Un cuento de hadas; Islandia y su primer Mundial
Ómar Smárason, vocero de la Federación Islandesa de Futbol, cuenta los avances de un balompié que se juega a menos de cinco grados centígrados

CIUDAD DE MÉXICO.
Cuando el árbitro austriaco Harald Lechner dio el pitado final del Islandia contra Kosovo, último partido de eliminatorias rumbo al Mundial de 2018, el regocijo en Reikiavik fue total. Lo que al principio parecía un cuento de hadas, a estas alturas era una realidad absoluta: Islandia, la pequeña isla europea, había clasificado por primera vez a un Mundial de futbol.
Esto no puede ser real. Está sucediendo. Islandia va al Mundial. El sueño es realidad. ¡Vamos a Rusia!”, exclamó el narrador Haukur Hardarson al término de la transmisión del partido.
No sería el único que mostraría el sentir general de la nación, pues el presidente Thorlacius Jóhannesson manifestó: "Este increíble éxito le hace muy bien a nuestro país. Estamos divididos en muchas cosas, pero este equipo nos ayuda a estar más unidos”.
Lo cierto es que el logro realizado por los islandeses no es gracias a la suerte ni a la coincidencia.
Hace más de 15 años, el gobierno de aquel país invitó a los jóvenes a realizar deporte en vez de consumir drogas o beber alcohol. El problema, en el caso del balompié, fue que debido a las condiciones climatológicas de la nación -la temperatura regular va de los menos tres grados a los cinco grados- no se contaba con muchas canchas de futbol en óptimas condiciones.
Gracias a esa situación, se crearon sitios de entrenamiento techados y con todas las facilidades para quienes deseaban practicar este deporte. Los financiadores de estas instalaciones fueron los municipios de cada entidad con la ayuda de la Federación Islandesa de Futbol (KSÍ por sus siglas en islandés); es decir, no están privatizados por algún club o empresa, sino que son, desde su creación, de uso común y cualquier ciudadano puede utilizarlos.
Desde el año 2000, la infraestructura del futbol en Islandia se ha elevado a pasos agigantados. Las condiciones para nuestros futbolistas jóvenes y adultos crecieron conforme al paso de los años. Ahora ellos compiten en un nivel de clase mundial”, comentó Ómar Smárason, vocero de la KSÍ en entrevista con Excélsior.
Los días en los que no podíamos entrenar por culpa de las temperaturas extremas han quedado atrás. Gracias al sistema de calefacción con el cual contamos en nuestros campos de juego, el clima ya no es un pretexto”, aseguró.
La innovadora creación de estas áreas de entrenamiento hizo que la población de esa nación -en la cual el balónmano siempre ha sido la disciplina por excelencia- se fuera interesando poco a poco en el futbol, no sólo como un pasatiempo, sino como una posibilidad de desarrollo profesional.
Si se suman todos los jugadores de cada una de las divisiones que conforman el futbol profesional de nuestra nación, obtenemos un total de 23 mil elementos. Existen a lo largo del territorio 179 canchas completas, lo que quiere decir que por cada una de ellas hay 128 futbolistas, un número que realmente permite que todos tengan la capacidad de desarrollarse por igual”, dijo Smárason.
Los campos techados y con calefacción propia fueron el primer paso para desarrollar talento nacional que fuese reconocido mundialmente.
Al contar con éstos, la KSÍ, de la mano de Siggy Eyjólfsson -quien primero fue técnico de la selección femenil de este país y después se posicionó como director de desarrollo-, comenzó a formar jugadores juveniles con talento, pero también entrenadores a quienes se les brindaba la posibilidad de obtener certificaciones altísimas, todo esto con el objetivo de que contaran con los conocimientos suficientes para llevar a buen cabo el proceso de las nuevas camadas de futbolistas islandeses.
Y así lo demuestra Eyjólfsson, quien en una entrevista para la revista española Panenka, indicó: “Hay muchos países que tienen buenas instalaciones para entrenar todo el año. Pero no vas a conseguir buenos jugadores sólo porque tengas campos: necesitas tener entrenadores bien preparados y futbolistas dispuestos a trabajar duro. Esto último siempre lo tuvimos; ahora tenemos todo lo demás”.
No se equivocaría. Así lo demuestran los números de la recién terminada eliminatoria: De 10 compromisos, ganaron siete, lo que les permitió ubicarse en el primer peldaño de su sector. No perdieron ningún partido en calidad de local. Más aún: no permitieron una sola anotación cuando jugaron en su casa.

Hoy en día, Islandia cuenta con el primer lugar en la clasificación europea de adolescentes con un “estilo de vida saludable”, esto sin contar que se ubica en el peldaño número nueve en el estudio de la Organización de las Naciones Unidas titulado Índice de Desarrollo Humano.
México, en el mismo documento, está en la posición 77.
Bajo la ambientación de instalaciones y financiación de entrenadores fue como iniciaron el proyecto que ahora los tiene catalogados como el país con menos habitantes -aproximadamente 330 mil- en asistir a un Mundial. El récord era preservado por Trinidad y Tobago cuando asistió a Alemania 2006.
La Ciudad de México, por sí sola, cuenta con casi nueve millones de personas, 27 veces la población de la nación europea.
En la selección islandesa todos corren por igual y todos colaboran para alcanzar el objetivo general. Así los ha mentalizado el actual director técnico, Heimir Hallgrímsson, quien es odontólogo de profesión.
Estamos bendecidos con una excelente generación de jugadores, quienes se conocen perfectamente porque han jugado desde los equipos nacionales juveniles. Además, la mayoría de ellos disputan torneos internacionales porque están en equipos extranjeros”, aclaró Smárason.
Y es que el combinado vikingo cuenta con líderes reconocidos en cada una de las líneas del once titular. Atrás quedó la época en donde éste únicamente contaba con Eidur Gudjohnsen, quien vistió las camisetas del PSV Eindhoven holandés, el Chelsea inglés, el Barcelona español y el Mónaco francés, por mencionar algunos, como único y principal referente.
Debajo de los tres postes se encuentra Hannes Thór Halldórsson, cancerbero que milita en el Randers de Dinamarca.
En la defensa, Ragnar Sigurdsson es el principal referente, gracias a su lectura de campo y a sus rápidas coberturas. Pertenece al Fulham de Inglaterra.
Más adelante, en el medio campo, los comandantes son Aron Gunnarsson y Gylfi Sigurdsson. El primero, con su increíble potencia física la cual le permite formar parte del Cardiff inglés, funge como todoterreno, corazón y capitán del combinado islandés. Es quien lidera, además, la Haka Vikinga al término de los compromisos de su equipo. No es poca cosa.
Sigurdssson es el cerebro medular de la ofensiva. Por él pasan todos los balones y es el más técnico e inteligente en la cancha. Está a ocho anotaciones de igualar la marca de Gudjohnsen como máximo romperedes histórico.
Según el sitio especializado Transfermarkt, tiene un valor en el mercado de 25 millones de euros. Sus 10 compañeros que junto a él forman la alineación titular, suman 19 millones de euros en conjunto.
En la delantera, Johann Gudmundsson es la primera opción. El atacante del Burnley inglés destaca por su buen juego aéreo y facilidad para deshacerse de la marca.
Al sumar el costo de todos y cada uno de los jugadores de la plantilla vikinga se obtiene una cantidad total de 59 millones de euros.
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