Una mujer tras detención de ‘La Güera’, acusada de coordinar ataque en Artz Pedregal
La agente de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX, indagó a Vanessa Ballar y custodió su domicilio durante un mes

CIUDAD DE MÉXICO.
Una mujer, agente de la Policía de Investigación, estuvo en la punta de lanza del equipo que el pasado 18 de marzo detuvo a Vanessa Ballar, La Güera, acusada de coordinar el ataque contra dos israelíes en plaza Artz Pedregal.
Más de año y medio se prolongó la investigación desde la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y luego se sumó cerca de un mes de vigilancia fija en el 11 de la calle Crepúsculo, en la colonia Insurgentes Cuicuilco, Coyoacán, donde finalmente fue detenida.
Olga, nombre ficticio que se le dará a la agente para proteger su identidad, recordó que ese día no podía titubear porque podía poner en riesgo la orden de cateo que estaba por recibir para detener a quien es considerada una operadora financiera y colaboradora de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Estuvimos en ese lugar fijo, en calle Crepúsculo, aproximadamente un mes, ya cuando tendimos información que podíamos explotar, ya más específica”, dijo en entrevista Olga.
Las indagatorias para dar con La Güera partieron de las redes sociales de familiares cercanos de esta mujer y de conocidos, aseguró.
Luego se fue cerrando el círculo hasta crear un cerco mediante vigilancia presencial e inteligencia, con apoyo de sistemas de videovigilancia, para confirmar que se trataba de la acusada de ser la autora intelectual del doble homicidio.
También se tejió la búsqueda hasta poder ubicarla en un edificio de 12 departamentos, localizado a 5.8 kilómetros de sitio de la ejecución de Ben Sutchi y Alon Azulay, quienes flanqueaban a La Güera en la mesa que compartían dentro de un restaurante de comida asiática en Plaza Artz, donde se habían citado para “hablar de negocios” el 24 de julio de 2019.
Del área libre de humo se desplazaron Esperanza ’N’ y Mauricio N, El Mahuicho, para disparar contra los israelíes.
La Güera, a menos de un metro de distancia de cada víctima, permaneció sentada mientras ejecutaban a sus acompañantes.
Después se paró y salió del sitio pasando por la cocina. Aprovechó la conmoción para subir a una camioneta tipo SUV que la esperaba para huir del lugar.

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