El balón y los números: La discordia del dinero
Invertir en estadios que no son suyos, reparto inicuo, contratos de televisión y transparentar sus cuentas llevaron a los clubes a desechar el Fondo de Inversión de Apollo Global Management

Recuerda Javier Balseca, experto en marketing deportivo, que cuando trabajaba en la Femexfut, el presidente de la Liga MX, Enrique Bonilla, le comentó: “Ni le muevas, aquí sólo es negocio, hay muchos intereses”. Eso fue en 2018, pero para este año sigue aplicándose.
Juan Carlos Rodríguez, hasta ayer comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, intentó cambiar el rumbo y fracasó. Consiguió que Apollo Global Management invirtiera en el futbol mexicano. Incluso logró un aumento.
Al principio eran mil 200 millones de dólares, después consiguió que fueran mil 800 millones de dólares. Pero a cambio, Apollo Global Management puso hasta 200 condiciones muy claras de que ese dinero sería para mejorar infraestructura y experiencia del aficionado. A cambio, los clubes estaban obligados a devolver el 10 por ciento de sus ganancias totales por los próximos 50 años”, revela Balseca.
Esas partes activas de dinero que sacaron los colmillos de los clubes, e hicieron que se frotaran las manos, fueron al final parte de la discordia. Estaba claro que el dinero se ocuparía para mejorar estadios (baños, conectividad, estacionamiento y seguridad) y no, como eran sus intenciones, para pagar nóminas, jugadores y deudas.
El 85 por ciento de lo que recibirían tendría que destinarse a eso y el otro 15 por ciento a una caja de ahorro para eventualidades.
Según información que pudo recabar Excélsior, al menos cuatro equipos no estaban de acuerdo con los porcentajes propuestos (Pumas, Cruz Azul, Toluca y Grupo Pachuca), además de se negaron a invertir ese fondo en estadios que no son suyos.
EL PRIMER PROBLEMA
Los estadios en Pachuca, León, Mazatlán, Puebla, Juárez, Querétaro y el caso de Guadalajara con el Atlas pertenecen a los gobiernos locales.
Además, Pumas está obligado a rendir cuentas a la UNAM, en tanto que Tigres le reporta a la UANL y Cruz Azul no tienen estadio.
En ese tenor, los dueños se quejaron de que ese fondo de inversión se iba a ocupar para beneficio de los gobiernos. La discordia comenzó a ser grande.
Equipos como Cruz Azul no van a invertir su fondo en el estadio Ciudad de los Deportes, cuando éste pertenece a una familia de empresarios”, comenta Balseca y ahonda en el problema de lo inicuo en la repartición del dinero.
Por ejemplo, San Luis, que está haciendo las cosas bien, recibiría unos 150 millones de dólares menos que el Monterrey, y por supuesto se quejan del porqué y de si en verdad la Liga MX vela por sus intereses”.
Pone de ejemplo Javier Balseca a las Grandes Ligas, donde los Yankees venden más que todos y reciben un porcentaje mayor, pero, al mismo tiempo, aceptan compartir con otras franquicias que en ese rubro no ganan igual con tal de mantener el cupo de participantes.
Los clubes creyeron que entregar a 50 años el 10 por ciento de sus ganancias (taquillas, esquilmos, publicidad y demás) era ventajoso para Apollo Global Management y decidieron no entrar.
LA TELEVISIÓN, EL RECLAMO
El hecho de que la Liga MX, por medio de Juan Carlos Rodríguez, advirtiera que en 2028 se tomaría el control de las transmisiones de televisión para hacer un contrato único como en España causó revuelo entre los clubes, especialmente en Chivas, que tiene un millonario acuerdo con Amazon y Univisión y el América, propiedad de Televisa, la principal cadena de emisión en Latinoamérica.
La Liga española se puso las pilas. Del dinero que recibe por la televisión, el 90 por ciento va a la Primera División y el 10 por ciento a la Segunda. De ese 90 por ciento, el 35 por ciento va al Real Madrid y al Barcelona, por obvias razones, y el 65 por ciento se divide entre los 18 equipos restantes. Entonces, Apollo Global Management le dijo a la Liga MX que a partir de 2028 tenía que llevar los derechos de transmisión para venderlos mundialmente, pero juntos”.
Eso tampoco agradó a los dueños, aunado a que tres tienen multipropiedad: Grupo Pachuca, que piensa vender al León en 2026, Grupo Caliente, que desde hace dos años no encuentra comprador para el Querétaro y tiene al Tijuana como equipo base, y Grupo Orlegi con Atlas y Santos, pero con serios problemas económicos al punto de que su deuda en España con su otra franquicia, el Sporting de Gijón, le ha llevado a perder tres millones de euros anuales.
REPARTICIÓN Y DISCORDIA
Apollo Global Management aceptó, gracias a Juan Carlos Rodríguez, aumentar el fondo de inversión de mil 200 millones de dólares a mil 800 millones de dólares, pero varios clubes reclamaron que la repartición era inequitativa. Aquí se muestra cómo iban a recibir el dinero.

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