Jugada criminal; mafia ataca a deportistas
Más de una docena de atletas han sido víctimas de una epidemia de robos en el deporte profesional de Estados Unidos

Los atletas profesionales viven en una vitrina. Cada jugada suya se analiza en tiempo real, sus vidas personales alimentan las redes sociales y sus fortunas son del dominio público. Ser el rostro de una franquicia no sólo atrae la admiración de millones, también capta la atención de quienes ven en ellos una oportunidad. No sólo los aficionados siguen cada uno de sus movimientos; el crimen organizado también toma nota.
En los últimos meses, una ola de robos ha puesto en jaque a jugadores de la NFL y la NBA. Sus casas, vacías durante los partidos, se han convertido en blancos fáciles para una red criminal que estudia sus agendas, acecha sus mansiones y, con precisión quirúrgica, desaparece relojes de lujo, joyas y dinero en efectivo. Lo que parecía una serie de incidentes aislados ahora revela un patrón perturbador: los atletas más famosos del mundo son presas de una cacería meticulosamente planeada.
El 18 de febrero, la Fiscalía del Distrito Medio de Florida sacó a la luz una denuncia penal que señala a siete hombres chilenos como parte de esta maquinaria delictiva. Pero esto es apenas la punta del iceberg. Investigaciones en otros estados sugieren que los robos forman parte de una operación más extensa, con células en distintas ciudades y posiblemente más implicados de los que figuran en el expediente federal.
Las víctimas, en su mayoría jugadores de la NFL y la NBA, han sido despojadas de bienes valuados en millones de dólares mientras estaban en acción. Los ladrones operan con una sincronización que haría envidiar a cualquier equipo bien entrenado. Saben exactamente cuándo atacar, cuánto tiempo tienen y qué objetivos dentro de la casa ofrecen mayor rentabilidad.
Algunos jugadores han mostrado su frustración públicamente. Bobby Portis Jr., estrella de Bucks, ofreció 40,000 dólares de recompensa por información que lleve a la captura de los responsables del saqueo de su hogar. Joe Burrow, quarterback Bengals, fue víctima de un robo que se hizo público en cuestión de minutos. Ja Morant perdió un botín estimado en un millón de dólares entre joyas y artículos de lujo.
El caso de Patrick Mahomes, ícono de Chiefs, es especialmente llamativo. Su casa fue asaltada el 5 de octubre, sólo dos días antes de un partido en casa. El quarterback evitó dar detalles, pero su rostro en conferencias de prensa reflejaba la incomodidad de saberse vigilado más allá del emparrillado.
Las autoridades han hecho detenciones, pero la red criminal sigue activa. Los federales creen que la operación es más grande de lo que parece, con más delincuentes acechando a otras estrellas del deporte. Mientras tanto, los jugadores han reforzado la seguridad en sus casas con vigilancia de alta tecnología, guardias privados e incluso han optado por mudarse.
El problema va más allá del dinero o las pertenencias robadas. Se trata de la sensación de vulnerabilidad, de saber que sus movimientos son seguidos con intenciones oscuras.
La investigación sigue abierta y las autoridades buscan aún más conexiones entre estos incidentes.
Por ahora, las estrellas del deporte siguen en alerta, con la sombra del crimen acechando sus lujosas residencias.
Seguimiento al botín
En la segunda mitad de 2024, una red de asaltantes atacó las casas de los deportistas.
13 de septiembre
- La casa de Troy Hudson, exjugador de los Timberwolves, es saqueada en Minnesota. Se llevan joyas, un bolso de 3,500 dls y un arma de fuego.
5 de octubre
- Patrick Mahomes sufre un asalto en su residencia en Missouri, dos días antes de un partido en Arrowhead.
5 de octubre
- Travis Kelce es víctima de un robo mientras jugaba contra Saints. Pierde 21,000 dls en efectivo y un reloj de lujo.
21 de octubre
- Un jugador de Buccaneers es víctima de un asalto durante un partido contra Ravens. Se roban joyas y un arma de fuego, con un botín total de 167,000 dls.
2 de noviembre
- Bobby Portis Jr. pierde aproximadamente 1,484,000 dls en artículos de lujo tras un robo en su casa en Wisconsin.
18 de noviembre
- Linval Joseph es víctima de un asalto en su casa en Minnesota mientras jugaba en Texas.
29 de noviembre
- Tyler Seguin, estrella de Dallas Stars, pierde relojes valuados en 500,000 dls durante un partido contra Colorado.
9 de diciembre
- Joe Burrow sufre un robo en su hogar en Ohio mientras juega contra Cowboys. El botín asciende a 300,000 dls.
19 de diciembre
- Ja Morant sufre un asalto en su casa de Tennessee. Es robada mientras juega contra Warriors. Se llevan aproximadamente un millón de dólares en artículos de lujo y memorabilia.
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