La ópera 'Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny' llega al Palacio de Bellas Artes
El estreno en méxico de esta ópera en tres actos de Kurt Weill y Bertolt Brecht, escrita entre 1927 y 1929, será el 22 de marzo; habrá tres funciones adicionales

Si hay algo que se puede obtener a cambio de dinero, consíguelo. Si alguien pasa a tu lado y tiene dinero, golpéalo y quítaselo. Estás en tu derecho. No hay rendición ante la catástrofe”.
Éste es uno de los diálogos de la ópera Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny, de Kurt Weill y Bertolt Brecht, que tendrá su estreno en México, en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, el 22 de marzo, bajo la dirección orquestal de Srba Dinić (Serbia, 1969).
Dividida en tres actos, esta obra –que replicará función los días 24, 26 y 29 de marzo– fue escrita entre 1927 y 1929, y tuvo su estreno mundial el 9 de marzo de 1930; ahora llega a México con una vigencia apabullante.
En ésta se cuenta la historia de una ciudad ficticia, fundada en medio del desierto bajo la promesa de convertirse en un paraíso del placer ilimitado, un espacio donde todo parece posible, siempre y cuando se tenga dinero. En ese entorno de excesos, violencia y corrupción moral, la ciudad alcanza su esplendor, pero también siembra las semillas de su propia destrucción.

Mahagonny, comentó ayer Marcelo Lombardero, director de la Compañía Nacional de Ópera (CNO), “habla de la crisis del sistema capitalista” y en su estreno “fue un escándalo” no sólo por ser una obra antirromántica que planteaba la crisis del capitalismo, sino porque incluyó la música que en aquel momento era considerada burda y baja, porque era la que escuchaban las clases trabajadoras como el tango, el foxtrot, el shimmy, el jazz y el blues.
Es como si hoy nos planteáramos una ópera con bachata, hip-hop, reguetón, etcétera, pero todo hecho con una maestría absoluta. Y esto hace que, cantantes, músicos, el director de orquesta y el de escena tengan que transitar de una manera un poco anfibia”, habitando dos mundos: el de la música académica, clásica y el de la música popular. Sin embargo, la lucha entre Brecht y Weill llegó en términos teatrales.
Además, confesó que esta ópera tiene una relación directa con nuestro tiempo, ya que exhibe el discurso individualista, cuando el sistema se hegemoniza y se pone más violento, cuando quiere que todos permanezcamos dormidos, atrapados y, de alguna manera, insolidarios.
Vengo de un país (Argentina) en donde las situaciones políticas han llevado el péndulo de un lado a otro, con discursos individualistas, en donde el sistema nos llama a que cada uno se salve como pueda, a tener una mirada insolidaria con el mundo, a despreciar al Estado como formador, conformador y mediador entre los poderes y las clases más oprimidas”, así que es una obra muy actual.
VERDI DE LOS POBRES
Durante el anuncio –en el que también estuvo el director de orquesta Srba Dinić, y la subdirectora artística de la CNO, Lilia Maldonado–, Lombardero expuso que Mahagonny “es mucho más que una ópera, ya que en realidad se trata de una lucha artística, ideológica y estética entre dos grandes artistas del siglo pasado.
Por un lado, Bertolt Brecht, el gran renovador del teatro, y, por el otro, Kurt Weill, un camaleón musical, un hombre que venía de la gran tradición postromántica centroeuropea, alumno de Ferruccio Busoni y uno de los grandes maestros de composición de finales del siglo XIX”, dijo.
Y recordó que Busoni tenía puestas muchas esperanzas en Weill, las cuales fueron defraudadas, “pensaba que Weill tenía que ser el próximo Mahler”, pero tras enterarse de su trabajo con Brecht le dijo: ‘Usted, que podría ser el Mahler del futuro, se conforma con ser del Verdi de los pobres’, frase que lo marcó.
Lombardero detalló que esta producción se estrenó en el Teatro Municipal de Santiago de Chile, en 2016.
Y destacó que el elenco, que será 80% mexicano, estará integrado por Rosa Muñoz (Leokadja Begbick), Evanivaldo Correa (Fatty, el procurador), Hernán Iturralde (Moisés Trinidad), Hildelisa Hangis (Jenny), Gustavo López Manzitti (Jim Mahoney), Víctor Hernández (Jack), Alejandro Paz Lasso (Bill) y David Echeverría (Joe, Lobo de Alaska), entre otros.
cva*
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