Inauguran “Sinfonía de la Vida: Geometrías del Universo”, en Museo de Historia Natural

Se trata de una obra del reconocido artista mexicano Pedro Friedeberg, quien diseñó y donó a la Ciudad de México su arte plasmado en estas bóvedas, que podrán ser observadas desde el cielo, a través del Cablebús.

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Inauguran “Sinfonía de la Vida: Geometrías del Universo”, en Museo de Historia Natural

A punto de cumplir seis décadas el Museo de Historia Natural y Cultural Ambiental renovó sus diez cúpulas, con la obra “Sinfonía de la Vida: Geometrías del Universo”, una intervención artística realizada por el reconocido Maestro Pedro Friedeberg.

El complejo arquitectónico del Museo fue tomado como un lienzo, para plasmar en las bóvedas una serie de coloridas estrellas y figuras geométricas, que podrán ser apreciadas desde las alturas, por los usuarios de la nueva Línea 3 del Cablebús, próximo a abrir.

Esta intervención “acompaña muy bien con la obra del Cárcamo de Dolores, de Diego Rivera, la cual también fue pensada para apreciarse desde el aire”, expresó la secretaria de Medio Ambiente, Marina Robles, al participar en la presentación de la intervención artística.

Agregó que las bóvedas del Museo de Historia Natural se convertirán en un nuevo referente artístico dentro de la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec y de la Ciudad de México. 

El artista, Pedro Friedeberg, de 88 años de edad, se dijo esperanzado de que “muchas generaciones gocen de ver estas mandalas; estos dibujos metafísicos, que no solo son decorativos, sino son  mucho más profundos”.

El proyecto es un esfuerzo conjunto por preservar el complejo arquitectónico del Museo de Historia Natural y Cultural Ambiental, catalogado como patrimonio arquitectónico urbano característico de los años sesenta de la Ciudad de México, en el que participan la Sedema, el Fideicomiso Todos Juntos por el Museo de Historia Natural, y Fundación Coppel, entre otros.

Friedeberg creó una composición artística inspirada en sus icónicas medallas, elementos esenciales de su obra. 

Las superficies de las bóvedas, de 35 metros de diámetro cada una, fueron recubiertas por una membrana elastomérica de poliurea -un tipo de impermeabilizante que se utiliza para proteger superficies de daños causados por el agua-  para asegurar una mejor conversación a largo plazo,del conjunto arquitectónico diseñado y construido por Leónides Guadarrama en 1964.

*LDH+