¿Por qué aumentan los olvidos en el embarazo? Lo que dice la ciencia sobre el “cerebro de mamá”
La “niebla mental” del embarazo está vinculada con cambios hormonales, sueño fragmentado y adaptaciones cerebrales que preparan para la maternidad.

Olvidar dónde dejaste las llaves, repetir una pregunta o perder el hilo de una conversación puede resultar desconcertante, sobre todo si antes no ocurría. Durante el embarazo, muchas mujeres notan estos cambios y los atribuyen al llamado “cerebro de mamá”.
Aunque durante años se consideró un simple mito o una exageración cultural, la evidencia científica actual muestra que sí existen transformaciones reales en el cuerpo y el cerebro que pueden influir en la memoria, la atención y la concentración. Entender qué está pasando ayuda a vivir esta etapa con mayor tranquilidad y sin culpas innecesarias.

Qué es el “cerebro de mamá” y por qué se volvió tan común hablar de esto
El llamado “cerebro de mamá” es un término coloquial que describe olvidos, distracciones o una sensación de “niebla mental” durante el embarazo o después del parto.
No es un diagnóstico médico formal, sino una expresión popular que se ha extendido porque muchas mujeres reportan experiencias similares.
Diversos estudios han señalado que hasta el 60–80 % de las embarazadas refieren cambios subjetivos en su memoria o concentración durante este periodo. Sin embargo, especialistas en neurociencia materna advierten que esto no debe interpretarse como una pérdida de inteligencia o un deterioro cognitivo permanente.
Un análisis publicado en JAMA Neurology plantea que el concepto de “mommy brain” debe entenderse con mayor precisión, ya que la percepción de menor memoria no siempre coincide con pruebas cognitivas objetivas.
Es decir, muchas mujeres sienten que olvidan más, aunque en evaluaciones formales su rendimiento no necesariamente disminuye de manera significativa.
No se trata simplemente de “olvidar más”, sino de una combinación de factores fisiológicos, emocionales y sociales que influyen en la manera en que se experimenta la memoria durante el embarazo.

Por qué aumentan los olvidos en el embarazo
Existen múltiples factores que pueden explicar estos cambios. La mayoría tiene respaldo científico y responde a procesos normales del cuerpo.
1. Cambios hormonales
Durante el embarazo aumentan de forma considerable hormonas como el estrógeno y la progesterona. Estas sustancias no solo preparan el cuerpo para sostener la gestación y posteriormente la lactancia, sino que también influyen en el cerebro.
Las hormonas participan en la regulación del estado de ánimo, la atención y la memoria. Cuando sus niveles cambian de manera tan intensa como ocurre en el embarazo, es lógico que también se perciban variaciones en la concentración y la claridad mental.
2. Sueño fragmentado
Dormir bien durante el embarazo puede convertirse en un reto. La necesidad frecuente de orinar, el dolor de espalda, el reflujo, la ansiedad o la dificultad para encontrar una posición cómoda afectan la calidad del descanso.
Mayo Clinic señala que el insomnio y las alteraciones del sueño son comunes en esta etapa y que la falta de descanso puede provocar problemas de concentración, irritabilidad y olvidos leves.
El sueño es fundamental para consolidar recuerdos. Cuando se interrumpe de manera constante, la memoria a corto plazo puede verse afectada.
3. Estrés y ansiedad
El embarazo implica cambios físicos, emocionales y sociales. Preocupaciones sobre la salud del bebé, el parto, el trabajo, la economía o la crianza pueden aumentar el estrés.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que la salud mental perinatal es un componente clave del bienestar materno. El estrés sostenido puede interferir con la atención y la memoria, ya que el cerebro prioriza la gestión de amenazas percibidas sobre tareas cotidianas.
Cuando la mente está ocupada resolviendo múltiples preocupaciones, es más probable que se olviden detalles menores.
4. Carga mental
A lo anterior se suma la llamada “carga mental”: organización de citas médicas, estudios clínicos, compras, preparación del hogar, decisiones sobre el parto y responsabilidades laborales.
La memoria operativa —también conocida como memoria de trabajo— es la que utilizamos para manejar información inmediata. Cuando las demandas aumentan, es normal que se saturen estos recursos y aparezcan olvidos cotidianos, aunque no exista una disminución real de la capacidad intelectual.

Qué dice la ciencia sobre el cerebro durante la gestación
En los últimos años, los estudios con resonancia magnética han permitido observar cambios estructurales en el cerebro durante el embarazo.
Investigaciones publicadas en revistas como Nature Neuroscience han documentado modificaciones en áreas relacionadas con la cognición social, la empatía y el procesamiento emocional. El cerebro parece reorganizarse para adaptarse a las nuevas demandas de la maternidad.
Algunos estudios longitudinales —que siguen a las mujeres desde antes del embarazo hasta después del parto— han encontrado:
- Disminución temporal en el volumen de materia gris en ciertas regiones.
- Cambios en la conectividad entre áreas relacionadas con la emoción y la percepción social.
- Persistencia de algunas adaptaciones incluso años después del parto.
Es importante aclarar que una disminución de volumen en determinadas zonas no equivale automáticamente a deterioro. Los expertos interpretan estos cambios como un proceso de neuroplasticidad, es decir, una reorganización que puede hacer al cerebro más eficiente en tareas vinculadas al cuidado del bebé, como reconocer señales emocionales o responder a sus necesidades.
En lugar de un “cerebro que falla”, la evidencia apunta a un cerebro que se adapta.
Trucos que sí ayudan en el día a día
Aunque muchos cambios son biológicos, existen estrategias prácticas que pueden ayudar a manejar los olvidos:
- Usa recordatorios externos: calendarios digitales, alarmas y listas visibles.
- Simplifica prioridades: establece tres tareas esenciales por día.
- Cuida el descanso: intenta mantener horarios regulares y reduce el uso de pantallas antes de dormir.
- Crea rutinas fijas: deja objetos importantes siempre en el mismo lugar.
- Practica pausas conscientes: ejercicios breves de respiración o atención plena pueden mejorar la claridad mental.
Estas herramientas no eliminan los cambios propios del embarazo, pero sí pueden reducir la sensación de desorganización.

Cuándo un olvido deja de ser normal
Los olvidos leves suelen formar parte de esta etapa. Sin embargo, es importante buscar orientación médica si aparecen:
- Desorientación significativa.
- Dificultad para realizar tareas básicas.
- Cambios marcados en el estado de ánimo.
- Síntomas de depresión perinatal.
- Fatiga extrema acompañada de palidez o debilidad (posible anemia).
La OMS y Mayo Clinic coinciden en que la salud mental y física durante el embarazo debe vigilarse de forma integral. Si los síntomas interfieren con la vida diaria o generan angustia importante, es recomendable consultar a un profesional de la salud.
Olvidar citas, llaves o palabras durante el embarazo no es una señal automática de deterioro cognitivo. Más bien, es el resultado de múltiples factores: cambios hormonales, alteraciones del sueño, estrés, carga mental y una reorganización cerebral adaptativa.
La ciencia contemporánea sugiere que el cerebro no se está degradando, sino transformando. Muchos de estos cambios podrían incluso facilitar la adaptación a la maternidad.
Entender esto no solo ayuda a reducir la preocupación, sino también a desmitificar un fenómeno que, lejos de ser un signo de debilidad, forma parte de uno de los procesos biológicos más complejos del ser humano.
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