Asesoras del Consejo Ciudadano; salvan vidas con una línea telefónica

Dos operadoras fueron reconocidas con el oro y la plata del Premio Nacional de Excelencia 2017 del Instituto Mexicano de Teleservicios

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CIUDAD DE MÉXICO.

El joven venezolano Fernando (nombre ficticio) llegó a la Ciudad de México en busca de oportunidades, pero la lejanía de su patria y el que lo dejara su novia lo puso al borde de la muerte.

En mayo de 2016 ya había decidido quitarse la vida, pero antes de hacerlo lanzó un último grito de auxilio al Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia de la Ciudad de México.

Ese día que habló a la línea ya tenía la decisión, había dicho que ya tenía un plan para quitarse la vida, que era tomar pastillas, llegar a su departamento y suicidarse”, así narró la conversación Claudia Cyrene Rivera, asesora telefónica del Consejo Ciudadano.

La atención de la joven sicóloga fue exitosa, pero en el momento ella no supo si lo había logrado. Meses después la ganadora del premio de plata se enteró que Fernando seguía vivo e incluso pudo conocerlo.

“Dio una conferencia en un congreso de suicidio en donde platicó su caso, su testimonio, de ahí ubicaron que la llamada fue la que yo atendí. Después vino a dar una entrevista al Consejo Ciudadano y decidió conocerme. Cuando lo vi fue emotivo y nunca imaginé conocer a un usuario porque la atención es vía telefónica”, concluyó.

Julia (nombre ficticio) fue víctima de violencia intrafamiliar toda su vida. Desde pequeña su padre la golpeaba a ella y a su madre y el patrón se repitió en sus relaciones sentimentales. En febrero de 2016 una llamada telefónica al Consejo Ciudadano de Seguridad Pública le cambió la vida.

La llamada fue en febrero de 2016, es una mujer que me llama del Estado de México, una mujer que estaba viviendo una situación de violencia con su pareja actual”, explicó la asesora telefónica Karen García.

Ella tenía como muy internalizado un discurso, una descripción muy negativa de sí misma, de inutilidad, de incapacidad, de invalidez y le dije que esa descripción no tenía por qué ser la única, que existían otros elementos en su vida que hablaban que era una persona capaz, valiente y fuerte”.

Karen logró calmar a la mujer y le recomendó que acudiera a pedir ayuda profesional y así romper el ciclo de la violencia. “Volví a hablar con ella una semana después y fue muy impresionante porque ya estaba iniciando un proyecto de vida nuevo; el agresor ya había empacado sus cosas, se iba de su casa”, dijo García, ganadora del premio oro.