Audi Q2, la consentida de la casa
Para conectarse de mejor forma con conductores más jóvenes, Audi actualizó la Q2, su SUV más pequeña

CIUDAD DE MÉXICO.
Para nadie es un secreto que hoy en día la gente ama las camionetas casi casi como si fueran cachorros, así que muchas marcas automotrices han enfocado sus baterías en multiplicarlas dentro de sus portafolios de productos, y Audi no tardó en tenerlas en todos los colores y sabores.
Desde la primera vez que nos permitieron manejar la Q2 en las calles de Zurich, en 2016, un año que hoy se ve ya muy lejano, en nuestra mente giraba la pregunta de qué tan distinta sería la Q2 de la Q3, la camioneta más pequeña hasta el momento de la marca de los cuatro aros, así que llevábamos la lupa puesta en cuáles serían las diferencias que las distinguirían unas de otras.
Lo más evidente era el diseño, que en el caso de la Q2 lucía más geométrico y angulado, se diferenciaba significativamente del resto de las camionetas de la marca y lo hacía bajo un argumento muy válido: conectar con un público mucho más joven que el que promediaba la firma, con la parrilla, los faros, las calaveras y el pilar que tanto les había funcionado en el A1. Los voceros de la firma nos dieron toda una cátedra de las opciones de personalización y hasta de los colores.

Al ponernos al volante, rápidamente nos percatamos de cuánto buscaba la firma asemejar su manejo al de un hatchback, el concepto favorito de los jóvenes hasta hace poco tiempo, pero obviamente con las virtudes de altura, cajuela y habitabilidad de una SUV, aunque sea chiquita.
La Q2 se ganó su lugar en la familia y rápidamente comenzó a capitalizar las diferencias que la distinguían de sus hermanas mayores.
Pero en un segmento tan competido, las actualizaciones no deben tardar y menos para un producto que está tan ligado con un público que cambian de teléfono, de ropa, de residencia, de gustos y hasta de pareja mucho más rápido que como lo hacían otras generaciones, por lo que la Q2 se pulió para verse más actual.
Lo primero que llamó, y poderosamente nuestra atención, fue todo el trabajo que Audi está haciendo en los sistemas de iluminación de sus productos, la forma en la que ahora se comunican los autos con su entorno a través de las luces es impresionante, pues más allá de que le respingaron la mirada al nuevo Q2, ahora la luz opera tanto de día como de noche y en el caso de la Q2 es un concepto bien aterrizado que te permite identificarla rápidamente por delante y por detrás, utilizando LEDs que en los faros full LED también incluyen funciones diurnas.

Esta tecnología también se incorpora para el ambiente del interior y se puede modificar para cambiar el color de la iluminación. Los nuevos detalles de la parrilla y de los marcos que envuelven las entradas de aire son el complemento perfecto para este trabajo de diseño.
Pero pasando a temas menos mundanos y estéticos, una carta muy bien jugada por parte de Audi corre a cardo de la seguridad, pues las asistencias electrónicas dejan muy bien parado el trabajo hecho por los ingenieros, pues no sólo se garantiza que los ocupantes estén protegidos en caso de un accidente sino que, además, trabajan de forma permanente para que incluso toda la ingeniería sirva para prevenir percances.
Más allá de las bolsas de aire delanteras, laterales y hasta para la cabeza, esta Q2 incluye el control electrónico de estabilidad (ESP) y las ya muy populares cámaras de reversa, que te cuidan de tener una defensa llena de rayones en conjunto con los sensores de estacionamiento de lanteros y traseros.

MANOS AL VOLANTE
Con una camioneta tan bonita la expectativa de la conducción es alta, más aún en una marca con las credenciales de Audi, así que al atacar el motor turbocargado fuimos severos.
La respuesta fue buena, ya que la marca puso a dieta esta camioneta parando la báscula en algo así como 1,375 kilos, lo cual ayuda a muchas cosas pero fundamentalmente a dos: la agilidad de conducción y a mejorar los consumos de combustible, que las cifras oficiales reportan puede ser de hasta 20.9 km/l en carretera, aunque nuestro consumo combinado estuvo por debajo de los 16 km/l, en parte gracias al trabajo de la caja de cambios automática de ocho velocidades que se pueden administrar con las paletas de cambio ubicadas detrás del volante, que nos permitió exprimir el rendimiento del motor turbocargado y llevarlo la mayor parte del tiempo relajado, y al sistema start & stop, que detiene la marcha del motor de forma automática cuando se frena el vehículo por completo, por ejemplo, en los altos cuando esperamos la luz roja del semáforo.
A nosotros nos importó mucho lo primero a la hora de manejar y lo segundo a la hora de pasar a llenar el tanque de combustible, pues fue en ese momento cuando entendimos que el haberle quitado la tracción quattro sirvió de algo. Bajo el cofre seguimos encontrando el mismo bloque que la impulsaba antes de esta actualización, un 1.4 litros de 150 caballos de fuerza, que se luce sobre todo cuando la camioneta arranca y que cuando ejecutas un rebase, empuja con 184 libras-pie de torque, prácticamente desde que empujas el acelerador y alcanzas las 1,500 revoluciones por minuto.
La cereza del pastel viene en los detalles, que incluyen un selector de puesta a punto para modificar el comportamiento de la camioneta (Select Drive), el tablero 100% digital (virtual cockpit), rines de aluminio de 17 pulgadas y hasta en un techo panorámico que, junto con los acabados firmados por detalles S Line, le dan un look muy atractivo. En el portafolio de productos hay tres niveles de equipamiento, Dynamic, Select y Sport, todos impulsados por la misma máquina que si la probáramos en la Autobahn (autopista alemana libre de velocidad) nos permitiría alcanzar los 213 km/h como velocidad máxima.

PEQUEÑO, PERO POTENTE Y EFICIENTE
En 2002, durante el Autoshow de Frankfurt, el Grupo Volkswagen presentó uno de sus grandes motores, el EA211, un propulsor de cuatro cilindros 1.4 litros sobrealimentado, el cual se colocó unos meses más tarde en el Golf GT, y utilizaba un pequeño supercargador para bajas revoluciones y un turbocargador para altas rpm.
Durante nueve años fue galardonado como el mejor bloque de su categoría en el mundo y se utilizó en un sinfín de modelos con diferentes potencias, el más emocionante generaba 185 caballos de fuerza y llegó a México de la mano del SEAT Ibiza Bocanegra en 2010.
Unos años más tarde lo evolucionó y eliminó el supercargador dejándolo sólo con el turbo. Las nuevas reglas de emisiones contaminantes obligó a los ingenieros a buscar soluciones para la segunda generación de este motor, misma que fue presentada en 2016 como EA211 TSI evo. En la actualidad este bloque se ensambla en la planta de motores de Volkswagen en Guanajuato.

LA CONDUCTORA IDEAL
NOMBRE: Landy Candelario.
PROFESIÓN: Actriz y modelo.
COMIDA FAVORITA: Si viene del mar, es perfecta para mí.
BEBIDA FAVORITA: El té.
PASATIEMPOS: Entrenar, cocinar, ir la gym con mi familia, pasar tiempo en casa con mi hijo o amigos.
FACEBOOK: Landy Candelario.
TWITTER: @landycandelario
INSTAGRAM: @landy_candelario
TIKTOK: @landy_candelario

Uno de los aspectos que mas le gusta a Landy es que siempre puede transformarte en una nueva persona, con diferentes matices, “eso te hace descubrir cómo puedes sentir y emocionarte con cosas que vas experimentando en el desarrollo de un personaje”, comentó la actriz.
Decidí dedicarme al mundo del espectáculo por los concursos de belleza en los que participé desde muy pequeña, los caminos te van llevando, es inevitable sí, ya lo traes, porque uno siempre sigue el camino donde se siente cómodo y justo eso se convierte en tu profesión.”
Landy ha participado en proyectos como Todo o nada, Enamorádonos, Buenas noches America, La Fortaleza, entre otros. “Me encantó la Q2, es una camioneta perfecta para la ciudad, espaciosa, lujosa, que se mueve con facilidad y, además, es Audi, te sientes en un vehículo premium desde que lo ves.”
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