Proyecto para peatones y ciclistas: Polariza segundo piso en Tlalpan
Hay voces que advierten que podría ser una obra subutilizada, otras afirman que será una opción para conectar a la ciudad y locatarios temen falta de clientes

La propuesta de un segundo piso peatonal y ciclista en calzada de Tlalpan está levantando opiniones encontradas entre vecinos, comerciantes, transeúntes y especialistas.
Las valoraciones van desde la necesidad de ofrecer un lugar seguro para los ciclistas, pasando por el temor de que los comercios pierdan clientes y el riesgo de invertir recursos públicos en un proyecto que se utilizará poco, hasta la oportunidad para rehabilitar la vialidad y estructurar la movilidad entre el sur y el norte de la capital.
El proyecto fue anunciado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y se prevé que pase sobre las instalaciones de la Línea 2 del Metro, entre Taxqueña y el Centro Histórico.
La obra sería una segunda etapa del proyecto de rehabilitación de calzada de Tlalpan y se iniciaría en 2025.
Brugada afirmó que con esta obra uniría las zonas oriente y poniente de la capital. “Y vamos a derribar los muros que dividen la Ciudad de México”, expresó.
PROS Y CONTRAS
Los usuarios de calzada de Tlalpan ven pros y contras al plan del gobierno capitalino. Daniel Sánchez, dueño de la taquería La Chula, ubicada entre las estaciones Viaducto y Xola, consideró necesario que los ciclistas tengan un espacio exclusivo porque ha observado varios siniestros viales.
Sin embargo, teme que los clientes de su negocio, que está a nivel de banqueta, se alejen. “Creo que sí es un proyecto viable porque en la tarde a la hora de la salida salen muchas personas andando en bicicleta, sí es muy peligrosa la calzada de Tlalpan”.
Agregó que “en la banqueta hay mucho comercio y todos los negocios cercanos a las estaciones del Metro sí nos afectaría”.
Luis Almora, un transeúnte, opinó que en primera instancia se deben mejorar las condiciones actuales de vialidad. “Por la parte de ejercitarse pues creo que está bien, pero para mí no sería recomendable, no creo que sea tan necesario, creo que Tlalpan la tienen que hacer más bonita, más turística, darle una mejor vida”, indicó.
Angela Hernández, una automovilista habitual, comentó que la obra generaría muchas molestias y aumentaría el tráfico.
En un recorrido por esta vialidad y su continuación en calzada San Antonio Abad, se observó que existe una gran cantidad de negocios locales y franquicias, aunque los inmuebles suelen ser antiguos y de pocos niveles.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció que el plan es que la obra pase por arriba de la Línea 2 del Metro.
MOVILIDAD
Areli Carreón, fundadora de Bicitekas y exembajadora de la bicicleta, consideró que las infraestructuras elevadas peatonales y ciclistas son normalmente subutilizadas.
Lo que nosotros hemos visto consistentemente en todo el mundo es que en la medida que tú creas infraestructura elevada para caminar y andar en bicicleta, (ésta) no es utilizada, si no tiene un mantenimiento constante, que es muy caro, estas infraestructuras caen rápidamente en el abandono, basura y (otros) problemas.
También por estar aisladas de la vida de la ciudad, se transforman en espacios muy inseguros, en donde las personas sufren atracos o por el temor no las utilizan.
El costo de elevar una calzada sobre el Metro versus la calidad de viajes, la resolución de problemas de movilidad, que eso nos iba a resolver; ahora sí que sale más caro el caldo que las albóndigas”, manifestó Carreón.
La fundadora de Bicitekas añadió que este proyecto le recuerda mucho al Corredor Cultural Chapultepec.
Se proponía también como un espacio verde, como un espacio público, pero que realmente era una tienda, se iba a transformar la calle en una especie de mall privado”, expresó.
En contraste, Antonio Cabrera, urbanista impulsor de Movi –un proyecto urbano de ciclovías elevadas–, dijo que las infraestructuras flotantes pueden estructurarse de tal manera que conecte el sistema de movilidad de la ciudad.
Aunque la ciclovía sea de varios kilómetros, los usuarios la pueden utilizar sólo en los tramos que les sirva, para lo cual debe tener rampas de ascenso y descenso.
Estos proyectos no están pensados para ciclismo deportivo, está pensado en una movilidad masiva a través de bicicletas mecánicas o eléctricas en donde la ciudadanía tenga opciones de movilidad y te pueda conectar con Metro, Metrobús, Cablebús y otro transporte público o privado, un sistema donde viajes de forma segura, rápida, cómoda y sin peligro de ser atropellado”, externó.
CIUDAD INCLUSIVA
Víctor Alvarado, especialista en Movilidad y Políticas Públicas, mencionó que el proyecto podría ser una buena opción para conectar sur y norte.
No es un tema de necesidad, sino de crear una conexión de calidad entre el sur y el centro de la ciudad. Sin duda, tener espacios dedicados al peatón, ciclistas y áreas verdes representa una transformación importante para hacer de la Ciudad de México una metrópoli más inclusiva y amigable con el medio ambiente.
Asimismo, esta intervención da la oportunidad de confinar el carril de Tlalpan a favor de los usuarios de transporte y dotar de mayor rentabilidad a los concesionarios. Es una apuesta significativa”, comentó.
APROVECHARON INFRAESTRUCTURA QUE YA EXISTÍA
En Nueva York se construyó un parque urbano conocido como High Line en lo que fuera una antigua línea elevada ferroviaria.
La infraestructura estaba programada para su demolición, pero un movimiento ciudadano logró que se transformara en un parque urbano. Ahora, High Line es un atractivo más de la ciudad.
En la Ciudad de México se desarrolló en 2017 el Ecoducto, un parque lineal, sobre el cajón del Río Becerra y el Viaducto Miguel Alemán. El proyecto lo impulsaron los ciudadanos e incluye tratar el agua residual del Río Becerra con un humedal.
Estos proyectos coinciden en que fueron impulsados por movimientos ciudadanos sobre infraestructura ya existente, pero en desuso.
-Jonás López
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