Estrangulación

Hace tiempo escuché la versión con enfoque claramente político de que en el grupo anglosajón existen personajes capaces de darse un martillazo o un balazo en uno de sus pies con tal de que sirva de testimonio probatorio de la perversidad de un adversario real o ...

Arturo Xicoténcatl

Arturo Xicoténcatl

El espejo de tinta

Hace tiempo escuché la versión con enfoque claramente político de que en el grupo anglosajón existen personajes capaces de darse un martillazo o un balazo en uno de sus pies con tal de que sirva de testimonio probatorio de la perversidad de un adversario real o imaginario, y se citaba, con un espectro de imágenes de la Guerra Fría, cómo se provocó el ataque a Pearl Harbor, el hundimiento y explosión del Maine, el derribo de las Torres Gemelas, la invasión a Irak justificada con argumentos falsos. Y de ahí el salto de la Guerra Fría al deporte, del juego sucio del inglés Sebastian Coe, quien sólo ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, explusmarquista mundial y medallista olímpico, al atletismo de Rusia, el diferente rasero que emplea y el abuso de poder que ejerce desde poco antes de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 cuando decidió sancionar, de manera absurda, prohibiendo competir a los atletas rusos que jamás se habían dopado y cerrándole las puertas a todo un país de alto nivel competitivo. Conducta aberrante de Sebastian Coe al penalizar a inocentes, entre ellos a la famosa pertiguista Yelena Isinbáyeva.

El Consejo Mundial de Atletismo, en un rasgo conmovedor de benevolencia y generosidad, decidió ayer autorizar la presencia de no más de 10 atletas rusos en los JO de Tokio 2020. Podrán hacerlo como atletas neutrales, sin ningún símbolo o logo de su país en el uniforme y, se desprende, que si subiesen al podio, sin el derecho de recibir el honor de escuchar su himno nacional. Pero además estarán sujetos a observación permanente y la decisión podría ser revocada por la Comisión de Trabajo de la World Athletic de Atletas Neutrales Autorizados (ANA). “Se debe mantener una fuerte presión para garantizar que las partes interesadas de la Federación Rusa de Atletismo (RusAF) sigan incentivadas hacia la reinstalación”, expresó Rune Andersen, presidente de la Comisión de Trabajo durante la sesión por videoconferencia del Consejo de la WA.

Se aprobó que los atletas rusos menores de 15 años podrán competir en certámenes internacionales como competidores neutrales sin presentar la aprobación de la Junta de Revisión de Dopaje. Se anunció que el Consejo Mundial de la WA revisará o renovará estas decisiones a fines de año con miras a las competencias de 2022.

En julio de 2020, la WA acordó expulsar a la Federación Rusa si no pagaba los costos de una comisión investigadora. El ministro de deportes de Rusia, Oleg Matytsin, intervino y garantizó el pago de una multa de 6.31 millones de dólares. Añádase que una comisión independiente va a vigilar interna y permanente el plan de reincorporación de la RusAF. Las medidas colocan a los atletas rusos en una atmósfera inadecuada y adversa en su preparación olímpica.

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