El Thunder desata la euforia con un recorrido histórico

La modesta localidad de Oklahoma City disfrutó de un día de festejos con un desfile de los nuevos monarcas de la NBA

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Chet Holmgren es uno de los jóvenes que hicieron brillar al Thunder esta campaña.

Las principales avenidas de Oklahoma City se colmaron con aficionados vestidos de azul y naranja para celebrar con el primer campeonato del Thunder en la NBA desde la llegada de la franquicia a la ciudad en 2008.

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El Thunder conquistó el primero de los títulos en su historia luego de vencer el domingo 103-91 a Pacers en el séptimo duelo de las Finales; la victoria desató la euforia contenida durante años entre los aficionados. El desfile, programado para durar 90 minutos, se convirtió en un evento histórico que unió a la ciudad en una celebración vibrante, marcando el fin de una reconstrucción ambiciosa y el inicio de una nueva era para la franquicia.

El recorrido de los jugadores y cuerpo técnico arriba de camiones comenzó al mediodía en el corazón del centro de Oklahoma City, con miles de fanáticos abarrotando las calles, ondeando banderas y vistiendo los colores del Thunder.

El recorrido, que partió desde el Paycom Center, serpenteó por las principales avenidas de la ciudad, culminando en un escenario donde los jugadores, coaches y las autoridades locales se dirigieron a la multitud.

La atmósfera fue eléctrizante, con cánticos de “¡Campeones, campeones!” resonando en cada esquina, mientras los aficionados celebraban no solo el título, sino la resiliencia de una ciudad que ha apoyado al equipo a través de momentos difíciles.

Los jugadores saludaban a la multitud, algunos sosteniendo el trofeo Larry O’Brien, que brillaba bajo el sol de Oklahoma. Videos compartidos en redes sociales capturaron momentos icónicos, como a Shai Gilgeous-Alexander y Jalen Williams arrojando camisetas a los fans y a Chet Holmgren levantando el trofeo mientras la multitud rugía.

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Shai Gilgeous-Alexander obtuvo el MVP de las Finales de la NBA. (X: @ThunderFocus).

Los jugadores compartieron sus emociones en discursos que resonaron con la pasión de la ciudad. Shai Gilgeous-Alexander, el líder del equipo, tomó el micrófono con una sonrisa que reflejaba la magnitud del momento.

No se siente real”, dijo, repitiendo las palabras que expresó tras el pitido final del Juego 7. “Esta ciudad nos ha dado todo desde el primer día. Jugar para ustedes, sentir su energía en el Paycom Center, nos llevó a este momento. Este trofeo es tan suyo como nuestro”.

Jalen Williams enfatizó en la juventud del equipo y su potencial futuro.

Somos un grupo joven, pero este es solo el comienzo. Vamos a seguir creciendo juntos, y este trofeo es solo el primero de muchos”. Su entusiasmo contagió a la multitud, que respondió con una ovación ensordecedora.

Williams, conocido por su carisma fuera de la cancha, bromeó sobre las celebraciones posteriores al juego, diciendo: “Creo que nos empapamos más con el champán que con el sudor del partido”.

Alex Caruso, el veterano con experiencia de campeonato tras ganar con Lakers en 2020, aportó un toque de perspectiva. “He estado en un desfile antes, pero este es diferente. Esta ciudad vive y respira baloncesto. Verlos a todos aquí, celebrando con nosotros, es algo que nunca olvidaré”. 

La celebración no solo marcó el primer título del Thunder en Oklahoma City, sino también el segundo en la historia de la franquicia, que ganó como SuperSonics de Seattle en 1979. Este logro cerró una temporada histórica en la que el Thunder logró 68 victorias en la temporada regular, el mejor récord de la liga, y un total de 84 victorias incluyendo playoffs, empatando con los Bulls de 1996-97 como la tercera mejor campaña en la historia de la NBA.

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