Las recetas de cocina de Da Vinci: ¿verdadero o falso en la gastronomía?
Descubre si las recetas atribuidas a Leonardo da Vinci realmente existieron, ¡con evidencias sobre la cocina del genio renacentista!

¿Sabías que existen recetas de cocina de Da Vinci? Pero, ¿se trata de un mito verdadero o falso en la gastronomía? Aunque él es recordado principalmente por obras inmortales como La Gioconda o La Última Cena, hay otro ámbito en el que su nombre aparece con frecuencia: la cocina y la alimentación.
Da Vinci también tuvo cuadernos repletos de estudios anatómicos, diseños de máquinas voladoras y bocetos que parecen adelantados a su tiempo. Considerado como un genio, no solo gustaba de comer bien, sino que incluso dejó recetas concretas, dietas gourmet completas e inventos culinarios sofisticados.
En algunos casos se habla de recetas de ensaladas, guisos o incluso elaboraciones específicas encontradas en sus cuadernos. Pero antes de aceptar estas afirmaciones como verdades históricas, ¿Leonardo era gastronómico por profesionalismo o simplemente por curiosidad?

¿Qué pasó con la cocina de Leonardo da Vinci?
La evidencia directa sobre recetas concretas creadas por Leonardo da Vinci es escasa y a menudo indirecta. A diferencia de los manuales de cocina modernos, no se conserva un “libro de cocina de Leonardo” completo firmado por él o con instrucciones precisas de preparación.
Lo que sí existe son apuntes, anotaciones y bocetos que reflejan su interés por la alimentación, la botánica y la nutrición, como parte de su amplia curiosidad intelectual.
En los cuadernos de Da Vinci —como el Códice Trivulziano o diversas páginas dispersas en colecciones como el Códice Arundel— hay notas sobre alimentos, métodos de conservación como el ahumado o la salazón, y pensamientos sobre ingredientes y técnicas culinarias de su época.
Estas anotaciones gastronómicas, sin embargo, no constituyen un recetario tal como lo entenderíamos hoy, sino más bien observaciones sobre la alimentación y comportamientos culinarios medievales.
Esto significa que no podemos afirmar con certeza que Leonardo escribiera recetas completas, medidas precisas o instrucciones paso a paso. Lo que encontramos son reflexiones sobre la cocina de su tiempo, utensilios, procesos y alimentos, lo cual refleja su naturaleza polímata pero no prueba que haya dejado un legado culinario estructurado.

¿Un genio también en nutrición e innovación alimentaria?
Aunque no existe evidencia sólida de recetas completas de Leonardo da Vinci, sí hay pistas de su interés por la alimentación sana, la nutrición y la innovación en preparación de alimentos.
Por ejemplo, se sabe que disfrutó de una alimentación simple durante su infancia en Toscana: productos frescos como aceite de oliva, pan, vino, verduras y frutas de huerto familiar, junto con huevos o pollo ocasionalmente, lo que refleja una dieta típica de la región y época.
Investigaciones contemporáneas también señalan que Leonardo tenía cierta inclinación hacia una alimentación vegetariana o al menos hacia el consumo moderado de carne, alineando su dieta con conceptos que hoy consideraríamos de balance nutricional y salud holística.
Por otro lado, Da Vinci también era aficionado a diseñar utensilios de cocina e ingenios mecánicos aplicables en contextos gastronómicos, como asadores verticales u otros dispositivos que mejoraban procesos de cocina o conservación, incluso afiladores de cuchillos, de acuerdo con ASPIC.

La influencia real de Leonardo en la cocina del Renacimiento
El amor de Leonardo da Vinci por los ingredientes naturales, el uso intuitivo de técnicas básicas y su interés en inventar utensilios culinarios influyeron en la forma en que se concebían las cocinas de la época.
Algunos relatos mencionan que realizó estudios sobre la preservación de alimentos —como el ahumado o la salazón— que reflejan una mirada científica a la cocina, más allá del arte pictórico o mecánico.
Además, la dieta de Leonardo, basada en productos locales, vegetales, aceite de oliva, y en ocasiones carne o pescado, se alinea con lo que hoy consideramos una dieta equilibrada y saludable, lo que ha llevado a algunos estudios modernos a analizar su alimentación desde una perspectiva nutricional histórica.
Incluso exposiciones culturales recientes han explorado el “lado gourmet” del genio italiano, mostrando cómo su enfoque hacia la alimentación no estaba desconectado de su visión artística y científica global.
Leonardo da Vinci no dejó un recetario al estilo contemporáneo, pero sí nos legó una profunda curiosidad por la alimentación, la nutrición y la innovación culinaria que se refleja en sus notas y bocetos, todo unido a su espíritu inquisitivo y científico.
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