De Berlín para el mundo: los hermanos Wagner regresan a casa en una noche histórica de la NBA

El primer partido de temporada regular de la NBA en Alemania tiene protagonistas locales: Franz y Moritz Wagner, hermanos formados en ALBA Berlin y hoy figuras del Magic

thumb
Jonathan Isaac, Moritz Wagner y Detlef Schrempf, el primer alemán en jugar en la NBA, durante un evento de NBA Cares, en Berlín.AFP

La historia se cierra como un círculo. El 15 de enero, cuando la NBA dispute por primera vez un partido de temporada regular en Alemania, Berlín será el corazón del relato. En la Uber Arena, donde miles de jóvenes aprendieron a botar un balón soñando con Estados Unidos, dos de los suyos volverán convertidos en protagonistas de la liga más poderosa del mundo. Franz y Moritz Wagner, hermanos, berlineses y jugadores del Orlando Magic, regresan a casa.

Antes de la NBA, antes de Michigan y de los focos, estuvieron las mañanas frías, los entrenamientos largos y el escudo de ALBA Berlin. Allí crecieron como jugadores y como personas. Allí compartieron vestuario y duela en categorías formativas, forjando una química que hoy se reconoce en la NBA. El entendimiento entre hermanos que saben dónde estará el otro sin mirar. Fue un proceso paciente en uno de los programas de formación más sólidos de Europa.

El tiempo los llevó por caminos distintos (universidad, draft, contratos, roles), pero el destino vuelve a unirlos en una noche histórica. El Magic, con ambos en su plantilla, enfrenta a los  Grizzlies de Memphis en un partido que, para la NBA, es un hito estratégico en su expansión global. Para Alemania, una confirmación de que el basquetbol es presente. Para los Wagner, algo más íntimo.

Franz, hoy una de las caras reconocibles de la franquicia de Florida, pisa una duela que conoce de memoria, aunque ahora lo haga con el peso de la expectativa mundial. Moritz, energía y carácter, regresa como veterano de mil batallas NBA, consciente del camino recorrido. Juntos, representan una generación que creció viendo la liga por televisión y ahora la trae de vuelta a su ciudad.

thumb
Franz Wagner repartió autógrafos a los pequeños aficionados alemanes.AFP

La Uber Arena será distinta esa noche. Ya tiene el logo de la NBA en su duela y los alrededores, y se repartirán camisetas en las gradas. Será una jornada que ontará una historia de ida y vuelta: de Berlín a Orlando y de Orlando a Berlín. 

En la noche del primer partido NBA en Alemania, los Wagner jugarán con el recuerdo de que su historia empezó exactamente allí.

Temas: