Cuando jinetes asumen el reto

En Rancho Avándaro los binomios fueron un privilegio para la vista en un evento de élite, realizado con un gran esfuerzo

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La Triple Copa Scapinno, todo un clásico del hipismo de México (Foto: Anwar Esquivel)

CIUDAD DE MÉXICO.

Llegó la segunda semana de Valle de Bravo después de ese grato sabor de boca que dejó el Concurso Internacional. Esta era la semana nacional y con una asistencia de más de 700 caballos. Las cuatro pistas de las instalaciones de Rancho Avándaro trabajaban a su máxima capacidad. El sábado llegaba la primera prueba importante del fin de semana. Era el Clásico 1.40 Audi Scappino. La diseñadora internacional, Marina Acevedo, de Brasil, fue la encargada de poner a prueba la destreza de los jinetes: 47 binomios buscaban el máximo peldaño del podio. Arrancó la prueba y los primeros jinetes fueron eliminándose uno a uno, lo que ponía a los participantes cada vez más nerviosos. Jinetes iban y venían y el cero no aparecía hasta que finalmente nueve jinetes lograban una calificación perfecta y estaban en el desempate, pero el reto no acababa, ya que de los nueve jinetes participantes únicamente dos lograban pasar sin penalización, siendo Gonzalo Azcárraga, con su inseparable yegua Quite Nice 5, el que lograba imponerse como el ganador, haciendo un tiempo de 35.92, superando a Mariano Maggi y Hannah, que tendrán que conformarse con el segundo lugar al hacer un tiempo de 38.05.

El domingo se vistió de gala con la prueba reina del fin de semana. Era el Gran Premio Audi Scappino y 34 buscaban la bolsa de 450 mil pesos. Una vez más la diseñadora brasileña buscaba que los mejores jinetes pasaran al desempate.

Había mucho dinero en juego y no fácilmente les dejaría llevarse ese buen premio. De 35 inscripciones, sólo cuatro estarían en el desempate. El primero en entrar sería Manuel Álvarez, con Spirit Magic, que terminaría en un tiempo de 40.91. El segundo en entrar a la pista para buscar la tajada más grande del pastel era Gonzalo Azcárraga, con Zalerno, que tendrían cuatro puntos malos, pero superando el tiempo de Manuel con 39.51. El tercero era el experimentado jinete Federico Fernández y su caballo Gurú. También tendrían cuatro puntos malos, pero en un tiempo más conservador en un tiempo de 41.38 y, finalmente, entraría el niño maravilla Juan Pablo Gaspar y su caballo So What, que tampoco lograría una pista limpia y terminaría con cuatro puntos malos en un tiempo de 39.90, lo que lo colocaría en el segundo lugar y dejaría como el ganador absoluto y el máximo ganador del fin de semana a Gonzalo Azcárraga, que se proclamaría el ganador del gran premio y, como dijimos anteriormente, del Clásico.

De las pruebas consentidas en la equitación mexicana con los Clásicos de Amateur, el Clásico de Amateur Medium 1.25 estuvo más que emocionante ya que con 50 binomios participantes había diez que se habían ganado su lugar en el Winning Round, y estos diez jinetes arrancaron sus caballos a su máxima velocidad, buscando llevarse la preciada moña verde, pero el podio para los tres jinetes que lograban pasar sin penalización.

El primer lugar, para Felipe Gaspar, de Guadalajara que montó a Delos Ramira, el segundo lugar se lo llevo Álvaro Becker, con Roquefort BS, y el tercer lugar llevaría el nombre de Armando Acevedo y su yegua Contendra. La prueba estrella de los Amateur es la High Amateur 1.35, que fue la que cerró  el gran concurso y protagonizó el final de Rancho Avándaro: 38 binomios inscritos y una bolsa de 200 mil pesos estaban en juego en esta prueba de Seguros Atlas, una prueba en Winning Round en la que sólo diez jinetes podrían contender por ese dinero y el pódium se vistió de rosa, ya que sólo vimos subir a tres grandes amazonas. El primer lugar fue para María José de la Torre, con Wiseguy, que hizo un tiempo de 36.56. El segundo lugar fue para Sofía Larre, que terminó su pista sin falta en 42.26 y el tercer lugar fue para Nicole Meyer, que hizo un tiempo de 48.61. Con esta prueba se dio por terminado un gran concurso.

Felicidades a Francisco Pasquel y a los organizadores por ese gran esfuerzo.

Muchas gracias por tantas alegrías

Esta semana en la historia la queremos dedicar este espacio al Club Hípico Rancho Avándaro, que por más de 40 años ha albergado grandes concursos hípicos dentro de sus instalaciones y este pasado fin de semana cerró sus puertas para siempre.

El fundador de estas instalaciones fue don José Luis Chain, quien lo empezó como un criadero de caballos pura sangre, pero su amor a estos animales lo llevó a construir este centro de concursos en los años 70 y empezó con pequeños concursos locales y una escuela de equitación manejada por el Mayor Refugio. De este lugar salieron grandes caballos campeones.

Para a mediados de los años 70 se empezó a volver un lugar atractivo para los más importantes jinetes de la época y año con año se iban haciendo mejores concursos y esta racha siguió hasta principios de los años 90, cuando se dio una pausa a este centro de concursos.

Empezaba el nuevo milenio y por iniciativa de Ricardo Salido y Alejandro Mills se hizo un pequeño concurso de apenas 60 caballerizas. Para el siguiente año, la empresa SMG de Álvaro Escobar y Francisco Pasquel tomaban las riendas del concurso y conseguían traer 60 caballos para el segundo año. El concurso se empieza a volver un éxito y para el tercer año ya había más de 300 caballos en las distintas categorías, y así hasta este fin de semana, ya operado por EQ Marketing, presidida por Francisco Pasquel, que albergó arriba de 700 ejemplares. Entre otras cosas en Rancho Avándaro se realizaron dos Mundiales Infantiles, un par de pruebas de aval para Juegos Panamericanos y el más reciente el calificativo para la Copa de Mundo, que fue todo un éxito.

El esfuerzo y dedicación de Francisco Pasquel devolvió a Rancho Avandaro el concurso consentido de la comunidad ecuestre. Gracias, Rancho Avándaro, por tantas historias y tantas alegrías. Sin duda un lugar que quedará marcado en la historia ecuestre de nuestro país.

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