Archivo Sonoro de Oaxaca: el rescate de la memoria musical de un estado

El acervo cuenta con mil 872 documentos de músicos, intérpretes y compositores de las ocho regiones del estado, pluriétnico, y de distintas épocas y géneros

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Fotos: Patricia Briseño/ Cortesía Archivo Sonoro de Oaxaca

Oaxaca es descrito frecuentemente como un mosaico musical, debido a la inmensa diversidad de géneros, ritmos e instrumentos que conviven en sus ocho regiones.

Esta riqueza sonora es un reflejo de su composición pluriétnica, en la que las tradiciones indígenas, mestizas y afrodescendientes se entrelazan en cada festividad.

Por esta razón, el artista visual Gamaliel Martínez Robles puso manos a la obra para recopilar los documentos sonoros y creó el Archivo Sonoro de Oaxaca; asociación civil con más de una década de trabajo, integrada por personas interesadas en el rescate, la preservación y la conservación de documentos sonoros en el estado, como música, voces, sonidos y ambientes.

“El propósito de esta plataforma independiente es generar proyectos que permitan el acercamiento de la sociedad a diversas manifestaciones sonoras”, comenta en entrevista con Excélsior el investigador y melómano, quien día a día recorre la compleja orografía de la entidad recopilando la riqueza melódica, rítmica e instrumental de la música oaxaqueña.

La primera etapa del Archivo comenzó en 2015 —en compañía de otro melómano, Marcelo Aquino—, con el rescate de discos de vinilo que se encontraron en diversos bazares, principalmente del centro y la periferia de la ciudad, con el riesgo de ser convertidos en objetos de decoración o, en el peor de los casos, ser tirados a la basura”, dice.

De entonces a la fecha, el objetivo es el rescate, la catalogación, la digitalización, la preservación y la difusión de documentos sonoros (vinilos de siete pulgadas y LPs, cassettes, discos compactos) grabados por artistas y músicos del estado, “como parte de la conservación del patrimonio cultural y sonoro”, señala.

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Fotos: Patricia Briseño/ Cortesía Archivo Sonoro de Oaxaca

Pero el trabajo del Martínez Robles va más allá, a partir de que recuperara crónicas de época que resaltan la extraordinaria facilidad del pueblo oaxaqueño para dominar el arte de la música; las alineaciones instrumentales que se concretan en danzas, sones, chilenas, canciones ceremoniales, rock, ska, reggae, pasando por géneros latinos como cumbia y salsa. Cada uno con sus subgéneros, desde lo tradicional hasta lo contemporáneo.

Refiere que entre 2016 y 2017, gracias a la publicidad boca a boca y a través  de redes sociales, se concretó la primera exposición de vinilos en la capital; para la que se recibieron donaciones de discos, no sólo de compositores, intérpretes, agrupaciones y población oaxaqueña, sino también de coleccionistas de la Ciudad de México, Guadalajara, San Luis Potosí y Puebla, así como tiendas de discos de vinilo.

En la expo vinilo tuvimos como invitada de honor a Mariela Salazar (1968-2022), entonces directora de Conservación y Documentación Sonora de la Fonoteca Nacional, quien nos capacitó en digitalización y catalogación del material sonoro, y fue una aliada del proyecto”, subraya.

Así arrancó la etapa de precatalogación de discos de pasta y vinilo ordenados alfabéticamente. Además, la captura de información contenida en las portadas y discos, lo que ha permitido la investigación que, al paso de los años, se concretó en dos mapas sonoros de Oaxaca: uno de música popular y el segundo de rap; además de tres discos acerca del rock en Oaxaca, y el recién creado Museo del Rock Oaxaqueño.

Asimismo, como parte de la investigación de campo, Gamaliel también busca entrevistar al autor, intérprete o integrantes de las agrupaciones o bandas, organizadores de conciertos e incluso  fanáticos; lo que después convierte en letras y publica en la revista Rapsodia, de la editorial del mismo nombre, un repositorio musical donde el autor comparte las novedades y las historias que van engrosando el acervo, detalla.

A la fecha, el Archivo cuenta con mil 872 documentos sonoros de músicos, intérpretes y compositores oaxaqueños divididos en los siguientes formatos: discos de pasta y discos de vinilo 12’’ y 7’’; además de compactos y casetes.

Estos documentos sonoros abarcan las ocho regiones, de distintas épocas y géneros musicales; siendo los más aquellos que datan de los años 40”, añade.

El Archivo Sonoro de Oaxaca cuenta con joyas históricas como la primera grabación del vals Dios nunca muere, del oaxaqueño Macedonio Alcalá, grabado por el trío Monte Albán; la grabación de una sesión de curación (velada) de la sacerdotisa María Sabina y la del hundimiento de un barco en la Segunda Guerra Mundial, realizada por un contraalmirante oaxaqueño. Éstos son algunos paisajes sonoros para consulta y escucha.

cva