¿Vidrio o plástico? Utensilios de cocina que liberan menos químicos en tu comida
Investigaciones científicas indican que el uso de vidrio, acero inoxidable y cerámica certificada ayuda a reducir la migración de químicos al cocinar.

Cuando pensamos en cocinar, casi siempre ponemos atención en la receta, los ingredientes o el método de preparación. Sin embargo, el material de los utensilios con los que cocinamos también influye en lo que realmente llega a nuestro plato.
En un contexto donde la preocupación por la salubridad alimentaria va en aumento, entender qué utensilios liberan menos sustancias no deseadas se vuelve tan importante como elegir alimentos frescos.
No se trata de generar alarma, sino de ofrecer información práctica y basada en evidencia científica que ayude a reducir la exposición cotidiana a sustancias que pueden migrar de los utensilios a los alimentos.
A continuación, te explicamos qué significa que un utensilio “libere químicos”, cuáles son los materiales más estables, en qué situaciones aumenta el riesgo y cómo elegir y cuidar tus utensilios para cocinar con mayor tranquilidad.

¿Qué significa “liberar químicos” al cocinar y cuándo ocurre?
Al mencionar que un utensilio puede “liberar químicos”, en realidad se habla de un proceso llamado migración, que ocurre cuando ciertas sustancias del material pasan al alimento.
Este fenómeno puede darse por varias razones: altas temperaturas, contacto prolongado con alimentos ácidos o grasos, rayaduras, grietas o desgaste por uso continuo.
Un estudio publicado en la revista Science of The Total Environment analizó cómo algunos utensilios de cocina pueden liberar partículas —incluidos microplásticos o restos de recubrimientos— durante la preparación de alimentos.
Los investigadores observaron que la liberación aumenta cuando los utensilios están deteriorados o se someten a calor intenso por periodos prolongados.
Asimismo, otras investigaciones han documentado que calentar recipientes de plástico en el microondas puede favorecer la migración de partículas plásticas al alimento, lo que explica por qué muchos especialistas recomiendan usar vidrio o cerámica para recalentar comida siempre que sea posible.

Materiales que suelen liberar menos químicos
Si el objetivo es reducir la posibilidad de que los utensilios aporten sustancias no deseadas a los alimentos, la evidencia sugiere priorizar materiales estables e inertes al calor.
Vidrio
El vidrio es considerado uno de los materiales más seguros desde el punto de vista sanitario. No requiere aditivos para su funcionamiento, no se raya con facilidad y es poco probable que libere sustancias, incluso cuando se expone a alimentos ácidos o grasos.
- Ventajas: estable a altas temperaturas, fácil de limpiar, no migra compuestos al alimento.
- Uso recomendado: hornear, recalentar y almacenar alimentos.
Acero inoxidable
El acero inoxidable de buena calidad es ampliamente utilizado en ollas y sartenes porque resiste bien el calor, no se degrada con facilidad y no necesita recubrimientos sintéticos para cocinar.
- Ventajas: estabilidad térmica y alta durabilidad.
- Uso recomendado: hervir, saltear y guisar.
Hierro fundido y acero al carbono
Estos materiales son muy duraderos y no contienen recubrimientos sintéticos. Cuando se mantienen adecuadamente —mediante curado y secado— no representan un riesgo elevado de liberación de compuestos.
- Ventajas: superficie sólida y resistente.
- Uso recomendado: hervir, saltear y guisar.
Hierro fundido y acero al carbono
Estos materiales son muy duraderos y no contienen recubrimientos sintéticos. Cuando se mantienen adecuadamente —mediante curado y secado— no representan un riesgo elevado de liberación de compuestos.
- Ventajas: superficie sólida y resistente.
- Precaución: requieren mantenimiento para evitar oxidación y conservar su superficie.
Cerámica
La cerámica bien formulada y esmaltada para uso alimentario puede ser una opción segura. En este caso, la clave está en el esmalte: debe estar certificado para contacto con alimentos y en buen estado.
- Ventajas: superficie lisa e inerte.
- Precaución: cerámicas artesanales o sin certificación pueden liberar metales como plomo si el esmalte está mal formulado o deteriorado.

Antiadherentes: cuándo pueden ser un problema
Los utensilios con recubrimientos antiadherentes son populares por su practicidad, pero requieren un uso cuidadoso para reducir la posibilidad de que liberen sustancias.
Un análisis publicado en Chemical & Engineering News (de la American Chemical Society) explica que ciertos recubrimientos pueden liberar partículas cuando se exponen a temperaturas extremadamente altas o cuando están rayados. El desgaste visible del recubrimiento es una señal clara de que el utensilio ya no se encuentra en condiciones sanitarias óptimas.
Recomendaciones prácticas:
- Evitar precalentar el sartén vacío durante largos periodos.
- No usar utensilios de metal sobre superficies antiadherentes.
- Reemplazar el utensilio si el recubrimiento está profundamente rayado o descamado.

Buenas prácticas de uso
- No utilizar utensilios antiadherentes muy deteriorados.
- Evitar calentar plásticos en el microondas si no están etiquetados como seguros.
- Usar utensilios de silicona o madera para evitar rayaduras.
- Mantener los utensilios limpios y sin grietas profundas.
Focos rojos en casa
Además de conocer los materiales más estables, conviene identificar situaciones que aumentan el riesgo de exposición.
- Plásticos en el microondas
- Utensilios negros de plástico
- Cerámica con plomo
Una revisión publicada en Environment International señala que los entornos domésticos, incluidas las cocinas, son vías comunes de exposición a microplásticos, especialmente cuando hay desgaste y calentamiento repetido, lo que refuerza la importancia del cuidado y la elección de materiales.
Cocinar de forma más saludable no depende únicamente de los alimentos que elegimos, sino también de los utensilios que usamos a diario. Materiales como vidrio, acero inoxidable y cerámicas certificadas ofrecen alternativas más estables y con menor potencial de liberar sustancias no deseadas.
Los utensilios con recubrimientos requieren atención especial, y el uso de plásticos calientes o de calidad desconocida conviene evitarse cuando sea posible.
Más que alarmar, esta información busca ayudar a tomar decisiones conscientes: elegir utensilios adecuados, cuidarlos y reemplazarlos cuando están deteriorados puede contribuir a que lo que llega a tu plato sea no solo sabroso, sino también más sano.
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