El verdadero costo de una neumonía en adultos (y cómo evitarlo con una vacuna)

Una neumonía en hospital privado puede costar millones de pesos; la vacuna contra esta enfermedad te ayuda a prevenir

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La vacunación contra neumococo también está indicada en adultos mayoresGalo Cañas Rodríguez / Cuartoscuro

Enfermarse sale caro, pero no prevenir puede resultar financieramente devastador y poner en riesgo la vida. En México, una infección respiratoria aguda como la neumonía ha dejado de ser solo una preocupación médica para convertirse en una amenaza directa al patrimonio de las familias, especialmente frente a una población que envejece rápidamente.

Durante el Simposio Latinoamericano de Vacunas y Enfermedades Infecciosas (LASVID), especialistas de toda la región pusieron sobre la mesa una realidad ineludible: es urgente cambiar el enfoque del sistema de salud para dejar de reaccionar ante la enfermedad y comenzar a prevenirla activamente en la edad adulta.

El impacto directo al bolsillo y la carga hospitalaria

El costo de enfrentar una neumonía varía drásticamente dependiendo de la gravedad del cuadro y del sector donde se reciba la atención.

"Estábamos viendo que el promedio en el IMSS es de 120 mil pesos un internamiento, pero si nos vamos a un lugar privado, a un hospital privado, un internamiento por neumonía que requiere intubación y terapia intensiva, puede subir a los millones de pesos", explica Carlos O’Quinn, director médico asociado de MSD.

A este abrumador impacto financiero se suma una estadística clínica letal. La bacteria del neumococo es la principal causante de la neumonía bacteriana en el mundo y en el país. De hecho, el especialista detalla que "el neumococo que causa neumonía, hemos visto que concentra aproximadamente el 81% de toda la mortalidad asociada a esta infección, que es altísimo".

La "tormenta perfecta": comorbilidades e inmunosenescencia

El riesgo de requerir hospitalizaciones prolongadas se multiplica por la realidad demográfica y de salud en México. Hoy, "la población mayor de 50 años es una población en México comórbida con muchas enfermedades como diabetes, hipertensión, obesidad, entre otras".

El doctor O'Quinn explica que esta multimorbilidad genera "un efecto proinflamatorio en el cuerpo y que seamos más susceptibles a enfermedades infecciosas". Si a este estado de inflamación constante se le suma el envejecimiento natural del cuerpo, el escenario se complica.

"Se conjunta con otro fenómeno que se llama inmunosenescencia", advierte el experto. "Quiere decir que nuestro sistema inmunológico, que es el encargado de cuidarnos [...] va envejeciendo y conforme va envejeciendo se va haciendo más inespecífico y va respondiendo o menos o muy aceleradamente".

La suma de estos factores crea el momento idóneo para que las bacterias ataquen agresivamente a los adultos.

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La vacuna contra el neumococo también es para adultos mayoresAndrea Murcia Monsivais | Cuartoscuro

Un peligro que no respeta estaciones

A diferencia de otros virus respiratorios que asociamos estrictamente con la temporada invernal, la amenaza bacteriana es constante.

"En México estamos acostumbrados a la vacunación de invierno, por ejemplo, influenza, pero neumococo, que es la principal bacteria que causa, es todo el año, o sea, el neumococo no tiene temporalidad, todo el tiempo, todo el año hay adultos que se están hospitalizando por neumonías que podrían haber sido prevenibles por medio de la vacunación", recalca el director médico asociado.

El cambio de paradigma: la cartilla no caduca en la infancia

Frente a este panorama, la vacuna contra el neumococo se posiciona como la herramienta médica y financiera más inteligente; sin embargo, existe una barrera cultural: "En México la medicina está enfocada a tratar, no a prevenir".

Históricamente, los niños han estado protegidos desde el año 2000 gracias a la vacunación pediátrica.

"Los pediatras han sido los médicos vacunadores de todas las edades [...] pero desafortunadamente los ‘médicos adultólogos’ no están acostumbrados de agregar eso a su anamnesis o la historia clínica", lamenta el doctor O'Quinn.

La solución requiere que especialistas como geriatras, internistas, neumólogos y cardiólogos comiencen a prescribir la inmunización en sus consultas diarias. Además, es vital que los pacientes conozcan sus derechos preventivos.

"Muy poca gente sabe que al ir a los centros de salud puede pedir su cartilla de salud del adolescente o del adulto o de la mujer o el del adulto mayor".

Incluso, algunos centros de tercer nivel ya están tomando medidas innovadoras. Hospitales como el Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán han implementado "protocolos de vacunación al alta", inmunizando a los pacientes que egresan tras sobrevivir a una neumonía para evitar recaídas que suelen ser fatales.

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