Mito o realidad: ¿Ponerte suéter en realidad te ayuda a no enfermarte? Esto dice la ciencia
El frío invernal obliga al corazón a realizar un esfuerzo mayor y debilita las defensas respiratorias debido a la sequedad del aire, pero usar suéter podría hacer la diferencia

El invierno y las bajas temperaturas exigen conocer cómo prevenir enfermedades respiratorias y proteger el corazón mediante el uso de ropa adecuada. Un suéter puede marcar la diferencia, ya que evita la pérdida de calor de forma peligrosa.
Los abrigos y las prendas de lana mantienen la temperatura interna en niveles seguros para los órganos. Cubrirse correctamente reduce los problemas de salud en invierno al impedir que el organismo desperdicie energía frente a las gélidas ráfagas de viento

¿Por qué resulta necesario abrigarse y cómo afecta el frío al corazón?
El uso de un suéter es indispensable debido a que el frío obliga al cuerpo a consumir sus reservas energéticas. El organismo experimenta estrés al intentar compensar la pérdida de calor, lo cual afecta al sistema circulatorio, como explica la American Heart Association (AHA).
El aire seco de la temporada reseca las mucosas de la nariz y la garganta. Al perder esta humedad protectora, los virus ingresan con facilidad al sistema respiratorio, lo que ralentiza la respuesta de las defensas.
Ante estas complicaciones, el suéter atrapa el calor generado por el cuerpo y evita que se disipe hacia el aire circundante. De este modo, se mantiene el torso a una temperatura estable, de acuerdo con un estudio publicado en Science Advances.
El frío provoca que los vasos sanguíneos se contraigan para preservar el calor en el centro del cuerpo. Este fenómeno eleva la presión arterial y aumenta significativamente el esfuerzo del músculo cardíaco.
Bajo estas condiciones, la sangre puede espesarse, lo cual facilita la formación de coágulos peligrosos. Esto incrementa el riesgo de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular si no se mantiene una temperatura corporal saludable.
La exposición prolongada a la intemperie sin el abrigo suficiente puede derivar en hipotermia. El suéter actúa como un escudo preventivo que resguarda la claridad mental y la salud pulmonar ante las amenazas del ambiente.

¿Cómo abrigarse para evitar enfermedades en invierno?
La técnica de la "cebolla", o vestirse por capas, es la estrategia más efectiva para atrapar el aire caliente. Este método permite que el calor permanezca cerca de la piel mientras se gestiona correctamente la humedad corporal.
Deben realizarse ajustes según el nivel de actividad física realizado durante la jornada. Evitar que el cuerpo se enfríe de forma repentina al detener el movimiento resulta fundamental para no debilitar el sistema inmunitario.
Así se puede realizar el proceso de abrigo para cuidar la salud, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y un artículo de la Universidad de Rochester:
- Capas ligeras: Utilizar varias prendas sueltas funciona como un aislante térmico eficiente, pues atrapa el aire caliente entre las distintas telas.
- Capa interna: Deben preferirse materiales sintéticos que alejen el sudor de la piel, ya que la humedad acelera la pérdida de calor y enfría el cuerpo bruscamente.
- Capa externa: Es necesaria una chaqueta que bloquee el viento y la lluvia para evitar que el clima exterior robe la temperatura ganada internamente.
No debe olvidarse cubrir siempre la cabeza, las manos y el cuello con gorros y guantes. Cualquier zona de la piel expuesta irradia calor, lo cual vuelve al individuo vulnerable a lesiones por congelamiento leve.
Las extremidades sufren cuando el cuerpo prioriza el flujo sanguíneo hacia los órganos internos. Proteger los pies y las manos debe ser una prioridad absoluta para mantener la circulación funcional.

¿Qué otras acciones ayudan a evitar enfermedades invernales?
Existen hábitos diarios que refuerzan el escudo biológico más allá de la vestimenta. Cuidar la hidratación y la alimentación es tan relevante como el abrigo físico para alcanzar un equilibrio integral.
La vacunación contra la influenza y el Covid-19 prepara a las defensas para neutralizar los virus antes de que se desarrolle una enfermedad. Mantener las mucosas hidratadas ayuda al organismo a regular su temperatura interna con mayor eficacia.
Estas son algunas recomendaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la AHA para evitar padecimientos:
- Vacunación: Medida que entrena al sistema inmunitario para reconocer virus estacionales.
- Hidratación: El agua mantiene las defensas nasales activas para atrapar gérmenes.
- Evitar el alcohol: Esta sustancia dilata los vasos y provoca una pérdida de calor interno muy acelerada.
- Salud mental: Aprovechar la luz solar previene la depresión causada por el descenso de los niveles de serotonina.
Se recomienda realizar actividad física moderada para generar calor natural sin sudar en exceso. Mantener el hogar ventilado pero cálido complementa la protección contra los rigores del clima invernal.
Cuidarse en invierno requiere un balance entre el uso de prendas adecuadas y hábitos saludables. Seguir estas recomendaciones garantiza una temporada de bienestar, manteniendo el cuerpo fuerte y listo para la primavera.
EL EDITOR RECOMIENDA



