Detectan metano en 3I/ATLAS, el cometa interestelar observado por el James Webb
El Telescopio Espacial James Webb detectó metano en el cometa interestelar 3I/ATLAS, revelando una composición química distinta a la de cometas comunes

Científicos lograron la primera detección directa de metano en un objeto interestelar, luego de observar el cometa 3I/ATLAS con el Telescopio Espacial James Webb. Los resultados, presentados en un preprint publicado en arXiv, aportan nuevas pistas sobre la composición química de este visitante proveniente de fuera del sistema solar y refuerzan la idea de que se trata de un objeto químicamente distinto a los cometas típicos.
3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar confirmado detectado por astrónomos, después de 1I/‘Oumuamua y 2I/Borisov. Sin embargo, las observaciones recientes indican que su tamaño, actividad y composición lo colocan en una categoría propia dentro de este reducido grupo.

Metano detectado tras el perihelio
La detección del metano se realizó mediante el Instrumento de Infrarrojo Medio (MIRI) del Webb, que capturó espectros del cometa los días 15–16 y 27 de diciembre de 2025, después de que 3I/ATLAS alcanzara su perihelio el 29 de octubre de 2025.
De acuerdo con el estudio, el metano (CH₄) no fue detectado antes del perihelio, a pesar de tratarse de un compuesto hipervolátil que suele sublimarse a temperaturas más bajas que el agua o el dióxido de carbono. Esta aparición tardía llamó la atención de los investigadores.
“El inicio tardío de la producción de CH₄ en relación con el H₂O sugiere un agotamiento previo de las capas más externas”, escribió el equipo liderado por Matthew Belyakov.
El metano observado, señalan, provendría de material subsuperficial no procesado, expuesto únicamente después del paso cercano al Sol.
Este comportamiento refuerza la hipótesis de que 3I/ATLAS conserva hielos primordiales que no han sido alterados por exposiciones solares previas, como ocurre con cometas de origen local.

El núcleo: más grande que cualquier visitante anterior
En paralelo, un estudio independiente basado en observaciones del Telescopio Espacial Hubble, también difundido en arXiv, logró por primera vez aislar la señal del núcleo sólido del cometa, separándola de su coma brillante.
El análisis estima un radio efectivo de 1.3 ± 0.2 kilómetros, lo que equivale a un diámetro aproximado de 2.6 kilómetros. Esto convierte a 3I/ATLAS en un objeto sustancialmente más grande que los dos interestelares detectados anteriormente:
- 1I/‘Oumuamua: ~80 metros
- 2I/Borisov: ~400 metros
El tamaño estimado fue descrito como un dato central por el astrofísico de Harvard Avi Loeb, quien señaló que el diámetro efectivo inferido es “la cifra clave” para comprender la naturaleza del objeto.
Las mediciones del Hubble se basan en un albedo típico de cometa de 0.04, lo que introduce cierta incertidumbre en los cálculos, aunque los autores consideran que la estimación es consistente con los datos disponibles.

Un cometa completamente activo
El comportamiento de 3I/ATLAS también ha sido seguido por NASA mediante el observatorio SPHEREx. Observaciones realizadas en diciembre de 2025 muestran que el objeto evolucionó hacia “un cuerpo cometario completamente activo”, en el que todos sus hielos comenzaron a sublimarse.
Entre los compuestos detectados se encuentran:
- Agua (H₂O)
- Dióxido de carbono (CO₂)
- Monóxido de carbono (CO)
- Metanol, formaldehído, metano y etano
La emisión de vapor de agua aumentó alrededor de veinte veces respecto a observaciones realizadas en agosto de 2025, mientras que los niveles de CO₂ se mantuvieron relativamente estables. Esto sugiere que el dióxido de carbono ya estaba completamente activo antes del perihelio.
Los científicos explican que estos cambios reflejan el ingreso del cometa al interior de la línea de hielo del sistema solar, donde el aumento de temperatura provoca la sublimación total de su inventario de hielos.

Datos en revisión y próximas observaciones
Ambos estudios permanecen a la espera de revisión por pares, y los autores subrayan que varias de las mediciones dependen de modelos físicos y supuestos observacionales. Aun así, se espera que nuevas observaciones ayuden a reducir las incertidumbres.
La Agencia Espacial Europea anticipa recibir datos adicionales de la nave JUICE, que observó el cometa en noviembre de 2025 y enviará información los días 18 y 20 de febrero de 2026.
Descubierto en julio de 2025 por el sondeo ATLAS en Chile, 3I/ATLAS continúa ahora su trayectoria de salida del sistema solar. Antes de abandonar definitivamente la región, está previsto que tenga un encuentro gravitatorio cercano con Júpiter en marzo de 2026, lo que podría ofrecer una última oportunidad para estudiarlo desde telescopios terrestres y espaciales.
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