¿Por qué nos moquea la nariz con el frío? Esto dice la ciencia
El moqueo nasal en invierno no siempre es gripa: es una respuesta natural de la nariz al aire frío y seco que protege las vías respiratorias.

Cuando llega el invierno o se registra un frente frío, muchas personas notan un fenómeno tan común como incómodo: la nariz empieza a moquear, incluso cuando no están resfriadas ni enfermas.
Este síntoma cotidiano suele generar dudas, mitos y búsquedas constantes en internet sobre si se trata de una señal de enfermedad o de algo “normal”.
La respuesta no está en un virus ni necesariamente en una alergia, sino en nuestra propia fisiología: en la manera en que el cuerpo protege las vías respiratorias frente al aire frío y seco.

¿Por qué el frío activa el escurrimiento nasal?
La nariz no solo sirve para oler. Es, en realidad, un sistema de acondicionamiento natural del aire. Su función principal es calentar, filtrar y humidificar el aire que respiramos antes de que llegue a los pulmones.
Cuando el aire exterior es frío y seco —condiciones típicas del invierno— este trabajo se vuelve más exigente. Para cumplirlo, los tejidos nasales reaccionan de forma inmediata.
De acuerdo con especialistas de Stanford Medicine, este fenómeno se conoce como “rinorrea inducida por el frío” (cold-induced rhinitis), y se trata de una respuesta no alérgica ni infecciosa del sistema respiratorio ante el descenso de temperatura. La nariz produce más moco porque necesita protegerse.
Los tejidos nasales están cubiertos de membranas con glándulas y vasos sanguíneos que se activan para:
- Calentar el aire inhalado hasta acercarlo a la temperatura corporal.
- Aumentar su humedad, para evitar que reseque e irrite las vías respiratorias inferiores.
Este esfuerzo extra provoca un aumento en la producción de moco claro y líquido, que en muchos casos no se reabsorbe por completo y termina saliendo por las fosas nasales. Eso es lo que percibimos como “moqueo”. Aunque molesto, se trata de un mecanismo de defensa natural.

Rinitis por frío vs. resfriado vs. alergia: cómo distinguirlas
No todas las narices que moquean indican enfermedad. Aprender a distinguir el origen del síntoma puede evitar preocupaciones innecesarias.
Rinitis inducida por frío
- Aparece de inmediato al exponerse al aire frío o tras cambios bruscos de temperatura.
- El moco es transparente y muy líquido.
- No suele haber fiebre ni malestar general.
- Mejora al entrar a un ambiente templado o al cubrir nariz y boca.
Resfriado común
- Está causado por virus, como los rinovirus, no por el frío en sí.
- Se acompaña de dolor de garganta, cansancio, fiebre leve o tos.
- El moqueo puede volverse más espeso con el paso de los días.
Alergia
- Produce comezón nasal, estornudos repetitivos y ojos llorosos.
- El frío puede empeorar la sensación, pero el origen es inmunológico, relacionado con alérgenos como polvo o ácaros.
Mayo Clinic explica que el color y la consistencia del moco, así como la duración de los síntomas, son claves para identificar su causa.

¿Es normal que el moco sea transparente?
En el caso del moqueo provocado por el frío, lo habitual es que el moco sea transparente y acuoso. Esto indica que se trata de una respuesta adaptativa normal del organismo.
Sin embargo, existen señales que pueden sugerir una causa distinta o una posible complicación, y ante las cuales es recomendable consultar a un médico:
- Fiebre alta o persistente
- Dolor facial intenso o presión en los senos paranasales
- Secreción amarilla o verdosa acompañada de malestar general
- Síntomas que duran más de 10 a 14 días sin mejoría
- Sangrado nasal frecuente sin causa aparente
Estas señales pueden indicar infecciones, sinusitis u otros problemas que requieren valoración médica.
7 hábitos que ayudan a reducir el moqueo en clima frío (y 3 que lo empeoran)
Cosas que sí ayudan
- Cubre nariz y boca con bufanda o pañuelo al salir; el aire entra más templado y húmedo.
- Humidifica los espacios interiores, sobre todo si usas calefacción.
- Mantén una buena hidratación, clave para la salud de las mucosas.
- Respira por la nariz siempre que sea posible.
- Realiza lavados nasales con solución salina, que ayudan a eliminar irritantes.
- Evita cambios bruscos de temperatura, como salir de un lugar muy caliente al frío intenso.
- Abrígate adecuadamente, protegiendo cara y cuello.
Cosas que lo empeoran
- Exposición al humo de tabaco o aire contaminado.
- Ambientes extremadamente secos.
- Uso excesivo de descongestionantes nasales sin indicación médica, que puede provocar efecto rebote.

Mecanismos fisiológicos: qué dice la ciencia
Desde la otorrinolaringología, se explica que el moqueo por frío es un proceso adaptativo que combina tres mecanismos principales:
- Vasodilatación nasal, que aumenta el flujo sanguíneo para calentar el aire.
- Mayor secreción de moco, para proteger y humectar los tejidos.
- Estimulación de terminaciones nerviosas, sensibles a la temperatura y la humedad.
Este proceso es muy distinto al que ocurre durante un resfriado viral, donde el sistema inmunológico combate activamente a un patógeno.
Cuándo ver a un médico
Si el moqueo nasal es persistente, se acompaña de síntomas intensos o interfiere con la vida diaria, lo mejor es acudir con un profesional de la salud para descartar infecciones, alergias u otras afecciones.
En ausencia de estas señales, el moqueo por frío —aunque incómodo— es, en la mayoría de los casos, una respuesta normal y temporal del cuerpo, diseñada para proteger el sistema respiratorio frente a las bajas temperaturas.
El moqueo nasal que aparece con el frío no siempre debe generar alarma. En la mayoría de los casos, es una reacción fisiológica normal que ayuda al cuerpo a calentar y humidificar el aire antes de que llegue a los pulmones.
Sin embargo, identificar cuándo este síntoma se acompaña de fiebre, dolor intenso o secreciones persistentes es clave para saber cuándo buscar atención médica.
Entender por qué ocurre permite diferenciar entre una molestia temporal propia del invierno y un problema de salud que sí requiere tratamiento, evitando preocupaciones innecesarias y favoreciendo un mejor cuidado del sistema respiratorio.
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