Es la gentrificación

Excélsior informó, a inicios de febrero, que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), que dirige Alejandra de la Paz, tenía un año sin pagar la renta del inmueble que aún ocupa el Salón de la Plástica Mexicana (SPM), situado en Colima 196, colonia Roma Norte.

Un día después (Excélsior, 03/02/2026), la dependencia reveló que está en busca de una nueva sede para el SPM —fundado por Diego Rivera, Rufino Tamayo, Frida Kahlo, Juan O’Gorman y Juan Soriano, entre muchos más, el cual este año cumplirá 77 años de su integración— y dijo que la razón del cambio no obedecía a adeudos, sino a que el dueño del inmueble decidió no renovar el contrato de arrendamiento.

Lo expresó así en una nota informativa: “El edificio que desde hace 32 años ocupa el SPM no es propio. El propietario del inmueble notificó al INBAL su decisión de no renovar el contrato de arrendamiento por así convenir a sus intereses, no por adeudos. El plazo para desocupar el espacio vence el 30 de abril del presente año”. Y, “en consecuencia, el INBAL se encuentra en la búsqueda de un nuevo espacio que reúna las condiciones necesarias para resguardar y continuar con las actividades de este recinto que forma parte de su red de museos”.

A 19 días de que se cumpla el plazo para “desocupar el espacio”, el INBAL aún no aclara cuál será la nueva sede del Salón, pero ojalá que pronto nos la presuman.

Mientras tanto, su Dirección de Recursos Financieros nos informa que, efectivamente, desde agosto de 2025 la dependencia dejó de pagar la renta del inmueble que todavía ocupa el SPM, aunque al ver los costos entiendo por qué buscan opciones. Sencillamente, la gentrificación los alcanzó.

Esto lo podemos ver en el pago de alquiler de los últimos 15 años. Por ejemplo, el cobro mensual en 2010 fue de 46 mil 064 pesos, es decir, poco más de medio millón de pesos al año, mientras que, para 2012, la renta por el inmueble se elevó a 77mil 720 pesos al mes, con un incremento de 68% en sólo dos años.

Para 2014, el costo subió a 92 mil 800 pesos y, para 2016, a 101 mil 486 pesos. En 2020, el pago aumentó 109%, al llegar a 212 mil 222 pesos, aunque para 2025 la dependencia ya debía cubrir una mensualidad de 236 mil 872 pesos, lo que sumó un total de 1.6 millones de pesos por los siete meses que sí pagó, lo que representa un aumento de 414% respecto a la renta de 2010. Ni hablar, la gentrificación sí golpeó a este espacio cultural que ahora deberá ser reubicado, dicen, en el Centro Histórico.

DANZA EN LO OSCURITO

No tenía idea de que un grupo de bailarines de la Compañía Nacional de Danza (CND), junto con su director, Erick Rodríguez, viajaron a Rusia para montar una función de gala contemporánea en el Teatro Alexandrinsky. Imagino que debe ser todo un acontecimiento, porque no todos los días se baila en este bastión del ballet.

Uno supondría que semejante derroche de talento mexicano tendría que anunciarse en todas las cuentas oficiales de la CND y del INBAL, que usted ya sabe quién dirige. La realidad es que esta titánica presentación no ha sido cacareada por el instituto y ha pasado desapercibida en sus canales de difusión.

¿Será que algo ocultan o que la función no los llena de orgullo? Por lo pronto, me sorprende que hayan viajado desde el lunes 6 de abril y que durante siete días sólo tengan una función. ¿Valía la pena el esfuerzo?, ¿cuál es la justificación de este “tour”?, ¿quién cubrió los viáticos y a cuánto ascendieron?, ¿nos dirán que fue un viaje austero?

Y lo más importante: ¿cuál fue el criterio para elegir a quienes viajaron? Porque, al parecer, a tremenda gira no fueron bailarines principales como Mayuko Nihei, Greta Elizondo, Anton Joroshmanov, Alejandro Hidalgo y Argenis Montalvo. ¿Qué no deberían llevar lo mejor de lo mejor a Rusia? Sólo esperemos que quienes andan por allá luego no nos digan que vienen lesionados.