Buccaneers sobreviven ante Panthers y mantienen viva su ruta a playoffs
Tampa Bay venció 16-14 a Carolina en la última semana de la NFL y ahora necesita que Saints derrote a Falcons para avanzar

Tampa Bay no resolvió su temporada, pero evitó que se le escapara entre los dedos. El 16-14 sobre los Panthers de Carolina, en el inicio de la última semana de la NFL, fue una victoria tensa, trabajada y sostenida más por la paciencia que por el talento. En un duelo donde el error pesó más que la inspiración, los Buccaneers hicieron lo indispensable para seguir con vida y ahora dependen de que Saints frene a Falcons.
Carolina llegó con la mesa servida. Un triunfo le entregaba la división y le ahorraba cálculos. Se fue de Tampa Bay con la sensación de haber desperdiciado su mejor oportunidad. Dos pérdidas de balón cortaron ofensivas que prometían puntos y terminaron convertidas en frustración. No fue una defensa dominante la que los desarmó, sino la incapacidad de proteger el balón cuando el partido aún estaba bajo control.
Bryce Young terminó el encuentro con 264 yardas, dos touchdowns y una intercepción que fue muy costosa para Carolina.
El oficio como plan de juego
Baker Mayfield entendió rápido el tipo de partido que tenía enfrente. No aceleró, no forzó ventanas y aceptó que el margen era mínimo. Terminó con 203 yardas, un pase de anotación y una intercepción. Tampa Bay no necesitaba un salvador, necesitaba orden.
El respaldo vino por tierra. Los Buccaneers acumularon 131 yardas terrestres y encontraron en Bucky Irving a su corredor más consistente con 85. No hubo una escapada que cambiara el guion, pero sí una insistencia constante que mantuvo a Carolina defendiendo más tiempo del previsto.
Cuando el partido se cerró de golpe
El marcador se había construido con paciencia. Cade Otton abrió la cuenta con una recepción de 18 yardas en el primer cuarto. Chase McLaughlin añadió goles de campo de 29, 36 y 48 yardas para estirar la ventaja hasta 16-7. Parecía suficiente.
No lo fue.
Con poco más de 2 minutos por jugar en el último cuarto, Carolina apretó el juego con un pase de ocho yardas de Bryce Young a Jalen Coker. La serie fue de ocho jugadas y 72 yardas y nació tras un gol de campo bloqueado. En segundos, el partido cambió de tono y Tampa Bay quedó a una posesión de perderlo todo.
El tercer down que sostuvo la temporada
La respuesta llegó sin espectacularidad, pero con precisión. En tercera oportunidad y cuatro por avanzar, Mayfield encontró a Otton para un primero y 10 que valió más que cualquier jugada larga. Ese pase permitió consumir reloj, romper el ritmo de Carolina y cerrar un partido que ya se había vuelto incómodo.
Otton terminó con 92 yardas recibidas y fue el punto de apoyo cuando el balón quemaba. No lideró titulares, pero sí decisiones.
Los Buccaneers han perdido siete de sus últimos ocho partidos y ocho de 10. Es una racha que en muchas franquicias provoca terremotos. Todd Bowles, sin embargo, ha guiado al equipo a tres títulos divisionales en sus primeras tres temporadas, aunque su marca de 1-3 en playoffs sigue siendo una sombra persistente.
Tampa Bay ya hizo su parte. Ganó sin margen, sin holgura y sin brillo. Ahora mira hacia Nueva Orleans, esperando que Saints haga lo que ellos no pueden controlar y derrotar a Falcons.
En enero no siempre llegan los mejores. A veces llegan los que resisten un poco más.
EL EDITOR RECOMIENDA



