Riesgo de inundaciones por manejo de heces de mascotas

Durante la temporada de lluvias, las bolsas con desechos de animales tapan el desagüe, lo que provoca encharcamientos

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Con el fin de prevenir enfermedades y reducir el impacto ambiental, la Sedema recomienda seguir estos pasos para tratar correctamente las heces.

El manejo inadecuado de las heces de mascotas se ha convertido en un factor de riesgo ambiental que contribuye a las inundaciones durante la temporada de lluvias en la CDMX.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua), tan sólo en los primeros seis meses del año se retiraron del drenaje 23 mil 213 toneladas de basura, de las cuales una parte considerable correspondió a bolsas con excremento canino.

Las bolsitas con heces fecales, aunado a botellas, todo esto se junta. A veces subestimamos (y decimos) es una pequeña basura, pero así, por cientos y miles, se hace un problema muy grande”, destacó José Mario Esparza, titular de la Segiagua, en entrevista.

El funcionario aclaró que el problema no radica únicamente en la cantidad de desechos, sino en la falsa creencia de que las bolsas biodegradables se desintegran de inmediato.

Según estudios realizados por ingenieros medioambientales de la Universidad Nacional Autónoma de México, estos plásticos pueden tardar entre tres meses y dos años en descomponerse.

En recorridos realizados por Excélsior en alcaldías como Cuauhtémoc, Benito Juárez, Miguel Hidalgo, Tlalpan y Xochimilco, se constató la presencia de bolsas biodegradables con heces de perro tiradas en banquetas o directamente en coladeras.

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Es en toda la ciudad, los dueños de perros no son conscientes, creen que por ponerla en estas bolsitas verdes y dejarlas ahí, en las coladeras, o tiradas en las banquetas y jardines, con eso resuelven. Y termina siendo esto un cochinero. Se rompen (las bolsitas) y afecta la salud o las arrastra el agua cuando llueve y por eso nos inundamos”, dijo Carmen, vecina de Álvaro Obregón.

Estas bolsas, al acumularse con otros residuos, generan obstrucciones que derivan en taponamientos del drenaje, sobre todo durante lluvias intensas de hasta 30 milímetros por hora, detalló el titular de la Segiagua.

Puede que las bolsitas sean biodegradables, pero tienen un proceso de degradación, que no es inmediato, y el problema es que, al momento en que se tira (en las coladeras), ya nos puede generar un problema de taponamiento en la red”, apuntó.

El impacto no es menor si se considera que en la capital hay más de 140 mil perros de compañía, muchos de los cuales son paseados diariamente en espacios públicos.

La situación se agrava cuando, a pesar de que sus dueños recogen las heces, desechan las bolsas en la vía pública o en las coladeras, advirtió Ana Villagrán, titular de la Agencia de Atención Animal.

Con esta acción se está incumpliendo con la Ley General de Cultura Cívica (que establece la obligación de recoger las heces de los animales y hacer un manejo adecuado) y mucha gente cree que, echándola a la coladera es un buen mecanismo para cumplir”, indicó.

Si se desea echar los residuos fecales a las coladeras, deben ir sin bolsa, porque muchas bolsas, aunque son biodegradables, no se degradan de manera inmediata”.

Manejo adecuado

 

Con el fin de prevenir enfermedades y reducir el impacto ambiental, Villagrán recordó que la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) cuenta con un protocolo para el manejo adecuado de las heces de mascotas.

Tanto en casa como en espacios públicos, se recomienda el uso de papel higiénico o un recogedor especial. En casa, el papel con las heces puede depositarse directamente en el inodoro.

En la vía pública, si el sistema pluvial lo permite y la coladera no está obstruida, puede depositarse ahí.

En caso de usar bolsas compostables, estas deben contar con certificación NOM-025-SEDEMA-2020 o NACDMX-010-AMBT-2019 y deben depositarse en los botes grises, destinados a residuos orgánicos.

Éstas son enviadas a los centros de composta que operan tanto las alcaldías como la Sedema.

Villagrán reconoció que el procesamiento de heces para generar composta aún es incipiente: sin embargo, destacó el programa Patitas que Nutren, en el Parque Nacional Fuentes Brotantes, en Tlalpan.

Iniciado en 2022, este programa utiliza 12 recolectores para recoger heces, que luego se procesan como composta, utilizada en áreas verdes del parque.

La funcionaria adelantó que ya se trabaja en un programa para incentivar la instalación de centros de composta similares en todas las alcaldías.

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