Cáncer de mama en Quintana Roo

Raymundo Canales de la Fuente

Raymundo Canales de la Fuente

Bioética y biopolítica

Quintana Roo es un estado del sureste de México con una geografía especialmente interesante, con el Caribe y sus ecosistemas, un clima fabuloso durante todo el año que lo ha convertido en una capital internacional del turismo. Desde luego, esas condiciones provocan presiones atípicas en una entidad con población flotante importante, así como el asentamiento definitivo de ciudadanas y ciudadanos mexicanos y extranjeras. El impacto tanto en cifras vitales como la aparición o incremento de enfermedades seguramente responde a esas presiones externas, pero, desde luego, obliga al gobierno estatal a responder en alguna medida.

Me parece que es la explicación del reciente incremento en los casos de cáncer de mama que rebasa ligeramente la media nacional. El tumor tiene condicionantes hereditarias, también relacionadas con el incremento en la esperanza de vida de las mujeres, como las costumbres alimentarias y, ahora sabemos, también el sedentarismo de la población.

Generalmente se presenta en mujeres entre los 50 y 60 años de edad, etapa que corresponde también con la aparición de la falla ovárica. México por razones que no tenemos claras, ha presentado un inicio a una edad mas corta del tumor de forma que cuando discutimos en la Secretaría de Salud el inicio de la mastografía arribamos a la conclusión de que debemos tomar el estudio como tamizaje a partir de los 40 años, cuando en Europa es a partir de los 50. Desde luego aquella entidad requiere de fortalecer la estrategia con mastografías a todas las mujeres a partir de los 40 años, pero la otra dificultad implícita es la interpretación de las mismas. Es un hecho conocido que como país tenemos un déficit en radiólogos especialistas en mastografía; es un estudio difícil de interpretar y requiere de una capacitación específica para minimizar los errores. La transmisión por internet de las imágenes ha brindado alivio al problema, pero eso también se tiene que articular con cuidado.

En general, el diagnóstico temprano del cáncer de mama se debe enmarcar en una estrategia integral de atención a la perimenopausia, etapa de la vida que trae aparejados muchos fenómenos que, desde luego, impactan la calidad de vida de las mujeres.

Estoy seguro que la gobernadora Mara Lezama, que ha demostrado sobrada capacidad para brindar respuesta a muchos de los retos que ha tenido su gobierno, va a presentar alguna estrategia centrada, sensata y moderna en el abordaje de la menopausia, con las condicionantes como evitar el sedentarismo, poner énfasis en la disminución ponderal, así como el acceso oportuno a todas las técnicas de tamizaje, tanto para el cáncer como para enfermedades generales como los trastornos tiroideos o la osteoporosis, también muy comunes en ésta etapa de la vida de las mujeres que habitan su estado. Desde luego, debo señalar que en el diseño de la estrategia se deben dejar de lado los intereses de la industria farmacéutica, porque ellos sólo tienen capacidad para ponderar sus utilidades potenciales.

Acabo de visitar Cancún y ya estoy viendo el momento de regresar. No me sorprendería ver una pronta respuesta en este sentido. Ninguna sociedad moderna debe olvidar la salud de las mujeres y qué mejor escenario que una mujer gobernante.

X