'Checo' lanza la primera bola en Dodger Stadium y habla de su futuro con Cadillac

El volante mexicano fue el invitado especial en Los Ángeles para lanzar la primera bola y habló sobre su regreso a la Fórmula 1

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Sergio Pérez lanza la primera bola en Dodger Stadium, en una noche dedicada a la herencia mexicana. (MLB México)

Los Dodgers y el beisbol mexicano desde hace mucho tiempo han estado enlazados. Este miércoles, en el Dodger Stadium, ese vínculo volvió a tomar forma cuando Sergio Checo Pérez, enfundado en una franela con el número 11, subió a la lomita para realizar el primer lanzamiento ceremonial antes del último encuentro de la serie entre Phillies y Dodgers.

El gesto ocurrió en una temporada cargada de simbolismo para la organización angelina, que porta en la manga el número de Fernando Toro Valenzuela tras su fallecimiento en 2024. Y ahora, con Checo, el puente entre México y los Dodgers sumó otro capítulo entrañable.

Antes de tomar la pelota, Pérez ofreció una conferencia de prensa donde habló de lo que viene en su carrera deportiva. Cadillac lo firmó para su debut en la Fórmula 1 en 2026 y el piloto tapatío adelantó que su preparación ya entró en fase seria:

La próxima semana estaré en Charlotte y en Inglaterra. Voy a subirme al simulador y está en planes que pruebe un F1 pronto. Es importante sentir el coche, preparar el cuello, el físico y dar a mi cuerpo un anticipo de lo que se viene. En enero ya tendremos nuestro auto”, explicó.

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El ambiente en el estadio fue de complicidad mexicana. Checo calentó con lanzamientos antes de su gran momento, convivió con peloteros de Dodgers y alzó la voz para reconocer lo que significaba ese instante.

Es algo muy especial para mí estar con un equipo que ha dado tanto a los mexicanos, especialmente al Toro, alguien muy especial para esta organización. Se siente la sangre mexicana”, expresó.

Los Dodgers, que pelean el banderín del Oeste en la Liga Nacional, recibieron a Checo como uno de los suyos. En Los Ángeles, un lugar donde la herencia mexicana se respira en cada esquina, el la esencia del deporte motor se mezcló con el eco de un estadio que no olvida al Toro y ahora celebra al piloto que pronto acelerará hacia otro capítulo de historia.