Reparan el polémico bache que terminó siendo 'un registro mal intervenido'

Las imágenes del percance circularon rápidamente en redes sociales, acompañadas de fuertes críticas hacia la organización del maratón

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El XLII Maratón de la Ciudad de México no solo estuvo marcado por las hazañas deportivas, sino también por un incidente que generó polémica: la caída de atletas paralímpicos debido a lo que en principio se pensó era un bache en la ruta, pero que después la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) aclaró que se trataba de un registro mal intervenido.

La dependencia informó que tras la inspección en el punto del percance se determinó que el desperfecto se originó en una tapa de servicios mal nivelada, la cual provocó la irregularidad en el pavimento. Este fallo, visible a simple vista como un desnivel en la carpeta asfáltica, fue suficiente para ocasionar la caída de los competidores que encabezaban la carrera en la categoría de silla de ruedas.

De la polémica a la reparación inmediata

Las imágenes del percance circularon rápidamente en redes sociales, acompañadas de fuertes críticas hacia la organización del maratón y el mantenimiento urbano. Los señalamientos apuntaban a la presencia de baches en la ruta oficial, lo que encendió el debate sobre la seguridad de los participantes en un evento de talla internacional.

Horas más tarde, cuadrillas de Sobse realizaron los trabajos de renivelación y bacheo en la zona afectada. En las fotografías difundidas se aprecia cómo el personal aplicó asfalto nuevo alrededor del registro, utilizando maquinaria compactadora para dejar la superficie uniforme y evitar futuros incidentes.

El contraste entre la percepción y la versión oficial

Mientras que corredores y medios de comunicación describieron el desperfecto como un bache, la versión oficial sostiene que el problema no estaba en la carpeta asfáltica sino en la mala colocación del registro. De acuerdo con Sobse, la intervención permitió dejar el área “en condiciones adecuadas” para el tránsito peatonal y vehicular.

No obstante, la polémica ya había escalado: las críticas apuntaron a que, sin importar la naturaleza del desperfecto, este puso en riesgo la integridad de los atletas en uno de los eventos deportivos más importantes de la capital.

Un tema recurrente en la ciudad

La anécdota del maratón refleja un problema constante en la Ciudad de México: la proliferación de registros mal nivelados, tapas sueltas y hundimientos que, aunque distintos a los baches convencionales, generan los mismos riesgos para ciclistas, corredores y automovilistas.

Con este episodio, quedó expuesta la necesidad de una mayor coordinación entre las áreas responsables de servicios subterráneos y el mantenimiento vial, para que los registros no se conviertan en trampas en el asfalto.

El desperfecto ya fue reparado, pero el incidente dejó lecciones claras: en un evento que proyecta a la Ciudad de México a nivel internacional, la seguridad de los atletas debe ser prioritaria. Lo ocurrido demuestra que un solo punto mal intervenido en la ruta puede empañar la fiesta deportiva y encender un debate mayor sobre la calidad de la infraestructura urbana.