Diarrea crónica, dolor y aislamiento... Así impacta la Enfermedad Inflamatoria Intestinal

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal puede afectar la vida social, emocional y productiva; con diagnóstico y tratamiento adecuados, los pacientes pueden recuperar su rutina.

La enfermedad de Chrohn afecta el intestino grueso
La enfermedad de Chrohn afecta el intestino gruesoEspecial

Imagínate que antes de salir de casa, además de revisar el tráfico, el clima o el tiempo de traslado, también debas revisar dónde hay baños porque en cualquier momento podrías tener dolor, miedo y urgencia debido a una enfermedad: la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (colitis ulcerosa y enfermedad de Chron).

Aunque suele hablarse de la EII como una enfermedad del intestino, su impacto puede extenderse a casi todos los aspectos de la vida diaria. No se trata únicamente de dolor abdominal o episodios de diarrea: en casos avanzados, la enfermedad puede limitar la vida social, afectar el trabajo, alterar la alimentación, provocar anemia y llevar a complicaciones que requieren cirugía.

Cristian Barajas, líder del área de gastroenterología en Takeda México, explica que el objetivo del tratamiento no debe ser solo controlar síntomas, sino restaurar la vida del paciente.

“Más allá de hablar de una curación de la mucosa, de hablar de remisión sintomática, lo que tenemos que hacer es justo restaurar la vida del paciente”, señaló el especialista.

La ruta de los baños públicos

Uno de los ejemplos más claros del impacto de la enfermedad está en la manera en que algunos pacientes planean sus traslados. En cuadros graves, salir de casa puede requerir una planeación que muchas personas no imaginan: ubicar con anticipación los baños disponibles en el trayecto.

Barajas explicó que en algunos países existen aplicaciones móviles que ayudan a los pacientes a localizar sanitarios públicos, porque para ellos el traslado no siempre puede hacerse de manera directa.

“Hay países incluso en donde existen aplicaciones que se llama Toilet Find, una de ellas se puede llamar Toilet Finder, que el paciente antes de salir de su casa traza una ruta de tal manera que puede ver dónde hay baños públicos a los que pueda acceder, porque sabe que del punto A al punto B no va a llegar sin tener que pasar a un baño”, explicó.

El impacto cotidiano de la EII

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal no solo afecta el aparato digestivo. En casos sin diagnóstico o sin tratamiento adecuado, también puede provocar un deterioro físico y emocional que modifica por completo la rutina.

Barajas señaló que hay pacientes que prácticamente no pueden salir de casa debido a los episodios continuos de diarrea.

“Es una persona que no puede salir de casa prácticamente, sobre todo en estadios avanzados, porque tiene ya estos episodios de diarrea continuos”, dijo.

A la urgencia intestinal se suman otros efectos. Algunos pacientes relacionan la comida con el dolor, por lo que dejan de comer o reducen su alimentación. Esto puede derivar en pérdida de peso, periodos de anorexia y anemia.

“Son personas que están postrados en cama por el dolor, que relacionan justamente el que comen y les duele y dejan de comer, entonces tienen periodos de anorexia, terminan con anemia”, explicó Barajas.

En casos complicados, la enfermedad también puede llevar a cirugías. Algunos pacientes requieren la resección de una parte del intestino y pueden terminar conectados a una bolsa de colostomía, una consecuencia que refleja el impacto que puede tener la enfermedad cuando avanza sin control.

“No hablemos de los pacientes que se complican y terminan con cirugías, que les tienen que hacer resección de una parte del intestino, los tienen que conectar a una bolsa de colostomía”, agregó.

El problema es que muchas veces estos síntomas se normalizan. En México y Latinoamérica, explica el especialista, todavía hay personas que viven con diarrea crónica, recurren a antidiarreicos, antiinflamatorios o remedios caseros, y tardan años en recibir un diagnóstico adecuado.

“Seguimos teniendo subdiagnóstico de la enfermedad, personas que siguen viviendo con diarrea crónica y que la normalizamos”, advirtió.

El mensaje de esperanza: recuperar la vida cotidiana

A pesar del impacto de la enfermedad, el diagnóstico y el tratamiento adecuado pueden cambiar el panorama. Barajas señaló que, cuando se encuentra la terapia correcta para cada paciente, es posible controlar la enfermedad y devolverle funcionalidad a la persona.

“Una vez que tú encuentras el tratamiento adecuado para ese paciente, lo inicias y logras justamente esta parte de la cicatrización de la mucosa, la curación endoscópica, el paciente puede recuperar su vida normal”, dijo.

La diferencia entre el antes y el después no solo está en la reducción del dolor o la diarrea. Está en recuperar decisiones cotidianas que para muchas personas pasan inadvertidas: salir sin miedo, comer sin asociar cada alimento con malestar, trabajar sin interrupciones constantes o convivir sin planear todo alrededor de un sanitario.

“Ya no va a depender de un baño, va a tener sus evacuaciones normales, va a poder comer, va a poder hacer ejercicio, va a poder adaptarse al entorno social que tiene”, explicó el especialista.

Por eso, hablar de Enfermedad Inflamatoria Intestinal también implica hablar de libertad. Para quienes viven con Crohn o colitis ulcerosa, el tratamiento adecuado no solo busca controlar la inflamación: busca que la vida deje de organizarse alrededor de la enfermedad.

bgpa

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