El futbol mexicano está cerca de coronar a un nuevo campeón. El próximo domingo en Ciudad Universitaria se disputará el partido de vuelta de la final de la Liga MX, entre Pumas y Cruz Azul.
Es la tercera vez que se enfrentan en una final, pero la primera en 45 años. En aquella final, los Pumas se vengaron de la derrota sufrida dos años antes ante La Máquina.
Aunque es cierto que los duelos en liguilla entre universitarios y cementeros se han dado en varias ocasiones desde aquel duelo en la temporada 1980-81, finalmente se verán las caras en un enfrentamiento del que saldrá el monarca de la Liga MX.
Cruz Azul llega luego de pasar por un semestre muy raro, en el que arrancó bien, ubicándose en los lugares de privilegio de la tabla, pero cerró tambaleándose un poco, llevando a la directiva a despedir el director técnico Nicolás Larcamón, dando el paso a Joel Huiqui, que ha conseguido que regrese la confianza del plantel en sí mismo, y eso le permitió dejar en el camino a Atlas y a Chivas. Por su parte la Universidad también tuvo sus problemas de juego, incluso hubo rumores sobre la salida del director Efraín Juárez, pero, al final, la directiva se mantuvo firme con el actual proyecto, y con un cierre inesperado lograron el liderato general, que ha resultado fundamental, ya que en cuartos y semifinal lograron pasar gracias a su posición en la tabla general.
Un hecho importante de la final es que tendremos un duelo entre técnicos mexicanos, algo que cada vez es más raro en estas instancias. Incluso ya hasta es poco común ver a un entrenador nacional ganar el título, después de que en la primera mitad del nuevo siglo eran los que salían campeones: para ser exactos, en 18 ocasiones, sin embargo a partir de 2011 las cosas han cambiado, de entonces a la fecha sólo cuatro veces un mexicano ha sido el estratega campeón.
Es esta época de extranjerización de nuestro futbol, incluso con cada vez más directores deportivos que llegan de fuera del país, el tener a dos mexicanos dirigiendo en la final no es cosa menor. Sé que, en el caso de Huiqui apenas ha dirigido unos cuantos juegos, pero tomando en cuenta los números que les acabo de presentar, el hecho se debe destacar.
Esperando que tengamos una final a la altura de las circunstancias y de lo que en general se ha visto en esta liguilla, también espero que los clubes en México se den cuenta que el talento nacional existe. Lo único que se necesita es una oportunidad, y la confianza de quienes toman las decisiones para poder dar resultados.
