‘El Alemán’ enfrenta su primer sismo en CDMX y descubre el famoso bolillo pa’l susto

El influencer alemán Paul vivió su primer sismo en la CDMX y descubrió la tradición mexicana del bolillo pa’l susto tras evacuar.

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El influencer alemán Paul compartió en redes cómo vivió su primer sismo en la CDMX y conoció la tradición del bolillo pa’l susto.@paulelaleman

La mañana del viernes 2 de enero de 2026 quedó marcada por un sismo de magnitud 6.5, cuyo epicentro se localizó en San Marcos, Guerrero. El movimiento telúrico activó la alerta sísmica en la Ciudad de México alrededor de las 7:58 horas, provocando que miles de personas evacuaran viviendas, edificios y oficinas. Como suele ocurrir en estos casos, las redes sociales se llenaron de videos, anécdotas y reacciones que reflejaron el susto colectivo, entre ellas la experiencia de un creador de contenido extranjero que vivió el temblor por primera vez.

Del susto al bolillo: una experiencia muy mexicana

Entre las historias que rápidamente se volvieron virales destacó la del influencer alemán Paul, mejor conocido en plataformas digitales como “El Alemán”. Originario de Frankfurt, Alemania, y residente actual de la capital mexicana, el creador de contenido compartió en video cómo enfrentó su primer terremoto en México, un momento que describió como tan inesperado como confuso.

En su grabación, titulada “Mi primer terremoto en México”, Paul relata que se encontraba profundamente dormidocuando el sonido de la alerta sísmica lo despertó de golpe. En un primer instante, su reacción estuvo marcada por el desconcierto. 

“Escuché la alarma y pensé que era una guerra, que los rusos estaban invadiendo Alemania”, comentó entre risas, dejando ver cómo su mente viajó a un escenario completamente distinto.

Segundos después, la realidad lo alcanzó. “Me desperté bien y dije: ‘no estoy en Alemania, estoy en Ciudad de México… ¡es un terremoto!’”, narró. Al entender lo que sucedía, su instinto fue inmediato: evacuar. Sin pensarlo demasiado, se puso los pantalones y salió corriendo del edificio, repitiéndose a sí mismo que debía moverse rápido.

Al llegar a la calle, otra sorpresa lo esperaba. Paul notó que prácticamente todos sus vecinos ya se encontraban afuera, siguiendo los protocolos de seguridad. 

“Cuando bajé, ya estaban todos, hasta los ancianos habían llegado más rápido que yo”, contó con humor, destacando la rapidez con la que los capitalinos reaccionan ante estos eventos.

Sin embargo, uno de los momentos que más llamó la atención de los usuarios fue lo que ocurrió después del susto inicial. Al verlo nervioso, algunas personas le recomendaron recurrir a una de las tradiciones populares más conocidas en México tras un gran sobresalto: el famoso “bolillo pa’l susto”.

Intrigado, Paul decidió seguir el consejo y se dirigió a una panadería cercana. No obstante, en lugar de elegir un bolillo, tomó un pan dulce, lo que provocó risas y bromas entre quienes lo acompañaban. “Me dijeron: ‘no, Paul, ese no, te va a dar diabetes, tiene que ser un bolillo’”, relató entre carcajadas.

El influencer confesó que no comprendía por qué debía ser específicamente ese tipo de pan y no cualquier otro. 

“¿Quién pone esas reglas?, explíquenmelo”, preguntó a sus seguidores, generando aún más interacción en los comentarios.

La publicación acumuló miles de reacciones y mensajes, en su mayoría de usuarios mexicanos que aprovecharon para explicarle, con humor, el origen de esta creencia popular. Muchos señalaron que el bolillo se asocia con la idea de “asentar el susto”, combinar comida con tranquilidad y brindar una sensación de consuelo tras una experiencia intensa.

La vivencia de “El Alemán” no solo provocó risas, sino que también reflejó el contraste cultural y la manera en que los extranjeros descubren las costumbres mexicanas en situaciones inesperadas. Su reacción espontánea y su curiosidad por entender estas tradiciones lo acercaron aún más a su audiencia, que celebró su forma relajada de enfrentar el susto.

Así, entre alarma sísmica, nervios y pan recién hecho, Paul convirtió su primer temblor en México en una anécdota que mezcló humor, cultura y una lección muy clara: en este país, incluso después de un sismo, siempre hay espacio para una tradición… y para un bolillo pa’l susto.

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