'Checo' y Bottas tuvieron su primer enfrentamiento en Cadillac
El mexicano Sergio 'Checo' Pérez y el finlandés Valtteri Bottas, tuvieron su primer enfrentamiento en el equipo de Cadillac, de manera curiosa

Aunque aún falta para que arranque oficialmente la Temporada 2026 de la Fórmula Uno, la nueva dupla de Cadillac ya comenzó a generar conversación fuera de la pista. Sergio ‘Checo’ Pérez y Valtteri Bottas, quienes compartirán garaje en el ambicioso proyecto de la escudería estadounidense, protagonizaron su primer duelo en un escenario poco convencional, pero altamente mediático: el famoso reto ‘Hot Ones’.
El piloto mexicano y el finlandés fueron invitados al programa del canal de YouTube First We Feast, conocido por poner a prueba a celebridades de todo el mundo con preguntas incómodas, juegos mentales y una inevitable dosis de alitas bañadas en salsas extremadamente picantes. Entre risas, sudor y gestos de dolor, ambos comenzaron a construir la química que necesitarán cuando llegue el momento de competir al máximo nivel en la F1.
‘CHECO’ SUFRE EL ARRANQUE DEL RETO
El inicio no fue sencillo para ‘Checo’ Pérez, quien rápidamente se vio en desventaja. El tapatío falló en una prueba de lectura de labios y más tarde no logró responder correctamente algunas preguntas relacionadas con la trayectoria de su nuevo compañero de equipo. Como castigo, tuvo que dar dos mordidas a las temidas alitas, pagando con gestos evidentes el ardor de las salsas.

A pesar del mal arranque, el mexicano mantuvo el buen humor y mostró su faceta más relajada, dejando claro que su enfoque con Cadillac va más allá de los resultados, apostando también por un ambiente positivo dentro del equipo, algo clave para una escudería que debutará en la parrilla.
BOTTAS ELIGE LA DIPLOMACIA Y EL PICANTE
Del otro lado, Valtteri Bottas optó por una estrategia distinta. En la dinámica de “Verdad o Reto”, se le pidió ordenar a los pilotos con los que ha compartido garaje a lo largo de su carrera, entre ellos Lewis Hamilton, Felipe Massa y Zhou Guanyu. Lejos de generar polémica, el finlandés prefirió no responder y aceptar el castigo, llevándose una alita directo al plato.

El desenlace llegó con una prueba final inesperada: una carrera de autos de juguete, donde ‘Checo’ sacó a relucir sus reflejos y se quedó con la victoria, obligando a Bottas a comerse una segunda alita. El resultado final fue un empate técnico, con ambos pilotos consumiendo dos alitas picantes cada uno.
Más allá del reto, el encuentro dejó una señal clara: la relación entre Pérez y Bottas arranca con competencia sana, respeto y camaradería, ingredientes que pueden ser determinantes para el nuevo proyecto de Cadillac en la Fórmula Uno, que busca llegar fuerte desde su primer año en la máxima categoría.
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