Resequedad en la cara: ¿qué es y cómo puedes quitarla?

A menudo, la piel seca es algo temporal o estacional, pero en algunos casos se necesita tratamiento a largo plazo.

thumb
Cuperosis en la nariz de una mujer joven. Acné en la cara. (Foto: Getty Images)

La resequedad en la cara es un problema común que afecta a muchas personas, especialmente durante los meses más fríos del año. En México, enero es un mes complicado por los cambios de temperatura. 

Y aunque puedes hacer muchas cosas por tu cuenta para mejorar tu piel seca, como usar humectantes y usar protector solar durante todo el año, es importante buscar un dermatólogo o dermatóloga y para probar productos y rutinas de cuidado de la piel adecuada para ti.

Según los dermatólogos, la resequedad en la cara es una condición en la que la piel pierde su capacidad de mantener una hidratación adecuada, lo que provoca sensación de tirantez, aspereza, descamación e incluso irritación o enrojecimiento.

Si te has dado cuenta de que tu rostro está áspero, con picazón y descamación, probablemente tienes indicios resequedad facial.

TE PUEDE INTERESAR: 5 tips para sabes si tu tipo de piel es seca o solo está deshidratada

thumb
Cabeza de hombre enfermo con ojos cerrados con reacción alérgica roja en la piel (Foto: Getty Images)

Qué causa la resequedad en la cara

La resequedad en la piel de la cara, conocida médicamente como xerosis, es una afección común que afecta a personas de todas las edades. Puede ser incómoda y, en casos severos, causar complicaciones como fisuras e infecciones. 

El clima juega un papel crucial. El aire frío y seco en invierno, el viento y la exposición al sol son algunos de los principales responsables. Los cambios estacionales y la exposición constante a factores ambientales como el viento disminuyen la capacidad de la piel para retener humedad.

Los baños con agua caliente, el uso de jabones agresivos y la exfoliación excesiva son prácticas comunes que dañan la barrera cutánea. Algunos dermatólogos señalan que el agua caliente elimina los aceites naturales que protegen la piel, lo que agrava la sequedad.

Finalmente, afecciones como el eczema, la psoriasis y el hipotiroidismo pueden afectar la capacidad de la piel para mantenerse hidratada.

TE RECOMENDAMOS: Cómo cuidar la piel según tu tipo: adiós a las imperfecciones

thumb
Mujer con dermatitis atópica (Foto: Getty Images)

Cuáles son los síntomas de la piel reseca

La resequedad facial puede manifestarse de varias maneras, dependiendo del tipo y tono de piel:

  • Sensación de tirantez, sobre todo después de lavar el rostro.
  • Textura áspera.
  • Descamación en forma de pequeñas escamas y especialmente en climas fríos.
  • Irritación y picazón, pero en casos de sequedad severa.
  • En pieles claras, la resequedad puede causar enrojecimiento; en pieles oscuras, puede dar un tono grisáceo o cenizo.

Cómo prevenir y tratar la resequedad en la cara

  • Los productos que contienen ingredientes como ácido hialurónico, glicerina y ceramidas son ideales para mantener la hidratación. 
  • Evita el agua caliente, ya que elimina los aceites naturales de la piel
  • Opta por limpiadores sin fragancias ni alcohol, que pueden ser irritantes. Busca fórmulas diseñadas para piel sensible.
  • Aplica un protector solar de amplio espectro (SPF 30 o superior) todos los días. Incluso en invierno, los rayos UV pueden empeorar la resequedad.
  • En interiores, el aire seco causado por la calefacción o el aire acondicionado puede agravar la sequedad. 
  • La exfoliación elimina células muertas, pero hacerlo en exceso puede causar microlesiones. Limita la exfoliación a una vez por semana y usa productos suaves.
  • Consumir alimentos ricos en ácidos grasos esenciales, como pescados grasos, aguacates y nueces, puede fortalecer la barrera cutánea. Además, beber suficiente agua es clave para mantener la piel hidratada desde adentro.

La resequedad persistente no solo afecta la apariencia de la piel, sino que también puede comprometer su función como barrera protectora. Además, puede acelerar los signos del envejecimiento, como líneas finas y arrugas. Por eso, es crucial adoptar una rutina de cuidado que promueva la hidratación y repare la barrera cutánea.

La resequedad en la piel de la cara puede parecer un problema menor, pero puede tener un impacto significativo en la salud y apariencia de la cara.