Babeo y llanto: señales que anuncian la llegada del primer diente de tu bebé
El primer diente suele aparecer entre los 6 y 10 meses; este proceso natural puede causar irritabilidad o babeo, pero también marca un gran avance en el desarrollo del bebé.

El nacimiento del primer diente es uno de los momentos más esperados durante el primer año del bebé. Aunque muchos padres lo relacionan con incomodidad o llanto, en realidad se trata de un proceso natural que refleja el crecimiento y madurez del pequeño.
La erupción dental marca el inicio del desarrollo bucodental y varía en cada niño: algunos muestran su primera pieza a los pocos meses, mientras que en otros tarda un poco más, sin que esto signifique un problema.
¿A qué edad sale el primer diente del bebé?
La dentición es un proceso natural y esperado en el desarrollo de todo bebé. Según la American Academy of Pediatrics (AAP), consiste en la erupción o salida de los primeros dientes a través de las encías, conocidos comúnmente como dientes de leche o dientes primarios.
Cada bebé vive esta etapa de forma distinta. Aunque algunos muestran su primer diente desde los 3 o 4 meses, otros pueden hacerlo hasta cerca del primer año de vida.
No obstante, lo más habitual es que el primer diente aparezca entre los 6 y los 10 meses, generalmente los incisivos inferiores centrales (los del frente inferior).
Este proceso, aunque natural, puede generar inquietud entre madres y padres primerizos, sobre todo cuando notan síntomas como irritabilidad o exceso de babeo. Sin embargo, la mayoría de las veces se trata de signos normales de adaptación.

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Calendario de la dentición del bebé
Los dientes temporales, también llamados dientes primarios o de leche, son un conjunto de 20 piezas que más adelante serán reemplazadas por los dientes permanentes.
De acuerdo con el portal de salud CINFASALUD, estos dientes cumplen funciones fundamentales: permiten masticar correctamente, favorecen el desarrollo del habla y mantienen el espacio necesario para la erupción de los dientes definitivos.
A continuación, se muestra el calendario aproximado de erupción dental:
- Incisivos centrales inferiores: alrededor de los 6 meses.
- Incisivos centrales superiores: entre los 8 y 12 meses.
- Incisivos laterales (inferiores y superiores): entre los 9 y 13 meses.
- Primeros molares: entre los 13 y 18 meses.
- Caninos: entre los 16 y 23 meses.
- Segundos molares: entre los 24 y 30 meses.
Mayo Clinic señala que, aunque estos rangos son orientativos, la erupción puede variar ampliamente sin que esto signifique un problema médico. Algunos niños completan su dentición primaria a los 2 años, mientras que otros lo hacen un poco después, alrededor de los 3 años.
Señales de la dentición
La erupción dental suele acompañarse de ciertos cambios en el comportamiento del bebé, aunque no todos los síntomas atribuidos a la dentición tienen evidencia científica.
De hecho, varios estudios pediátricos han demostrado que la aparición de fiebre o diarrea no está directamente relacionada con el crecimiento dental, sino con infecciones virales comunes que coinciden con esta etapa.
Entre los síntomas más frecuentes y normales se encuentran:
- Irritabilidad o llanto fácil.
- Aumento de la salivación.
- Ligera pérdida de apetito o rechazo temporal al alimento.
- Leve inflamación o enrojecimiento en las encías.
Por otro lado, el babeo excesivo es frecuente, pero no necesariamente producto de la dentición, según la AAP, esto ocurre porque alrededor del cuarto mes de vida comienza a funcionar la glándula parótida.
Dicha glándula es la encargada de producir grandes cantidades de saliva, mientras que el reflejo de deglución del bebé aún está en desarrollo. Esto provoca que no logre tragar toda la saliva y la expulse constantemente.

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¿Por qué la erupción dental puede retrasarse o no producirse adecuadamente?
En la mayoría de los casos, las variaciones en el tiempo de erupción son normales. Sin embargo, cuando el primer diente no ha aparecido después de los 12 a 15 meses, se recomienda consultar a un odontopediatra para descartar posibles causas médicas.
Algunas razones por las que la erupción dental puede no desarrollarse adecuadamente incluyen:
- Factores hereditarios (padres o familiares que también presentaron retraso).
- Falta de espacio en la mandíbula.
- Presencia de dientes adicionales (supernumerarios) que impiden la salida normal.
- Obstrucciones por exceso de tejido blando o encía gruesa.
- Dientes retenidos o mal posicionados.
- Malformaciones dentales o maxilares.
- Deficiencias nutricionales severas, en casos aislados.
La evaluación temprana de la salud bucodental en la infancia ayuda a detectar de forma oportuna alteraciones en el crecimiento facial y prevenir complicaciones futuras.

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Cuidados durante la dentición
La AAPD recomienda comenzar el cuidado bucal desde antes de la erupción del primer diente, limpiando las encías del bebé con una gasa húmeda.
Una vez que aparece el primer diente, debe iniciarse el cepillado con una cantidad mínima de pasta dental fluorada (del tamaño de un grano de arroz).
Asimismo, es importante llevar al bebé a su primera revisión odontológica antes del primer año de vida o al salir el primer diente, para que el especialista evalúe la salud de la cavidad oral y ofrezca orientación sobre hábitos saludables, como evitar el consumo prolongado del biberón o bebidas azucaradas.
La aparición del primer diente es un hito emocionante en el desarrollo del bebé, pero también una etapa que requiere paciencia, observación y cuidado.
Cada niño tiene su propio ritmo de crecimiento y no hay una edad exacta que determine cuándo deben erupcionar los dientes.
Lo más importante es mantener una buena higiene bucal desde el inicio, ofrecer alivio con métodos seguros (como mordederas frías, no congeladas) y acudir al odontopediatra si hay señales de dolor intenso, fiebre o retraso prolongado en la erupción.
Una sonrisa sana comienza desde los primeros meses de vida, y acompañar este proceso con atención y cariño es clave para una salud dental duradera.
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