Los rusos en Irapuato: recuerdo del Mundial de 1986

A la URSS, concentrada en el Bajío en la Copa del Mundo de México en los ochentas, se le recuerda como un plantel modesto y muy disciplinado

thumb
El 9 de junio de 1986, la URSS venció a canadá en Irapuato (Archivo Excélsior)

CIUDAD DE MÉXICO.

A 190 metros del Estadio Sergio León Chávez, en el hotel Florida de Irapuato, se hospedó la selección de la Unión Soviética, un equipo el 2 de junio de 1986 propinó la goleada más abultada de ese Mundial mexicano: 6-0 sobre Hungría.

Era un equipo que parecía semiprofesional, ellos hacían el aseo de sus uniformes. No tenían utileros, era un equipo muy modesto. Venían de entrenar, lavaban su uniforme en su cuarto y lo sacaban a secar en los pasillos del hotel. Al otro día lo usaban para entrenar”, narra Martín Quijas, subgerente del hotel Florida.

La Unión Soviética venía a México 86 con el portero Rinat Dassaev como su estrella. Llegó a Irapuato 15 días antes con la orden de salir del hotel sólo para los entrenamientos. “Venían solos, sin familia. No había mucha comunicación, más que nada hablábamos con el intérprete y el entrenador. Los demás no tenían mucho tiempo de hablar, tenían mucha disciplina. Venían entre 28 y 30 personas, estuvieron aproximadamente un mes por acá”, recuerda el subgerente. En los pasillos del hotel se veía pasear al entrenador Lobanovskyi Valeriy cargando una botella de vodka y era el único autorizado para hablar con los medios. “Traían entre sus curiosidades una buena dotación de bebida. El entrenador era el que más vodka consumía, hasta a los entrenamientos se lo llevaba”, recuerda el administrador del hotel Florida.

Un cuate llamado Martín Negrete fue líder ejidal que invadía tierras y luego construía colonias. Era socialista y se entrevistó con los jugadores del equipo soviético. Le dieron una playera con todas las firmas de los jugadores”, recuerda Ricardo Gámez, exjugador del Irapuato.

La URSS entrenaba en el patio del colegio Pedro Martínez.

No se les veía mucho por la ciudad. Los soviéticos eran reservados. Después de golear 6-0 a Hungría, fue raro, pero aceptaron que los pasearán por toda la ciudad en un autobús, fue las pocas veces que los vimos por la ciudad”, agrega Ricardo Gámez.

Para la dieta de la URRS el entrenador pedía “fruta de la región, fresa en particular; creo que eso no lo tenía en su país. Traían mucho aceite, pescado seco. Tenían una persona que preparaba los alimentos y que coordinaba a todos en el hotel. Estuvieron ocupando como 15 habitaciones”, finaliza Quijas.

fdr