Esperan 10 años para recibir al Niñopa en Xochimilco, CDMX
La matriarca de la familia Carreño, doña Elisa, falleció hace 3 años con el anhelo de recibir la imagen religiosa; sus 6 hijos continuaron su deseo.

La familia Carreño del pueblo de Xaltocan en Xochimilco, al sur de la Ciudad de México, esperó 10 años para convertirse en posadera del Niñopa, la imagen del Niño Jesús que ha sido venerada en esta alcaldía desde hace más de 400 años.
Este martes, el santo niño dejará la casa de su mayordomo, o la persona que lo tiene bajo custodia por un año, para empezar el peregrinaje de nueve días (del 16 al 24 de diciembre), empezando por la casa de los Carreño, quienes a tempranas horas de este lunes todavía estaban corriendo apresurados por terminar los últimos detalles de este evento.

“Pues fueron muchas horas de desvelo, quemadas, que no nos salían las cosas, pero ya conforme fue avanzando el tiempo y ver el gusto con lo que íbamos creando y cómo se iba dando la forma, pues fue algo muy padre”, dijo a Excélsior la señora Mónica Torres Carreño, vocera de la familia posadera
Los seis hermanos que conforman esta familia, sus respectivos hijos y el abuelo se prepararon desde hace un año para recibir a Niñopa por casi 24 horas, un evento que requiere desayuno, comida y cena para todos los creyentes que lleguen a su domicilio, además de los preparativos religiosos necesarios. El menú incluye atole y chilaquiles en la mañana, carne enchilada por la tarde y ponche en la noche, entre otras cosas.
“Esperamos recibir alrededor de 2 mil personas o la gente que quiera hacerse participe de esta bonita tradición”, agregó la posadera.
Mónica asegura que este evento es especial para la familia no solo por el amor y fe que conlleva recibir al Niñopa, sino porque su madre, la señora Elisa, falleció hace tres años con el anhelo de alcanzar esta celebración.
“Ella esperó muchos años emocionada en pensar en la posada. Siempre pensamos en lo que haríamos, ella dijo que iba a hacer la comida, los tamales”, contó.
¿Cuánto se gastaron?
No obstante, relató con una sonrisa que los preparativos de la posada se han realizado tal como su madre, originaria de Oaxaca, lo hubiera deseado –aunque ella era la única que sabía preparar los tamales oaxaqueños–.

Cada elemento que se elaboró, desde los diseños de decoración, como la portada del portón, hasta las piñatas, fueron hechos a mano. La Familia también compró un castillo que se quemó después de la misa de las 12:00 y que acompañará el peregrinaje hacia el hogar de los Carreño después de la misa de las 12:00. Los hermanos no revelaron montos de cuánto se gastaron, ya que no va con el espíritu de las festividades.
La escultura del Niñopa no es la única imagen del Niño Jesús que se venera en Xochimilco. Hay por lo menos otros siete niños que también tendrán sus nueve posadas del 16 al 24 de diciembre. Estos son el Niño Belén, de San Juan, del Consuelo, Emmanuel, dorminito de Xaltocan, Pirules y Tlacoapa.
El culto más grande de Xochimilco
Sin embargo, el culto que existe alrededor del Niñopa es de los más reconocidos al sur de la Ciudad de México e incluso el país, y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ubica sus orígenes a principios del siglo XVI.
Se cree que su figura de palo de madera de colorín fue tallada a mano hace siglos en un taller indígena. De hecho, algunas personas lo llaman “Niñopan”, que en Náhuatl, la denominación “pan” indica “de aquí. Es decir, se le conoce como “Niño de aquí” o de la región. La palabra “Niñopa”, por otra parte, se asocia con la abreviación de “Niño padre”.
Lista de espera de 45 años
Para sus creyentes, ser posadero es uno de los honores más grandes de Xochimilco, sin contar la mayordomía de un año que tiene actualmente una lista de espera de 45 años.
La mayordomía del Niñopa, que se renueva cada 2 de febrero, conlleva una serie de requisitos determinados por los “compadres”, un tipo de consejo que se ha formado a lo largo de los años para procurar la figura de madera que requiere muchos cuidados y mantenimiento.
El Niñopa recorrerá 11 de los 17 barrios originarios de Xochimilco y uno de la alcaldía Tláhuac este 2025 a lo largo de sus nueve posadas, preposada, arrullamiento y adoración de reyes.
No son solo fiestas, son costumbres que han mantenido tradiciones vivas a los largo de los siglos y el paso de las nuevas generaciones.
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