Cristian estaba en depresión el jueves pasado; ahora quiere perfeccionar el oficio de barbería
Cristian pidió que lo llevaran a la Basílica de Guadalupe para darle las gracias a la Virgen por el milagro y que continuará con vida pese a la agresión que le pudo costar la vida.

Al enterarse de la noticia de que este martes podría abandonar el hospital luego de permanecer 17 días por las quemaduras provocadas por dos de sus compañeros estudiantes de mecánica en una escuela de Texcoco, Cristian volvió a tener esperanzas.
“Estaba en depresión, cayó en depresión el jueves, fue un día dificil y también el viernes, decía que ya lo habíamos dejado aquí y no iba a quedar bien, pero la psicóloga habló con él y estuvo muy de cerca hasta que lo tranquilizó y el sábado ya se relajó un poco y el domingo que le dieron la noticia de que se iba esta más tranquilo”, dijo su papá el señor Rene Carranza quien desde temprana hora espera el alta médica para poder llevar a su hijo a su domicilio.
Detalló que su hijo le pidió que lo llevara a la Basílica de Guadalupe para darle las gracias a la Virgen por el milagro y que continúa con vida pese a la agresión que le pudo costar la vida.
“Quiere darle gracias a la Virgen, el dice que está vivo gracias a ella y a Dios, ve la realidad de lo qué pasó, ve sus heridas y se agarraba la cabeza y me decía que pudo morir, pero le contestaba que gracias a Dios estaba aquí, por eso antes de ir a la casa vamos a ver a la Virgen” afirmó.
Finalmente subrayó que su hijo ya no quiere saber nada de mecánica y quiere perfeccionar barbería, oficio que ya conoce y cuenta con algunos cursos y respecto al proceso legal, hasta el momento Cristian está un tanto distanciado pues lo más importante era recobrar su salud y conforme pasen los días se le estará informando de ello.
*LDH*
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