El Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE) reúne a centenas de investigadores cuyo foco de análisis es la educación. Periódicamente publica “Estados del conocimiento”, donde resume y opina sobre los trabajos académicos más importantes producidos en una década. El COMIE estableció áreas del conocimiento para organizar la compilación de artículos arbitrados, libros, tesis y reportes técnicos. Miguel Casillas coordinó la entrega del área 9, Sujetos de la educación, que analiza lo más notable de 2012 a 2021. Los investigadores produjeron la mayoría de los informes justo cuando llegó el azote de covid-19.
Es una compilación de más de 300 páginas. En la primera parte se informa sobre docentes de educación básica y normal; la segunda analiza la investigación sobre estudiantes, académicos y funcionarios de la educación superior. Es un informe relevante, en especial para quienes nos ocupamos de analizar la labor de docentes dentro de la política educativa en general. Acaba de salir publicado en línea en la página del COMIE (https://www.comie.org.mx/v6/).
Leí el informe-ensayo de Catalina Olga Maya Alfaro, ¿Quiénes son los docentes de educación básica y normal? Imagino que le tomó muchas horas poner en perspectiva quiénes son los sujetos de su estudio, sus condiciones laborales, perfiles y distribución en el sistema educativo mexicano. Las estadísticas ponen de relieve una plantilla numerosa y heterogénea con una marcada feminización, incorporación más temprana en preescolar, concentración urbana en las modalidades generales, presencia rural significativa en los servicios indígenas/comunitarios/de telesecundaria, fragmentación persistente de la carga de trabajo en secundaria y una contratación considerable por horas. Patrones que se reflejan, con contrastes más marcados, entre el profesorado de las escuelas normales.
Los datos gruesos: la población docente en educación básica es de alrededor de 1.2 millones de maestros. La feminización en el magisterio es de 67.8%, con mayor presencia en preescolar y primaria (93% y 67%). La edad promedio de los docentes es de 37 años en preescolar, 39 en primaria y 42 en secundaria. Pone el ojo en la micropolítica de la escuela: la mayoría de los docentes son mujeres en el trabajo frente a grupo, pero los hombres predominan en cargos directivos y de supervisión.
La heterogeneidad del magisterio se refleja en diferentes tipos, modalidades y condiciones laborales; incluye a docentes multigrado y maestros o instructores comunitarios en contextos indígenas. Imagino que estos últimos resienten más la violencia criminal en sus zonas de trabajo.
Olga Catalina despliega un análisis de los docentes de secundaria; la mayoría enfrenta condiciones laborales precarias, fragmentación de plazas y sobrecarga de tareas, afectando su desempeño y desarrollo profesional. Relata que la mayoría de los profesores de telesecundaria están en mejor situación, son de tiempo completo y hay un docente por grado. Sin embargo, el desempeño es complejo por sus tareas en el aula y directivas simultáneas. En las secundarias generales y técnicas, en el ciclo escolar 2018-2019, cerca de 40% de los docentes tenían plazas por horas, lo que impacta de manera negativa su desarrollo profesional.
La autora juzga que la fragmentación de plazas afecta la colaboración, seguimiento y calidad del trabajo docente y el aprendizaje de los alumnos. Aunque reseña estudios donde los docentes valoran la protección salarial, compatibilidad con trabajo en casa y seguridad laboral. Concluye que la profesión docente de secundaria se mantiene atractiva por las prestaciones, pero no por el salario.
Los docentes en escuelas normales tienen características específicas en educación, condiciones laborales y desafíos en la gestión institucional. Las escuelas normales monopolizan la formación de maestros. Relata cómo se dieron y las consecuencias de las reformas a su reglamentación en 1984, 2012 y 2018. También informa que no hay bastante investigación sobre este segmento, excepto quizás en aspectos laborales.
Ya pondré el ojo en otros informes. ¡Adelante, COMIE!
RETAZOS
La CNTE no consiente.
