Rehabilitan edificación del siglo XV en Tizatlán, Tlaxcala
Raúl Santacruz Cano, arqueólogo del Centro INAH Tlaxcala y encargado de los trabajos indicó que la segunda etapa de rehabilitación continuará en 2026

Los trabajos de mantenimiento en los edificios de la zona arqueológica de Tizatlán, Tlaxcala fueron concluidos, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en un comunicado.
Las labores, informó el INAH, se centraron en tres áreas: los pisos del recinto de altares policromados, el muro perimetral sur del conjunto arquitectónico y el muro de contención sur de la gran plataforma prehispánica, que se edificó en el siglo XV.
Raúl Santacruz Cano, arqueólogo del Centro INAH Tlaxcala y encargado de los trabajos indicó que la segunda etapa de rehabilitación continuará en 2026.
El Proyecto Arqueológico Tizatlán y su enfoque en la conservación patrimonial
Santacruz Cano indicó que el Proyecto Arqueológico Tizatlán “está encaminado a conservar el patrimonio edificado del sitio, así como explorar contextos arqueológicos que permitan ahondar en el conocimiento del desarrollo cultural, político y arquitectónico de uno de los altepetl (una ciudad estado que incluía gente) más prominentes de lo que fue la confederación de Tlaxcallan, durante el siglo XV”.
El arqueólogo indicó que los pisos visibles en la superficie de la zona arqueológica no son de origen prehispánico, ya que en su mayoría se perdieron por haber estado a la intemperie, por lo que los especialistas acordaron colocar una cubierta de arena sobre los pisos que se conservaban y dispusieron otros de cemento o de cal con arena.
Ramón Santacruz y su equipo notaron que esos suelos presentaban deterioro, procedieron a levantarlos y a explorar los pisos originales, para valorar el estado en el que se encuentran y consolidarlos; una vez terminado el proceso, les colocaron una cubierta de arena, y encima se reintegró un piso con mezcla de cal, arena y baba de nopal, para respetar el criterio de compatibilidad y reversibilidad que por norma señala el INAH.
Asimismo, hacia el acceso sur al citado basamento, también se trabajó en el primer escalón y arranque de las alfardas, ya que se sitúan en la línea de goteo de la techumbre que protege el edificio; ambas zonas presentaban humedad, hongos y flora parásita. Entre las acciones realizadas están la limpieza general, consolidación de los aplanados originales y la colocación de un velado de cal y arena, el cual impide el ataque de microorganismos.
Sobre la zona arqueológica de Tizatlán, Tlaxcala
Esta construcción prehispánica, que mide 90 metros de largo y 3.5 metros de altura, se humedece en la temporada de lluvias, entre julio y septiembre, lo que provoca la proliferación de flora parásita.
Santacruz Cano indicó que en el transcurso de 2026 los especialistas del INAH concluirán con la atención al desprendimiento detectado en el acceso con escalinata a la plaza.
El equipo que apoya al arqueólogo del INAH son vecinos de Tepeticpac y Tizatlán, comprometidos con el cuidado de su patrimonio, capacitados por el INAH para realizar trabajos de conservación, consolidación y apoyo a la investigación.
Por último, el especialista recordó que Tizatlán tuvo tres etapas constructivas: la primera, en 1350 d.C., cuando se levantó el basamento de altares policromados; la segunda, en 1400 d.C., y la última, en 1500 d.C. La importancia del sitio radica en ser el espacio cívico-ceremonial contiguo al tecpan de los Xicohténcatl, donde se pactó la alianza hispano-tlaxcalteca, en 1519, y fue el proveedor de la fuerza militar decisiva para el asedio y toma de México-Tenochtitlan
*mcam
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