¡Duerme bien! Esto es lo que un sueño profundo hace por tu salud

De acuerdo con especialistas, la mala calidad de sueño se asocia con un cerebro biológicamente más envejecido

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Especialistas destacan que la pérdida progresiva de sueño profundo se asocia a "mayor probabilidad de desarrollar demencia años después".Foto: Pixabay

El sueño profundo ralentiza las enfermedades neurológicas y funciona como un sistema de "limpieza" de toxinas neuronales que previene el deterioro cognitivo, según el jefe del Servicio de Neurofisiología Clínica en los Hospitales Universitarios Hospiten Rambla, Hospiten Bellevue y Hospiten Sur y en Hospiten Lanzarote, Txomin Navajas Carasa.

El sueño cambia con los años: disminuye el sueño profundo, aumentan los despertares y el reloj biológico tiende a adelantarse, lo que provoca el denominado despertar precoz. Si no se busca una solución a este deterioro, todo ello puede derivar en una peor memoria, déficit de atención y en mayor probabilidad de aparición de demencia", detalló.

El descanso nocturno es un proceso activo regenerador y reparador, que hace que el cerebro sea capaz de acelerar o frenar la aparición de enfermedades degenerativas como la demencia. 

En este sentido, el sueño de ondas lentas es el "protagonista" en la limpieza biólogica de los residuos proteicos que se generan durante el día. La red linfática cerebral es la encargada de eliminar residuos como las proteínas beta amiloide y tau, implicadas en el Alzheimer.

Desarrollo de Alzheimer o Parkinson

Navajas Carasa subraya que, según estudios mediante Resonancia Magnética, la mala calidad de sueño se asocia con un cerebro biológicamente más envejecido, y que la pérdida progresiva de sueño profundo se asocia a "mayor probabilidad de desarrollar demencia años después".

Cuidar el sueño es cuidar la memoria, ya que se trata de una neuroprotección real, no un simple proceso pasivo. Tratar el insomnio, regular los horarios, exponerse a la luz solar y mantener una actividad física regular mejoran la arquitectura del sueño, favorecen la recuperación del descanso nocturno y, con ello, protegen el cerebro", apuntó.

De hecho, los problemas de sueño pueden ser la primera señal que alertan enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson. A causa de esto, Hospiten ha recordado que tratar los problemas de sueño es una forma de "prevenir enfermedades neurológicas y debe formar parte de una diana importante en la estrategia de un envejecimiento saludable".

¿Estás insoportable? Puede ser por una mala calidad de sueño

El 56 por ciento de la población española adulta duerme menos horas de las recomendadas para un descanso saludable y el 50 por ciento asegura no tener un sueño reparador, especialmente entre las mujeres, según advirtió la Sociedad Española de Neurología (SEN) con motivo del Día Mundial del Sueño.

Los niños y adolescentes también se ven afectados por este déficit de sueño. En concreto, la SEN calcula que el 25 por ciento de la población infantil no tiene un sueño de calidad y que solo el 30 por ciento de los niños mayores de 11 años duerme el número adecuado de horas.

Un sueño de buena calidad es un pilar fundamental para la salud en general e imprescindible para el bienestar físico y mental. Y una mala calidad de sueño tiene consecuencias tanto a corto como a largo plazo", resaltó la coordinadora del Grupo de Estudio del Sueño de la SEN, Celia García Malo.

Según detalló, la falta de sueño produce a corto plazo dificultades de concentración y rendimiento, así como un aumento de la irritabilidad, el cansancio y la somnolencia durante el día, a lo que se suman cambios en el estado de ánimo y un incremento en el riesgo de accidentes laborales y de tráfico. "Se estima que alrededor del 30 por ciento de los accidentes de tráfico en España están relacionados con la somnolencia al volante", puntualizó.

Cuando esta falta de horas y calidad de sueño se mantiene en el tiempo, aumenta el riesgo de padecer obesidad, diabetes, hipertensión arterial, alteraciones del colesterol y los triglicéridos, enfermedad vascular y patologías neurodegenerativas, como la enfermedad de Alzheimer.

Asimismo, la privación persistente de sueño se relaciona con mayor incidencia de trastornos mentales graves, entre ellos la depresión, y diversos estudios observaron una asociación entre dormir insuficientemente y un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer, como los de colon, mama o próstata.

La verdadera referencia para saber si tenemos un sueño de calidad es cómo nos sentimos al despertar. Si nos levantamos con sensación de descanso, energía y bienestar suficientes para afrontar el día, es señal de que el sueño ha sido adecuado y de calidad. No se trata solo de un número de horas, sino de la calidad del descanso", destacó la especialista.

jcp