Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 11 de abril de 2026

Alfredo La Mont III

Alfredo La Mont III

Sin Maquillaje

LAS FRASES

Don Alfredo, con esto de los medios sociales ahora ya no se sabe qué es verdad y qué es falso. Hay muchas frases famosas en México que se atribuyen correcta e incorrectamente, ¿cuáles son las más usadas correctamente y cuáles no?

R. Le comparto algunas de ambas y le agradezco la pregunta que me permite recordar y aclarar estas frases famosas, las que México sí dijo… y las que México se inventó.

* Benito Juárez:

Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz. (Una línea que sí existe, sí está escrita y sí forma parte de un documento oficial de 1867).

* Emiliano Zapata:

Prefiero morir de pie que vivir siempre arrodillado. (La frase aparece en testimonios y correspondencia revolucionaria. No es mito: es parte de su estilo directo y sin adornos).

*Francisco I. Madero:

Sufragio efectivo, no reelección. (Más que frase, fue un programa político. Y cambió la historia).

* Porfirio Díaz:

Madero ha soltado al tigre; a ver si puede controlarlo. (Dicho al dejar el poder en 1911. Ésta sí tiene fuente).

Las frases que se repiten… pero no están tan claras. Aquí entran las que tienen sustancia histórica, pero no evidencia textual sólida.

* Pancho Villa:

¡Viva Villa, cabrones! (Más grito popular que cita verificable. Villa inspiraba consignas, no necesariamente las pronunciaba).

* Emiliano Zapata:

La tierra es de quien la trabaja. (La idea está en el Plan de Ayala, pero no como frase textual. Es una síntesis posterior).

* Porfirio Díaz:

Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos. (La frase es brillante, sí. Pero no aparece en sus discursos ni en su correspondencia. Surge décadas después, atribuida retroactivamente).

Las frases que México adoptó… aunque nadie las dijo. Aquí está el territorio fértil de la imaginación nacional: frases que se viralizaron antes de que existiera la palabra “viral”.

* Miguel Hidalgo:

Viva México, hijos del maíz. (No hay registro. No aparece en actas, crónicas ni sermones. Es un invento moderno con sabor a meme patriótico).

* Frida Kahlo:

Pies, ¿para qué los quiero, si tengo alas para volar? (No está en sus diarios. No está en sus cartas. Está en pósteres, tazas y libretas. Eso explica mucho).

* Sor Juana Inés de la Cruz:

Yo no nací para ser amada, sino para amar. (No existe en su obra. Es una frase romántica del siglo XX que alguien decidió “sorjuanizar”).

* Pancho Villa:

Yo no soy de aquí ni soy de allá. (Esto es de Facundo Cabral. Pero a Villa le cuelgan todo lo que suene a rebeldía poética).

¿Por qué inventamos frases históricas? Porque funcionan. Porque simplifican. Porque nos permiten imaginar a los héroes como personajes cinematográficos. Y porque, en un país donde la historia se enseña más como mito que como archivo, las frases se vuelven atajos emocionales.