El CMTNM: la variante más agresiva del cáncer de mama afecta a mexicanas
El Cáncer de Mama Triple Negativo afecta al 15% de pacientes en México y presenta un alto desafío por su agresividad y limitada respuesta a tratamientos convencionales.

El cáncer de mama triple negativo metaplásico (CMTNM) es considerado por especialistas como una de las formas más agresivas y difíciles de tratar dentro de los subtipos de cáncer de mama.
En México, representa un desafío creciente para los sistemas de salud, tanto por su impacto en la mortalidad como por las barreras en el acceso a tratamientos especializados.

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¿Qué es el cáncer de mama triple negativo y por qué es tan agresivo?
El cáncer de mama triple negativo es un tumor que no expresa receptores de estrógeno ni de progesterona, y además no produce niveles elevados de la proteína HER2.
Estos tres componentes suelen utilizarse como guías para definir tratamientos en otros subtipos del cáncer de mama. Por eso, cuando las células cancerosas resultan negativas para estas tres pruebas, se habla de “triple negativo”.
Este subtipo se diferencia de otros cánceres de mama invasivos porque tiende a crecer más rápido, diseminarse con mayor facilidad y volver con más frecuencia después del tratamiento, lo que reduce las opciones terapéuticas disponibles y suele estar asociado con un pronóstico más reservado.
Según la American Cancer Society, el cáncer de mama triple negativo representa aproximadamente entre el 10 % y el 15 % de todos los casos de cáncer de mama.

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Incidencia del CMTN en México: casos, estadísticas y retos
La doctora Rocío Grajales, oncóloga mexicana, ha declarado que el CMTNM representa entre el 10 % y el 15 % de los casos de cáncer de mama en México.
Subraya que este tipo de cáncer no responde a tratamientos hormonales, ya que las células que lo conforman carecen de receptores de estrógeno, progesterona y HER2.
Esa característica hace que muchas terapias convencionales sean ineficaces, lo que coloca una carga mayor sobre los sistemas de salud.
La especialista también enfatiza el fuerte impacto en la calidad de vida de las pacientes que lo padecen.
Por eso insiste en que, en cada revisión médica rutinaria, debe considerarse la posibilidad de esta variante, bajo la supervisión de un oncólogo.
Según sus declaraciones, en 2022 se registraron 4,878 muertes atribuidas al CMTNM, lo cual equivale al 5 % del total de muertes por cáncer en México y al 62 % de los decesos por cáncer de mama (7,850 en total).
Estas cifras muestran la urgencia de fortalecer la detección temprana y ampliar el acceso a terapias efectivas.
Mujeres jóvenes y CMTN: edad, factores de riesgo y pronóstico
Estudios recopilados en la National Library of Medicine indican que el cáncer de mama triple negativo suele presentarse más frecuentemente en mujeres jóvenes, particularmente menores de 40 años.
Muchos casos se diagnostican en estadios ya localmente avanzados, lo que dificulta su manejo.
También se ha observado una fuerte vinculación con mutaciones en el gen BRCA, especialmente BRCA1.
Quienes portan este tipo de mutación tienen un riesgo elevado de desarrollar esta variante agresiva del cáncer de mama.

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Limitaciones en tratamientos y retos del sistema de salud frente al CMTN
A diferencia de otros tipos de cáncer de mama que pueden tratarse con terapias hormonales o medicamentos dirigidos a HER2, las células del CMTN carecen de esos receptores, lo cual limita drásticamente las opciones terapéuticas.
Por esta razón, la quimioterapia sigue siendo la piedra angular de su tratamiento.
Cuando el tumor no ha hecho metástasis, se suele adoptar un enfoque combinado:
- Quimioterapia neoadyuvante: administrada antes de la cirugía para reducir el volumen tumoral.
- Cirugía: extirpar el tumor, con revisión de ganglios linfáticos según el caso.
- Quimioterapia adyuvante: después de la cirugía, para reducir el riesgo de recurrencia.
- Radioterapia: dependiendo del tipo de cirugía y las características del tumor, puede integrarse al tratamiento para eliminar células residuales.
En los casos en que el cáncer ya se ha diseminado (etapa IV), las opciones cambian hacia tratamientos más agresivos o experimentales como:
- Quimioterapia con agentes basados en platino (por ejemplo, cisplatino o carboplatino)
- Inhibidores de PARP, especialmente si hay mutación en BRCA
- Conjugados anticuerpo‑fármaco, que combinan mecanismos dirigidos con quimioterapia
- Inmunoterapia en combinación con quimioterapia, en pacientes que muestran biomarcadores adecuados (por ejemplo, expresión de PD‑L1)
Cada estrategia debe adaptarse al perfil clínico‑genético del tumor y al estado general de la paciente. Por eso es esencial que el abordaje terapéutico sea interdisciplinario y personalizado.
El CMTNM es una forma de cáncer de mama que supera en agresividad a muchos otros subtipos, tanto por su rápido avance como por las limitadas opciones terapéuticas disponibles.
Las cifras en México son alarmantes: representa hasta el 15 % de los casos de cáncer de mama, y un porcentaje significativo de las muertes asociadas a esta enfermedad.
Frente a esta realidad, es indispensable reforzar los programas de detección oportuna, capacitar al personal médico en el reconocimiento de sus características clínicas y ampliar el acceso a tratamientos innovadores, como terapias dirigidas o inmunoterapia.
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