La estrepitosa caída de Luis Malagón: la crisis del América hace que se despida de jugar el Mundial
El guardameta de las Águilas ha perdido toda la confianza después de estar muy cerca de ser el portero estelar en el Mundial mientras que su actualidad es entre la neblina de problemas personales.

La prosperidad con la que Luis Malagón recibió el año 2025 contrasta con la dificultad que vive a unos meses del Mundial.
El portero del América, seguro de que su proyección con el tricampeonato lo elevaría al sitio de privilegio para la portería del Mundial 2026, ha caído de la montaña como quien pierde el arnés de protección, hasta verse rebasado por Raúl Tala Rangel y Guillermo Ochoa.
Luis Ángel Malagón tiene 27 años y hace apenas unos meses caminaba con la seguridad de quien hereda un trono, pero que hoy vive entre las neblinas.
EL AMÉRICA LO AQUEJA
El punto de inflexión fue una acumulación de sombras con su equipo. Mientras el América —su refugio y su vitrina— atraviesa un Clausura 2026 errático y dos torneos de sufrimiento anteriores, Malagón ha visto cómo su figura se encogió ante la opinión pública, pero en especial con Javier Aguirre, quien después de la Copa Oro en la que fue titular y la ganó con el Tri, ha perdido la confianza en él. Con la Selección Mexicana cumplió en 19 partidos entre 2023 y 2025.
No se puede decir que Malagón no haya hecho méritos. Su palmarés es el de un ganador: pieza clave en el histórico tricampeonato del América y guardián de México en la conquista de dos Copas Oro (2023 y 2025) y una Concacaf Nations League. Fue también aquel joven que se colgó el bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio. Sin embargo, en el Tri de Javier Aguirre, el pasado es un país lejano. Los más de 400 minutos sin recibir gol de Rangel y la sombra de un Ochoa que busca su sexto Mundial han desplazado al michoacano al banco de suplentes.
PROBLEMAS EN CASA
Detrás del vuelo del portero hay una estabilidad emocional que, en el caso de Malagón, parece haber entrado en zona de turbulencias. En mayo de 2025, el portero tuvo que salir a desmentir rumores de una crisis familiar, anunciando con esperanza la llegada de su hija. "Triste por la difamación", dijo entonces, buscando blindar su hogar.
Sin embargo, el eco de los problemas personales ha vuelto a resonar con más fuerza. Este febrero de 2026, su esposa, Brenda Zúñiga, lanzó un enigmático y crudo mensaje en sus redes sociales: "Nada queda oculto para siempre; cada quien termina frente al reflejo de sus propios actos". La frase, que corrió como pólvora en el entorno americanista, ha desatado especulaciones.
En el América cuentan que Malagón trabaja con pies de plomo y oídos sordos, apoyado por la psicóloga del club, Claudia Rivas que casi siempre les pide que se refugien en sus familias, pero en particular en sus padres, como sucedió con Henry Martín en el pasado. Pero el rostro del guardameta en los últimos partidos denota el cansancio de quien pelea dos batallas al mismo tiempo: una en el césped por recuperar la confianza y otra en la intimidad de una casa que parece haberse vuelto extraña.

A poco más de cien días del Mundial, Luis Malagón se encuentra en el limbo. Pasó de estar sólido para el Mundial a ser discutido incluso en las convocatorias y a la espera de si le alcanza acaso el tiempo para ser suplente de Ochoa de 40 años o del Tala Rangel, de Chivas.
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