Red de despojos asfixia a adultos mayores en la CDMX

Mediante litigios interminables, prestanombres y tácticas de impago, una presunta red empresarial se apodera de locales comerciales en zonas céntricas

El inmueble ubicado en Felipe Carrillo Puerto número 4, en la colonia Villa Coyoacán, se encuentra frente al Jardín Hidalgo, en el corazón del Centro Histórico de la demarcación
El inmueble ubicado en Felipe Carrillo Puerto número 4, en la colonia Villa Coyoacán, se encuentra frente al Jardín Hidalgo, en el corazón del Centro Histórico de la demarcaciónHilda Castellanos-Lanzarin

Frente al Jardín Hidalgo, en el corazón del Centro Histórico de Coyoacán, una disputa por un inmueble exhibe lo que propietarios de la zona describen como un esquema de despojo que aprovecha vacíos legales, litigios interminables y la vulnerabilidad económica de adultos mayores para apoderarse de negocios y propiedades.

Silvia González Bernal, de 72 años, es una víctima más de esta práctica. En entrevista con Excélsior, la mujer narró que, desde hace más de seis años, enfrenta una batalla legal para recuperar el inmueble ubicado en Felipe Carrillo Puerto número 4, en la colonia Villa Coyoacán, donde durante años operó el restaurante Cabo Coyote.

Este local comercial enfrenta un litigio donde se denuncia un adeudo de 9.5 millones de pesos por concepto de rentas no pagadas.
Este local comercial enfrenta un litigio donde se denuncia un adeudo de 9.5 millones de pesos por concepto de rentas no pagadas.Hilda Castellanos-Lanzarin

La adulta mayor señaló al empresario Jesús Oyervides Elizondo de haberse negado a devolver el local al concluir el contrato de arrendamiento y posteriormente continuar operándolo mediante empresas, familiares y presuntos prestanombres.

Lo desalojamos después de años de juicio y volvió a quedarse con el local por medio de otra persona. Hoy sigue operando el negocio y nosotros seguimos sin recuperar plenamente nuestra propiedad”, afirmó.

En 2012 la familia rentó el local al chef italiano Rafaellle Russo, en sociedad con el empresario mexicano Oyervides Elizondo. El proyecto abrió bajo el nombre de El Catamarán.

Según González Bernal, Oyervides desplazó al chef italiano de la sociedad. “Rafaelle nos dijo después que Jesús no le devolvió nada de lo que había invertido”, recordó.

Posteriormente, el establecimiento cambió de nombre y comenzó a operar como Cabo Coyote, uno de los restaurantes más conocidos de la zona turística de Coyoacán.

Fachada del restaurante Cabo Coyote, uno de los establecimientos más conocidos de la zona turística de Coyoacán.
Fachada del restaurante Cabo Coyote, uno de los establecimientos más conocidos de la zona turística de Coyoacán.Hilda Castellanos-Lanzarin

En 2017, decidieron no renovar, pero Oyervides “se negó a entregar el local”.

Ese mismo año inició el primer juicio. De acuerdo con la denunciante, el empresario dejó de pagar las rentas mientras el proceso avanzaba lentamente.

“Parecía que el expediente no avanzaba nunca”, afirmó por su parte David Robles González, uno de los hijos de Silvia.

El abogado que entonces representaba a la familia les recomendó firmar un nuevo contrato para intentar recuperar parte de los adeudos.

“Nos decía que no había forma de obligarlo a pagar... Mi esposo ya estaba enfermo y dependíamos de ese ingreso”, recordó la mujer.

En 2018 se firmó un nuevo contrato con David Oyervides Reynoso, hijo del empresario, y la empresa Fiestas Kitty S.A. de C.V.; Jesús Oyervides quedó como fiador.

¿Cómo afecto la pandemia? 

Durante la pandemia, los arrendatarios dejaron de pagar la renta y vecinos y comerciantes les advirtieron sobre presuntos antecedentes similares.

Ubicado en una zona de alta plusvalía, este inmueble en Coyoacán ejemplifica, según los afectados, una práctica de despojo que aprovecha vacíos legales y la vulnerabilidad de adultos mayores para apoderarse de propiedades valiosas.
Ubicado en una zona de alta plusvalía, este inmueble en Coyoacán ejemplifica, según los afectados, una práctica de despojo que aprovecha vacíos legales y la vulnerabilidad de adultos mayores para apoderarse de propiedades valiosas.Hilda Castellanos-Lanzarin

Ante ello, continuó, la familia decidió contratar una nueva defensa legal.

Durante el segundo juicio, se ordenó la recuperación del inmueble, pero enfrentaron nuevos obstáculos.

“Los sellos aparecían y desaparecían a conveniencia, pero el negocio seguía funcionando”, denunció.

La familia atribuyó esas acciones a gestiones realizadas por personas cercanas al empresario y menciona la participación de un exfuncionario de la alcaldía, situación que forma parte de los señalamientos que buscan acreditar ante las autoridades.

El 23 de diciembre de 2025, el lanzamiento pudo concretarse y se volvió a poner en renta. En mayo de este año, el local se rentó a Christian Harry Troop Díaz, pero después de la firma  se detectó que es prestanombres de Oyervides.

Nos dice que no se va a salir, que le hagamos como queramos, y nos adeuda a la fecha 9 millones y medio de pesos”, sostuvo González.

La mujer afirmó que ha identificado otros conflictos relacionados con inmuebles, entre ellos un predio donde anteriormente operó la papelería DABO, frente a la Plaza Frida.