El estudio que predice al campeón del Mundial 2026 lanza una advertencia brutal para México
Un modelo econométrico que acertó a los campeones de 2014, 2018 y 2022 pronostica que Países Bajos ganará el Mundial 2026

Hay estudios que intentan explicar la inflación. Otros quieren entender las guerras, los mercados o el comportamiento humano. Y luego existe este documento británico que decidió utilizar fórmulas matemáticas, variables económicas y probabilidades para responder la pregunta más peligrosa del planeta futbol.
¿Quién va a ganar el Mundial 2026?
La respuesta no es selección de Francia. Tampoco selección de España, aunque ambas aparecen como gigantes absolutos del torneo. El modelo apunta hacia un campeón mucho más romántico.
Selección de Países Bajos.
Sí, Países Bajos. El eterno subcampeón. El país que convirtió perder finales en parte de su identidad futbolística. El equipo que muchas veces parecía demasiado elegante para ganar un Mundial.
Ahora un estudio de la firma Panmure Liberum cree que finalmente romperá la maldición.
El documento, publicado el gurú de los mundiales, Joachim Klement, mezcla ranking FIFA, variables socioeconómicas, ventaja de localía, temperatura promedio y hasta factores históricos para simular el torneo. El autor presume algo que vuelve inevitable prestar atención.

Acertó a los campeones de 2014, 2018 y 2022.
Alemania en 2014. Francia en Rusia 2018 y Argentina. Tres de tres.
México sobrevive, pero apenas
Y aunque el propio informe está escrito con humor académico, detrás de las bromas aparece una conclusión incómoda para México.
El famoso quinto partido sigue pareciendo una pared mental incluso para las computadoras.
El estudio coloca a Selección de México en un grupo extremadamente equilibrado junto a Corea del Sur, República Checa y Sudáfrica. Según el modelo, los mexicanos tienen apenas 44 por ciento de probabilidades de terminar entre los dos primeros lugares del sector.
El pronóstico final es todavía más doloroso.
México terminaría tercero de grupo detrás de Corea del Sur y República Checa.
La buena noticia es que el nuevo formato de 48 selecciones abriría una puerta de emergencia. El estudio proyecta que México avanzaría como uno de los mejores terceros lugares rumbo a la ronda de 32 equipos.
La mala noticia llega inmediatamente después. Bélgica aparecería en el camino. Y ahí terminaría otra vez la historia.
México perderá ante Bélgica y volverá a sufrir otro desengaño porque incluso en este formato expandido seguirá sin alcanzar el famoso quinto partido”, sentencia el informe.
La maldición ya no parece deportiva
México aparece atrapado en una especie de limbo estadístico. No es suficientemente malo para fracasar en fase de grupos. Tampoco suficientemente poderoso para entrar a la élite real del torneo.
Es una selección que el algoritmo considera competitiva, incómoda y estable. Pero jamás dominante.

Durante décadas, México construyó una reputación de supervivencia. Clasifica siempre. Compite casi siempre. Se desploma cuando enfrenta potencias.
Ahora incluso un modelo matemático reproduce exactamente el mismo patrón emocional que conocen generaciones enteras de aficionados.
Mientras México vuelve a quedar atrapado en la frontera de la grandeza, el estudio imagina un Mundial dominado por Europa.
Las semifinales serían completamente europeas
España caería en penales ante Países Bajos. Francia perdería increíblemente por un autogol. Y la final terminaría entregando la copa a los neerlandeses en un partido cerrado, áspero y mínimo.
El propio autor reconoce que el pronóstico “se siente incorrecto”, pero insiste en confiar en el modelo.
Tal vez porque los Mundiales siempre terminan funcionando así. La lógica parece absurda hasta que un día se vuelve historia.
Y mientras Países Bajos sueña con levantar por fin la copa que se le escapó tantas veces, México vuelve a mirar el mismo espejo incómodo.