Silvio Romero, jugador con piel de jaguar
El goleador, codiciado por varios equipos, ha preferido quedarse con el conjunto chiapaneco

CIUDAD DE MÉXICO.
En noviembre pasado, Silvio Romero, goleador de Jaguares, habló con Marcelo Gallardo, entrenador de River Plate. A partir de ahí puso el piloto automático y amagó en varias ocasiones con querer irse.
Algo, sin embargo, intervino para que siguiera en México y, de paso, arrancara el torneo con gol. Quizá fue que Ricardo La Volpe amenazó con no seguir en el banquillo si Romero se iba o que el presidente de Jaguares, Carlos López Chargoy, lo tasara tan alto (seis millones de dólares), por lo que las pretensiones de River se vinieron abajo y prefirieron buscar a Ignacio Scocco.
Cualquiera pensaría que Silvio Romero está enfadado por seguir en Chiapas, un equipo con un ambicioso proyecto, pero que no se compara a los galardones que tiene River Plate, campeón de Copa Libertadores. Incluso se pudo mudar al DF, pues recibió ofertas de América y Cruz Azul.
Pero Romero no se deja marear y sabe que así como los delanteros viven de momentos, deben conocer su hora para emigrar.
“Ahora sólo pienso en Jaguares, de que tenemos el equipo para hacer algo parecido al torneo anterior. El semestre pasado fue muy bueno, sobre todo a nivel personal.”
En los últimos 20 partidos, Romero suma 11 anotaciones y ocho asistencias.
“Trato de no pensar en las ofertas que se presentaron y disfrutar el presente. No sé lo que digan otros, pero creo que estoy en un buen club y en un maravilloso lugar.”
De gestionar su calidad y no caer en altibajos, lo más problable es que Silvio Romero dé el brinco a un club con mayores reflectores.
“Es lindo que la prensa tenga tantos halagos. La verdad me llena de satisfacción. Hubiera sido lindo salir, pero el camino está aquí por el momento, no depende de mí.”
¿Y el América? “Es uno de los más grandes de México”, enfatiza con calma; “pero por ahora no tiene sentido, soy de Jaguares”.
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