Donovan Carrillo y Sarah Schleper, juntos con la bandera mexicana en la clausura olímpica

Los dos referentes del deporte invernal encabezaron a la delegación tricolor en la ceremonia de clausura, luego de que en la apertura desfilaran por separado debido a la dinámica del espectáculo.

thumb
Donovan Carrillo y Sarah Schleper portan la bandera mexicana durante la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno, encabezando a la delegación tricolor tras sus actuaciones en patinaje artístico y esquí alpino.Creada con IA

Donovan Carrillo y Sarah Schleper caminaron juntos con la bandera mexicana en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno, una imagen que simbolizó el liderazgo deportivo de ambos y el cierre oficial del ciclo para la delegación tricolor.

En el protocolo de clausura, primero ingresan únicamente los abanderados de cada país. México estuvo representado por sus dos máximos referentes invernales, quienes avanzaron al frente antes de que entrara el resto de los atletas. Una vez concluido el desfile de los portadores de bandera, comienzan a ingresar las delegaciones en un formato mucho más relajado que el de la inauguración: ya no existe orden alfabético y los deportistas se mezclan en la pista, intercambiando pines y celebrando el final de la competencia.

La escena tuvo un significado especial porque en la ceremonia de apertura no pudieron compartir ese momento lado a lado. Ambos fueron designados abanderados, pero la dinámica del espectáculo inaugural implicó entradas por distintos puntos del estadio y recorridos separados, por lo que desfilaron por zonas diferentes y no coincidieron físicamente durante el trayecto. La clausura, así, terminó por regalar la postal conjunta que había quedado pendiente.

En lo deportivo, Donovan Carrillo reafirmó su consolidación internacional en el patinaje artístico. Con una rutina sólida y técnicamente competitiva, logró meterse al programa largo y volvió a colocar a México en el mapa olímpico de la disciplina. Su evolución constante confirma que su presencia ya no es circunstancial, sino fruto de un proceso sostenido.

Por su parte, Sarah Schleper aportó experiencia y liderazgo en el esquí alpino, compitiendo en slalom y slalom gigante frente a las potencias tradicionales. Su trayectoria y determinación fortalecieron la representación mexicana en la nieve.

La bandera mexicana en manos de ambos no solo marcó el final de los Juegos, sino también el inicio de un nuevo ciclo en el que Carrillo y Schleper se perfilan como pilares rumbo a las próximas citas olímpicas.

X