¿Qué pasa en tu cerebro cuando escuchas música? La respuesta de Elaine Bearer
La neurocientífica y compositora estadunidense explica cómo la música activa la dopamina y revela la conexión entre arte, emoción y cerebro, en el marco del El Aleph. Festival de Arte y Ciencia.

¿De dónde vienen los sueños? ¿Dónde surge la imaginación? ¿A dónde va nuestra mente cuando morimos? “Éstas preguntas son clave para el hombre y, seguramente, nunca contaremos con la tecnología para descubrirlo, porque el cerebro humano sigue siendo un misterio”, afirmó Elaine Bearer.
La compositora y neurocientífica estadunidense explicó que muchos de sus colegas “estudian las moléculas y cómo interactúan; otros sacan resonancias magnéticas para obtener datos y decir ‘estos son los niveles que se elevan o bajan cuando escuchas música’. Son detalles, pero la relación entre arte y ciencia es similar a la que existe entre el cerebro y el cuerpo, que son uno mismo”.
En rueda de prensa virtual, la investigadora de la Universidad de Nuevo México comentó que
la música produce dopamina, que es la hormona del placer, lo cual se puede equiparar con beber alcohol. La música juega con los receptores de la dopamina y te hace sentir; más allá de un pensamiento, es un sentimiento”.
La filósofa reflexionará sobre estos temas en la conferencia La música del universo y la danza de las neuronas, con la que se inaugurará la décima edición de El Aleph. Festival de Arte y Ciencia el 8 de mayo, a las 12:00 horas, en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario.
Considera que la relación entre música y ciencia no es tan distante, y ella estudia la comunicación entre ambas. “Mi padre, que fue un ingeniero eléctrico, inspiró en mi esta inquietud. En casa tenía un laboratorio donde yo solía jugar, mientras él diseñaba circuitos, porque se dedicaba a las telecomunicaciones.
“Empecé estudiando música, de una manera seria y desafiante. Y quise saber qué era lo que pasaba en mi cabeza durante este proceso; por lo que comencé a estudiar biología y neurociencia para saberlo”, detalla.
También abordará el concepto “propiedad emergente”. “Es lo que obtiene la persona al ir pensando de manera espontánea, al contemplar el paisaje y recibir estas sensaciones al tener contacto con experiencias”. Añadió que, lamentablemente,
una de las tragedias más grandes es que no hay dinero para solventar estos experimentos, que son muy caros. Pero seguiremos trabajando aunque sea poco a poco”.
La autora del concierto para piano Ode to the White Crown Sparrow, La Pasión de Magdalena, un oratorio para cinco solistas, coro, órgano y orquesta de cámara, y Ultrasonic ofrecerá un concierto después de su conferencia.
Dice que hay pocos festivales como el Aleph, que tiendan puentes entre el arte y la ciencia, por lo que disfrutará participar en él.
El Aleph se realizará, bajo el lema Nuevas narrativas, del 7 al 17 de mayo en la UNAM.