Afición de Cruz Azul abandona a La Máquina en su primer partido como local en Puebla

La afición de Cruz Azul en su mayoría capitalina, no se dio cita en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla, para ver a La Máquina ante Atlas

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Aficionados de Cruz Azul en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla.Mexsport

La imagen fue tan contundente como dolorosa para la institución: gradas prácticamente vacías y un silencio que contrastó con el triunfo en la cancha. En su primer partido como local del Clausura 2026, el Cruz Azul de Nicolás Larcamón venció 2-0 al Atlas en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla, pero lo hizo ante una asistencia mínima que encendió las alarmas dentro y fuera del club.

Con una capacidad de 47 mil 704 espectadores, el inmueble poblano apenas registró la presencia de poco más de 3 mil aficionados celestes, una cifra que expuso la desconexión entre el equipo y su afición tras la mudanza temporal a la Angelópolis. Aunque el resultado deportivo fue positivo, el impacto mediático se lo llevó el abandono de las tribunas.

La postal fue inevitablemente comparada con lo vivido meses atrás en la Ciudad de México, cuando La Máquina comenzó a recuperar terreno en las gradas bajo el mando de Larcamón.

LA MUDANZA QUE SÍ FUNCIONÓ EN CU

Durante el Apertura 2025, Cruz Azul encontró en el Estadio Olímpico Universitario un refugio que, poco a poco, volvió a acercar a los aficionados. A pesar de que CU tampoco es la casa histórica del club, los números reflejaron una evolución positiva en la asistencia.

De acuerdo con los datos oficiales de la Liga MX, Cruz Azul cerró ese torneo con un promedio de 22 mil 714 aficionados por partido, acumulando 204 mil 426 espectadores en nueve juegos como local. Esto representó aproximadamente el 33% de ocupación del estadio, una cifra notable si se considera que, apenas unos meses antes, el equipo apenas convocaba a 9 mil personas por encuentro en el Clausura 2025.

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Bandera de Cruz Azul en el Estadio Cuauhtémoc.Mexsport

El debut del Apertura ante Mazatlán, por ejemplo, registró 20 mil 98 asistentes, más del doble de lo visto al inicio del año. La gestión de Nicolás Larcamón había comenzado a generar una reconexión entre el equipo y la tribuna… hasta que llegó el traslado a Puebla.

LOS COSTOS QUE ROMPEN EL VÍNCULO CON LA AFICIÓN

Más allá del rendimiento deportivo y de ser un partido a mitad de semana, la realidad económica pesa. Para un aficionado que viaja desde la Ciudad de México a Puebla, el simple traslado ya es una barrera. El peaje de la autopista México–Puebla ronda los $216 pesos solo de ida, por lo que el costo ida y vuelta puede superar fácilmente los $400 pesos, sin contar el gasto en gasolina.

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El Estadio Cuauhtémoc recibió a Cruz Azul.Mexsport

A eso se suma el precio de los boletos del Estadio Cuauhtémoc, que para el duelo ante Atlas oscilaron entre $150 y $600 pesos. En transporte público, la situación tampoco es sencilla: un viaje redondo en autobús puede costar entre $220 y hasta $1000 pesos, dependiendo de la línea.

Así, asistir a ver a Cruz Azul en Puebla puede convertirse en un gasto de varios cientos o incluso miles de pesos, una carga que para muchos seguidores resulta insostenible en un torneo largo.