¿Antojo de tierra o barro? Estas son las consecuencias en la salud que pocos consideran
La geofagia expone al organismo a bacterias, parásitos y toxinas que pueden afectar la nutrición y el funcionamiento del sistema digestivo

Aunque pueda parecer una práctica extraña o incluso inofensiva, comer tierra o barro es más común de lo que se cree. En algunos casos responde a costumbres culturales, pero en otros puede ser una señal de alerta del organismo. Especialistas advierten que esta conducta, conocida como geofagia, puede tener consecuencias importantes para la salud si no se identifica a tiempo.
El consumo de suelo implica la posible exposición a microorganismos, parásitos y sustancias tóxicas. Estos elementos no son visibles a simple vista, pero pueden ingresar al organismo y afectar distintos sistemas del cuerpo. Por ello, entender sus causas y riesgos resulta clave para prevenir complicaciones.

¿Qué es la geofagia y por qué ocurre?
La geofagia es la práctica de consumir tierra, barro o arcilla de forma intencional. Se clasifica dentro de la pica, un trastorno alimentario caracterizado por la ingesta de sustancias que no aportan valor nutricional, de acuerdo con información de MedlinePlus.
Esta conducta puede presentarse en diferentes contextos:
- Cultural, cuando forma parte de tradiciones o creencias
- Nutricional, asociada a deficiencias de minerales como hierro o zinc
- Conductual o psicológica, cuando se vuelve repetitiva o difícil de controlar
El Instituto de Ecología (INECOL) señala que, aunque esta práctica se ha documentado en distintas regiones del mundo, el riesgo principal radica en la posible contaminación del suelo.

¿Qué enfermedades puede causar comer barro o tierra?
Consumir barro puede afectar la salud debido a los elementos presentes en el suelo. De acuerdo con el INECOL, la tierra puede contener bacterias, parásitos y metales pesados que ingresan al organismo al ser ingeridos.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) explica que el contacto con suelo contaminado puede provocar infecciones intestinales causadas por parásitos, conocidas como geohelmintiasis.
Entre las principales afectaciones se encuentran:
- Infecciones parasitarias intestinales
- Intoxicación por metales pesados como plomo o arsénico
- Problemas gastrointestinales
- Alteraciones en el estado nutricional
Estas condiciones pueden presentarse de forma gradual, por lo que en algunos casos pasan desapercibidas en etapas iniciales.
Los riesgos invisibles de la geofagia
Uno de los principales riesgos de la geofagia es la exposición a microorganismos dañinos. La OPS advierte que algunos parásitos intestinales pueden ingresar al cuerpo al consumir tierra contaminada, especialmente cuando contiene restos fecales.
Entre los organismos más comunes se encuentran lombrices intestinales como Ascaris lumbricoides, que pueden afectar la digestión y el estado general de salud.
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Dolor abdominal
- Cambios en el ritmo intestinal
- Pérdida de peso
- Dificultad para absorber nutrientes
Además, el INECOL advierte que ciertos suelos contienen metales pesados. Estas sustancias pueden acumularse en el organismo con el tiempo y afectar órganos como el hígado o el sistema nervioso.

Señales de alerta
La geofagia también puede indicar la presencia de deficiencias nutricionales. De acuerdo con MedlinePlus, la pica se relaciona con niveles bajos de hierro y zinc, lo que puede provocar el deseo de consumir sustancias como tierra o arcilla.
Este proceso genera un círculo de riesgo. La deficiencia nutricional favorece la aparición de la conducta, mientras que el consumo de tierra dificulta la absorción de nutrientes, lo que agrava el problema.
La OPS también señala que las infecciones parasitarias pueden contribuir al desarrollo de anemia, sobre todo en niños y mujeres embarazadas, debido a la pérdida de nutrientes esenciales.
Daños en el sistema digestivo
El sistema digestivo puede verse afectado cuando se consumen materiales que el cuerpo no puede procesar. La tierra contiene partículas que no se digieren, lo que puede generar acumulaciones en el intestino.
Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran:
- Estreñimiento persistente
- Irritación del intestino
- Formación de masas en el tracto digestivo
- Obstrucción intestinal
Estas alteraciones pueden causar molestias continuas y, en casos más graves, requerir atención médica.
Especialistas de Mayo Clinic destacan que una adecuada salud intestinal depende de evitar sustancias que alteren el equilibrio del sistema digestivo y de mantener una alimentación equilibrada.

¿Cuándo comer barro se convierte en un problema de salud grave?
La geofagia puede representar un problema de salud cuando se presenta de forma constante o se acompaña de síntomas físicos. En estos casos, se recomienda buscar atención médica para evaluar posibles causas y consecuencias.
Es importante acudir con un especialista si:
- La conducta ocurre de forma repetitiva o difícil de controlar
- Se presenta en adultos o durante el embarazo
- Existen síntomas como fatiga, dolor abdominal o pérdida de peso
- Hay sospecha de infección intestinal o anemia
El INECOL advierte que, debido a la posible contaminación del suelo, esta práctica implica riesgos sanitarios constantes. Por su parte, MedlinePlus señala que puede requerir evaluación clínica para detectar deficiencias nutricionales o trastornos asociados.
La geofagia es una práctica que implica la ingesta de tierra o barro y puede estar relacionada con factores culturales, nutricionales o conductuales.
Sin embargo, su realización frecuente expone al organismo a parásitos, bacterias y metales pesados presentes en el suelo, lo que incrementa el riesgo de infecciones, alteraciones digestivas y deficiencias nutricionales como la anemia.
Identificar esta conducta y sus posibles causas permite detectar oportunamente afectaciones a la salud y orientar la atención médica adecuada.
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