La reliquia más codiciada de Diego Maradona: el balón de la Mano de Dios se subastará por 10 millones de dólares

El balón con el que Diego Maradona marcó la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo" en el Mundial de México 1986 volverá a subasta y se espera que alcance 10 millones de dólares

La mano de Dios. El Pelusa salta y toca la pelota con la siniestra, ante la sorpresa del portero inglés Peter Shilton. De nada valió la queja del cancerbero, pues el silbante Ali Bennaceur marcó gol.
La mano de Dios. El Pelusa salta y toca la pelota con la siniestra, ante la sorpresa del portero inglés Peter Shilton. De nada valió la queja del cancerbero, pues el silbante Ali Bennaceur marcó gol.

El balón con el que Diego Maradona escribió una de las páginas más célebres de la historia del futbol vuelve al mercado. La pieza utilizada durante el partido entre Argentina e Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México 1986 será subastada por Heritage Auctions con una estimación de 10 millones de dólares, una cifra que pondría a prueba el crecimiento del mercado de los artículos deportivos de colección.

La pelota blanca y negra, identificada como el modelo oficial utilizado en aquella Copa del Mundo, es la misma que estuvo presente en dos acciones inmortales. Primero fue testigo de la llamada "Mano de Dios", el polémico gol validado por el árbitro pese a que Maradona golpeó el balón con la mano izquierda. Apenas cuatro minutos después volvió a cruzar la línea de meta tras la carrera de casi 60 metros en la que el capitán argentino dejó atrás a seis rivales para marcar el que la FIFA bautizó posteriormente como el "Gol del Siglo".

El balón saldrá a subasta a finales de julio y la puja concluirá durante el fin de semana del 21 al 23 de agosto. Heritage Auctions considera que el objeto podría alcanzar los 10 millones de dólares, impulsado por el auge que han experimentado los recuerdos deportivos de gran valor en los últimos años.

Es un artículo tan emblemático que incluso las personas que no siguen el futbol pueden comprender su importancia. Que aparezca documentado en ambos goles lo convierte en una pieza única", explicó Mike Provenzale, gerente de producción de Heritage Auctions a The Athletic.

La estimación supera incluso el precio alcanzado por la camiseta que Maradona utilizó en ese mismo encuentro. En 2022, la prenda fue vendida por 9.28 millones de dólares, convirtiéndose en la prenda de futbol más cara comercializada en una subasta pública.

Sin embargo, el antecedente más reciente invita a la cautela. En febrero de 2023, la misma pelota fue ofrecida por la casa Goldin. La mejor oferta alcanzó 2.04 millones de dólares, pero la venta no se concretó porque no llegó al precio de reserva fijado por el propietario, una cifra que nunca fue revelada.

Heritage también mantendrá en secreto el precio mínimo de venta, aunque sostiene que el contexto del mercado y la relevancia histórica del objeto justifican una valuación mucho mayor.

Tomamos como referencia la camiseta de Maradona. Creemos que este balón tiene el mismo valor, o incluso más, porque fue el que entró en la portería en ambas anotaciones", señaló Provenzale.

¿Por qué es tan codiciado el balón?

El encuentro entre Argentina e Inglaterra del 22 de junio de 1986 trascendió el ámbito deportivo. Se disputó apenas cuatro años después de la Guerra de las Malvinas y estuvo cargado de simbolismo para ambos países.

A los seis minutos del segundo tiempo, Maradona superó al portero Peter Shilton con un toque ilegal que el árbitro tunecino Ali Bennaceur no detectó. El gol fue validado y años más tarde el propio futbolista reconocería que había marcado con la mano.

Poco después llegó una jugada considerada una de las mejores de todos los tiempos. Maradona tomó el balón en su propio campo, eludió a la defensa inglesa y definió frente al arquero para sellar el 2-1 con el que Argentina avanzó a las semifinales camino al título mundial.La historia del balón

¿Cómo llegó el balón a subasta?

De acuerdo con Heritage Auctions, el balón permaneció inicialmente en poder de Ali Bennaceur, árbitro central de aquel encuentro. Una carta atribuida al silbante, incluida anteriormente en la documentación de la subasta organizada por Goldin, sostiene que los árbitros podían conservar el balón utilizado durante el partido una vez concluido el encuentro.

Aunque la FIFA ha señalado en otras ocasiones que los balones mundialistas suelen distribuirse entre árbitros, equipos, ciudades sede, patrocinadores y el museo del organismo, Heritage asegura que el actual propietario adquirió posteriormente la pieza mediante una venta privada.

Según la casa de subastas, el dueño esperó durante años a que la tecnología permitiera realizar un análisis fotográfico detallado para demostrar que el balón coincidía con el utilizado tanto en la "Mano de Dios" como en el "Gol del Siglo".

Ahora, casi cuatro décadas después de aquel partido en el Estadio Azteca, la pelota vuelve a salir al mercado con una pregunta abierta: si los coleccionistas están dispuestos a convertirla en el objeto más valioso de la historia del futbol.